La ciudad de Santiago, obras según Luciano Kulczewski

Las obras del urbanista eran producto de una serie de condimentos como barroco, neogótico, Art Nouveau, Art Déco y movimiento moderno.

Santiago es el nombre de una obra que tiene varios autores, uno de ellos es el arquitecto Luciano Kulczewski.  El estilo ecléctico y sello social fueron sus rasgos más distintivos, los cuales aportaron a la construcción de esta ciudad.

Seguramente, has pasado por sus diversas obras repartidas por la capital y regiones, acá más detalles de su vida y obras para que puedas identificarlas y además comprender la visión de ciudad que se tenía antes.

Luciano Kulczewski

Foto: Proyecto Santiago Kul

Luciano Kulczewski

Nacido en Temuco y de ascendencia polaca, Kulczewski, realizó sus estudios en el Instituto Nacional para más tarde ingresar a la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile. Sus aptitudes con la profesión fueron rápidamente reflejadas al alcanzar tempranamente una proyección de lo que aspiraba construir.

Más que realizar edificaciones, apuntaba crear lugares de cobijo y de diseño único, con detalles personalizados, por lo que sus trabajos fueron bastante diversos.

Las obras del urbanista eran producto de una serie de condimentos como barroco, neogótico, Art Nouveau, Art Déco y movimiento moderno. Pese a  la mixtura y demostrando su sagacidad, sus proyectos fueron bien logrados y de calidad.

Además, fue pionero en preocuparse por la vivienda obrera y social e impulsar políticas públicas al respecto.  Lo anterior lo llevó a cabo al ser parte de la administración del presidente Pedro Aguirre Cerda, quien conoció cuando el político hizo clases en el Instituto Nacional.

Es nombrado en enero de 1939, Administrador de la Caja de Seguro Obrero Obligatorio. Ocupando ese sitial, vivió el terremoto de Chillán en 1939, tras sus trágicas consecuencias  pudo evidenciar la desigualdad de la vivienda social.

Por ello, en ese tiempo declaró que,  “la causa principal ha sido el punto de partida erróneo de los planes: un criterio financiero y no económico social”.

“Se gasta ingenio y tinta en buscar soluciones que van desde el material inverosímil hasta planimetrías absurdas como nichos de cementerio; o se buscan terrenos que, por su precio, linden a paramos o basurales en los extremos de las ciudad creando a sus viviendas, nuevas y crueles diferencias (…) el Conventillo-Pueblo no puede romperse nunca mientras exista esta política”, agregó el arquitecto.

En 1940 dejó su pedestal público.  Corto periodo, pero productivo donde creó conjuntos habitacionales colectivos para trabajadores en las ciudades de Arica, Iquique, Tocopilla y Antofagasta. En donde hizo énfasis  a establecer buenas condiciones de salubridad con el objetivo de crear una mejor calidad de vida.

“La vivienda debe ser una habitación higiénica confortable y bella, que tienda a reconstruir el hogar, la familia proletaria y con ello recuperar para la sociedad, justa y armónicamente organizada, a la inmensa mayoría de nuestros ciudadanos”, eran las reflexiones del constructor que son manifestadas en sus obras.

Sin embargo, fue en la capital donde plasmó todas sus condiciones creativas. Ejemplo son: el acceso al funicular de Santiago en el Cerro San Cristóbal, casas en la población Los Castaños en Independencia, población Keller de Providencia, Casa de los Torreones,  casas de Barrio Matta, y Barrio Yungay, Conjunto Virginia Opazo, Sede Colegios de Arquitectos,  Piscina Escolar de la Universidad de Chile, departamentos en el Parque Forestal, entre otras.

En todas se puede observar su llamativo estilo ecléctico y con el tiempo se han transformado en innegable patrimonio arquitectónico de la ciudad. Lo cual queda reflejado que la mayoría de sus obras han sido declaradas Monumentos Nacionales o Zonas Típicas por el Consejo de Monumentos Nacionales.

Aunque, lamentablemente, no todas sus edificaciones se encuentran bien conservadas. Un desafío pendiente para mantener este rico legado a las generaciones del futuro.

“La arquitectura lejos de ser una ciencia, es un hecho fundamental en las vidas humanas: dar vivienda, dar cohesión a la familia, dar un hogar donde se desarrollen las vidas humanas; alegrías, tristezas, penas, todas cobijadas dentro de un ámbito…Y además es un arte…reúne, así, estas dos condiciones que son sublimes” Luciano Kulczewski, 1969.

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