Inicio » Autos »

¿Por qué las marcas hacen sus autos iguales?

Cada vez se hace más difícil identificar un modelo de otro de una misma marca. En Audi un A4 es prácticamente igual a un A6, siendo que sus precios y características no lo son.

Guía de: Autos

La tendencia general en el diseño de los automóviles, es a homogenizar el diseño de todos los modelos de una marca. Los frontales, colas y líneas en general, se estandarizan de tal manera, que ya nos es difícil decir “este es tal modelo”, ahora es necesario acercarse y leer qué dice en la cola.

Muchos pensarán que se trata de una simple medida para abaratar costos, pero no es así. El proceso de diseño es el mismo y de todas formas, los faros, parrillas y molduras, son distintas de un modelo a otro. El objetivo apunta a algo más allá.

Los constantes estudios y la forma de interpretar a la masa de consumidores, lleva a los fabricantes a estampar su “cara” en las mentes de las personas, definiendo de esta forma, un modo de hacer que la persona reconozca inconscientemente la marca de un automóvil con tan sólo verlo pasar.

Fotos: BMW AG

Frontales del BMW Serie 3 (izq.) y el Serie 5 (der.)

Una estrategia más de marketing, utilizando los mismos productos para generar publicidad y lo que llaman permanencia de la marca.

Por esto, los fabricantes ponen tanto empeño en desarrollar autos concepto, con el fin de evaluar qué impacto generan en la gente, para seleccionar su futura línea de diseño y darle una identidad homogénea a toda su línea de producción.

¿Cuál es el modelo?

Así como van las cosas, habrá que preguntar qué modelo estás contemplando, ya que la “identidad” de cada uno, se ha esfumado con el pasar de los años.

Ejemplo de ello, es Mitsubishi, que presentó el concepto del Lancer Evolution X hace ya varios años. El modelo tuvo tal nivel de aceptación, que, además de hacer la versión definitiva del Lancer, incorporaron la peculiar y agresiva máscara, en la mayoría de sus modelos de producción, incluyendo vehículos mayores como el Outlander o el Montero.

Lo mismo ha sucedido con Audi, pero desde mucho tiempo atrás, que por lo menos, antes se diferenciaban por un notorio escalado de tamaño entre sus distintas gamas de modelos.

Otras empresas muestran un poco más de “inteligencia” en la utilización de una identidad de marca, como lo es Alfa Romeo, que utiliza un frontal característico, pero siempre permitiendo que sus modelos tengan una línea propia y fácil de diferenciar, sin dejar de ser siempre un Alfa Romeo a simple vista.

Hoy, el diseño tiene una fuerte tendencia a estandarizarse, generando especies de “copias” entre unas marcas y otras, sin que lleguen a tener alguna relación. A pesar de que existen muchos modelos unos iguales a otros, por concepto de acuerdos comerciales compartiendo plataformas, se incurren en líneas de diseños muy similares, como por ejemplo el Hyundai Veloster y el Renault Megane Coupé (marcas que no tienen alguna relación entre ellas). Estas coincidencias no responden a descaradas copias, sino a la forma de evaluar el gusto de las grandes masas, apostando por un éxito comercial más seguro.

Más sobre Autos

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X