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Golovkin se ratifica como super campeón y Nicholas Walters se impone a Donaire

Dos peleas con distintos resultados y no exentas de enfrentamientos que fueron más allá del ring.

Hubo muchas sorpresas en esta gran velada de boxeo de sábado. En la pelea semi-estelar, la super estrella Nonito Donaire y el jamaicano Nicholas Walters, por el título de la AMB en la categoría pluma, protagonizaron “la pelea de la noche”, ya que desde un comienzo ambos púgiles plantearon el combate ofensivamente.

El primer round fue de mero estudio y no se provocaron mayores daños entre ambos. A finales del segundo round, Donaire pudo conectar varios golpes que descolocaron al jamaicano, pero que la campana logró salvar. Desde el tercero, la pelea cambió a favor de Walters, que tras un golpe bajo accidental propinado por Donaire, hizo enfurecer a Walters que se volvió más agresivo y preciso en el combate, llegando a derribar al filipino con acertado uppercut.

Punto de inflexión en la pelea, ya que de ahí en adelante el joven Walters se vio cada vez más seguro y ofensivo en sus tácticas.

En el sexto round, finalmente el “Flash Filipino” intentó atacar para no seguir perdiendo por puntos, pero un corte profundo en su ceja derecha vaticinaba  su derrota por los jueces. Walters aprovechó tal desesperación del filipino y tras un derechazo, que Walters esquiva con gran clase, le propina un certero cross de derecha en la sien a Donaire, derribándolo para el conteo del árbitro. No pudo levantarse a tiempo.

Primera derrota de Nonito Donaire por nocaut en su carrera, mientras Nicholas Walters sigue su invicto y logra el título pluma, llegando con una gran actuación a la elite de su categoría: La mejor pelea de la noche.

El evento principal

Ahora llegando al evento principal, que tras una embarazosa situación de parte de Marco Antonio Rubio, que no dio con el peso estipulado, perdió automáticamente su título interino. Con esto, la pelea perdió sabor, pero se dio de todas maneras.

Llevando al ring se vio a “Veneno” Rubio con poco apoyo popular luego del incidente del día anterior, y Gannady Golovkin como gran favorito, fue recibido como una estrella.

Comenzando la pelea, el primer round fue principalmente de estudio, aunque Rubio se vio lento, viendo que realmente estaba varios kilos por sobre la división de los pesos medios. Golovkin, con su tranquilidad acostumbrada, cerca de los segundos finales encabezó un intercambio que no pasó a mayores.

Ya en el segundo fue otra historia, el Kazajo comenzó a la ofensiva poco a poco, mientras Rubio no lograba encontrar ritmo alguno. Sin ideas, sin contraataque el mexicano se veía deslucido y poco pulcro. Pasado cerca de un minuto, el ataque de Golovkin logra conectar un certero en la cabeza de Rubio, que cae derribado.

Es ahí que viene la sorpresa y desilusión de la noche, Rubio se queda en el piso, sin aparentes ganas de seguir con la pelea y el conteo del árbitro llega a los diez segundo. Golovkin remarca su estatus como del gran noqueador de los medios y Rubio es cuestinado por su poco profesionalismo.

Lo interesante es que Golovkin, con hambre de conquista, ratificó su deseo de pelear con Miguel Cotto para una unificación de títulos. Y como segunda opción, contra Canelo Álvarez. Sin duda el Kazajo está en su mejor momento y con su llamativo boxeo entró de lleno a la elite del boxeo internacional y las grandes carteleras. Solo esperar qué le depara el futuro a este gran pugilista.

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