Celebridades que cayeron en la infernal trampa de la heroína y cuyo daño fue irreversible

De Keith Richards a la reciente Demi Lovato, muchos famosos se han vuelto adictos a la heroína, que puede ser mortal.

Guía de: Celebridades

demi-lovato-swimsuit-20032707-1280x0

La crisis de Demi Lovato volvió a poner a la heroína en las portadas

Pareciera una historia que debería entrar en otro canal, pero no. ¿Acaso la heroína no tiene su capítulo exclusivo en la historia del rock? Por supuesto. Así cayeron casi todos los integrantes del tristemente célebre Club de los 27. Jimi Hendrix, Janis Joplin y Jim Morrison no pudieron atravesar ese infierno y perecieron en él. Pero hubo un gran rocker que sí salió: Keith Richards. El rollingstone era casi un esqueleto ambulante allá por mediados de los 70. Se dormía en las sesiones y en los shows. No concurrió a la mezcla de un par de placas legendarias del grupo y debe a Mick Jagger que la banda haya continuado.

Pero no. La heroína no es exclusividad del rock. Para nada. La crisis de la que parece haber zafado Demi Lovato en las últimas horas viene a recordar que la droga ataca a muchos sectores por igual. En 2016 casi un millón de estadounidenses consumió la temible H, recuerda el portal español El País. Y aquel fue el último año en el que se tomaron datos fidedignos. La Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas y Salud informó que el consumo no ha parado de crecer desde 2007. ¿La heroína es cosa del rock? ¿De dónde han sacado esa tontería?

vida-milagros-heroina-y-muerte-del-americano-medio

Una de las imágenes más duras respecto de esa droga la dejó Philip Seymour Hoffman. Con una aguja clavada en el brazo, su muerte en 2014 dejó un hueco que aún duele. Un talento increíble consumido por la adicción. En Estados Unidos la explosión de la heroína tuvo sitio más tarde que en el mundo del rock. En 1990, los médicos comenzaron a recetar opiáceos legales sin control médico para aliviar el dolor. Para muchos, aquel fue el desafortunado momento cuando la droga comenzó a expandirse como una auténtica epidemia, luego de que el gobierno impusiera restricciones a aquellos opiáceos: la adicción ya estaba desencadena en miles de drogadictos.

Richards en los 70s, delgadísimo

Richards en los 70s, delgadísimo

Pero volvamos a los famosos que recuerda El país: Cory Monteith, muy famoso por su participación en Glee. Falleció en 2013 luego de haberse internado en rehabilitación en varias oportunidades. Las drogas son un flagelo incontrolable en el país del norte. La bonanza económica lleva a que consumir sea casi algo común entre los jóvenes, algo que puede comprobarse en cualquier comedia. En 2016, 35 mil personas murieron por heroína.

Tal es la gravedad que el mismísimo presidente Donald Trump ha declarado el drama de la heroína como emergencia nacional durante su primer año de gobierno. “Vamos a poner un montón de tiempo, un montón de esfuerzo y un montón de dinero en la crisis de los opiáceos”, declaró el inefable Trump.

Puede escaparse de ella. Claro que sí. tal vez para dejar un mensaje optimista, El País recuerda el caso de la estrella televisiva Nicole Richhie. Comenzó a consumir heroína a los trece (uff…). Se internó en un centro de rehabilitación y hoy maneja una marca de ropa. Más: Angelina Jolie está en las listas negras de quienes han comprado heroína. Brad Renfro, Peaches Geldof, Pete Roherty (novio de Kate Moss), muchos cayeron, otros escaparon. Volviendo al rock ni tendría sentido escribir: casi todos. Y el propio Keith, por supuesto. Pero por cada genio que ha zafado, varios han caído. Que lo digan los integrantes del Club de los 27. Cuánta tristeza y talento desperdiciado.

Más sobre Celebridades

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios