10 características de los pesimistas crónicos: ¿cómo reconocerlos?

El pesimismo puede ser temporal, o por el contrario, tornarse crónico hasta volverse una filosofía de vida.

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10 características de los pesimistas crónicos
Las personas pesimistas producen un efecto contagio de energía negativa. Así como la alegría es un imán de optimismo, por el contrario, la negatividad produce la influencia contraria. El pesimismo puede ser temporal, o por el contrario, tornarse crónico hasta volverse una filosofía de vida, es decir, una posición ante la existencia. ¿Cuáles son las características de las personas pesimistas?

1. Interpretación negativa de la realidad. Las personas pesimistas no sufren tanto por la realidad en sí misma como por su propia interpretación del entorno. De este modo, incluso en un acontecimiento feliz pueden encontrar una razón para quejarse y compadecerse de sí mismas.

2. Anticipación negativa del futuro. Una persona pesimista proyecta sus pensamientos en el tiempo, por esta razón, al visualizar un hecho determinado, piensa en los obstáculos y los imprevistos negativos que pueden surgir, antes que en la posibilidad de un desenlace feliz.

3. Quiere llamar la atención. A un pesimista crónico le gusta sentirse escuchado mientras relata sus motivos de desánimo. En realidad, ha encontrado en este rol de víctima una forma de llamar la atención del entorno.

4. Encuentra excusas. El pesimista crónico tiene dificultades para hacerse responsable de sus actos. Con frecuencia, culpa a la mala suerte o a factores externos del transcurso de los acontecimientos.

5. Siente envidia. El pesimismo y la envidia son ingredientes que con mucha frecuencia se dan la mano. De hecho, la envidia también es un síntoma que delata al pesimista crónico que se entristece por el bien ajeno. En realidad, la envidia se produce en este caso porque el pesimista suele idealizar la felicidad ajena mientras exagera su propio sufrimiento.

6. No encuentra el término medio. El pesimista crónico tiene dificultades para encontrar el equilibrio en los términos con los que interpreta la realidad. Utiliza un lenguaje absoluto que no deja espacio para las excepciones a la norma. Un mensaje habitual es “siempre tengo mala suerte”.

7. Agotamiento psicológico. Este discurso interior de negatividad produce cansancio mental. Un cansancio mental que también roba vitalidad.

8. Egocentrismo. Con mucha frecuencia, la persona pesimista se comporta como si el mundo girase a su alrededor. Exagera sus propias dificultades.

9. Pérdida de tiempo. Pierde mucho tiempo al preocuparse por problemas que luego nunca se materializan en la realidad.

10. Justifica su modo de ser. El pesimista crónico suele justificar su negatividad, en lugar de hacer algo para cambiar.

El pesimismo no es innato, es decir, es posible generar una nueva forma de pensar. Por esta razón, no te dejes atrapar por una visión determinista de la realidad ya que tú puedes transformar tu realidad a través de los pensamientos positivos y alegres.

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