Inicio » Cómics » Equipo

Entrevista: Alfredo Rodríguez desmenuza su libro “Lado-B”

El inquieto autor nos cuenta todos los detalles de su nuevo libro, de cómo pasó desde un webcómic a un libro/objeto, de la colaboración de decenas dibujantes y de lo que viene para el proyecto "Lado-B".

Alfredo Rodríguez, autor de Lado-B. (Foto: Arcano IV)

1.- ¿Cómo nace el concepto Lado-B? ¿Hay inspiración, referencias, gusto por el género?

“Nace de las ganas de hacer una historia de aventuras y fantasía situada en la realidad actual, tomando como referencia el espíritu de algunas películas de los años 80s y 90s como “Los Goonies”, “E.T.”, “La historia sin fin” y “La Princesa Prometida”.

2.- ¿Cómo surge la idea de “diseccionar” la historia? ¿La concebiste linealmente y después pensaste en la estructura narrativa?

“El proyecto Lado-B (que va más allá de este primer libro) surge de una historia que creamos junto al dibujante Dan Rodríguez hace unos tres años, cuyo universo quería presentarlo a través de breves narraciones secundarias que se entrelazan para contextualizar al lector. Sin darnos cuenta, una de estas pequeñas historias cobró vida propia y nos exigió el espacio para contarla en detalle. Así nace “El diario de Miguel Estévez”.

3.- Cuando partió, Lado-B fue un webcómic quincenal… ¿en qué minuto pasas a verlo como un libro/objeto tangible? ¿Lo imaginaste así desde el principio, o fue mutando?

“Fue un proceso de crecimiento y mutación. El webcómic quincenal nace como la presentación de otra historia, casi como un producto publicitario, pero en la medida que lo fuimos trabajando y desarrollando nos dimos cuenta de que iba tomando un peso propio importante.
Cuando el webcomic ya estaba completamente desarrollado, vi que el material tenía potencial publicable, pero que por sí solo no sustentaba la creación de un libro. Al mismo tiempo sentía que habían surgido tantas historias que se podían contar, y que por temas de espacio y envergadura de los webcomics serían imposibles de abordar. Entonces la respuesta más lógica era publicar el material contando una nueva historia.
Quería desarrollar la historia de Miguel por el potencial dramático que tenía, pero la historia se centraba principalmente en un proceso interno del personaje. Lo más lógico parecía ser trabajarla en prosa, pero nunca me gustaron los libros con prosa y cómic, porque me parecía agresivo estar leyendo un cómic y de pronto encontrarse con un bloque denso de texto que cambia el ritmo de lectura.
Dándole vueltas a las alternativas, un día surgió (casi como una epifanía) la idea del libro/diario escrito a mano, que se podría trabajar con un ritmo de lectura y una densidad de textos que no desentonara con la lectura del cómic. Con esa idea en la mano, el trabajar el concepto de libro objeto y el incluir material adicional (como recortes y extractos de libros falsos) parecía una idea natural y casi obvia”.

Una carta, con sobre y todo, nos da la bienvenida al libro, que podemos ver escrito a mano, como un diario.

4.- El cómic está intercalado con un diario escrito a mano por el autor, tiene recortes de prensa, viene con una carta, una foto y una nota en una hoja de cuaderno, todo para darle un valor agregado a la historia y potenciarla narrativamente. ¿Por qué decidiste apostar por una forma tan compleja, pero a la vez ambiciosa de contar la historia?

“Creo que soy ambicioso y cuidadoso al mismo tiempo, jajaja. Me gusta buscar nuevas alternativas narrativas y explorar los espacios grises, pero tratando de cuidar al máximo que la obra no se vuelva “difícil” de digerir. Creo que “El diario…” es difícil de definir, pero fácil de leer y eso me encanta.

Con este nuevo formato surgía una nueva variable a explorar: la experiencia de lectura. Y fue ese siempre el foco con el que se trabajó y con el cual se tomaron todas las decisiones. Yo siento que fue más un trabajo de diseño que de experimentación, y en ese sentido no pusimos nada al azar en el libro. Yo sabía lo que quería lograr, aunque no sabía si lo conseguiría.

¿Por qué me decidí por esta forma de contar la historia? Porque creo que la experiencia de lectura hace que la historia sea mucho más disfrutable, ya que involucra al lector de forma personal y sensorial con el relato”.

La portada de Lado-B, el Diario de Miguel Estévez. (Foto: Arcano IV)

5.- Trabajaste con muchos dibujantes e ilustradores para este proyecto, ¿cómo fue la experiencia de ver a tus personajes pasar por tantos estilos gráficos? ¿Te esperabas esta convocatoria tan potente?

“Creo que más que destacar la cantidad (enorme) de artistas, me quedaría con el compromiso de cada uno al aportar en la creación de este mundo. Cada ilustrador, cada dibujante de cómic, los colaboradores en la redacción de textos y quienes aportaron con su caligrafía hicieron un trabajo dedicado y minucioso que aportó enormemente a darle espesor y realismo a la obra. Yo solo jamás hubiera podido conseguir ese nivel de realismo y riqueza, y es algo que le agradezco a cada uno de los artistas que participaron (algunos sin siquiera conocerme en persona)”.
6.- Yo siento que pese a lo difícil que se lo pusiste a los lectores, al no tener un orden lineal la historia y al cambiar de dibujante entre capítulo y capítulo, al final Lado-B se entiende perfecta y asombrosamente bien. ¿Tuviste miedo de que no se entendiera?

“Era el principal miedo. Todo atentaba contra la claridad de la obra. Eran muchos artistas, muchos lenguajes, muchos elementos. Tanta diversidad amenazaba la consistencia, y es por eso que fuimos muy cuidadoso a la hora de trabajar cada aspecto.

Una de las páginas de Lado-B.

Trabajamos con muchos artistas para darle espesor al mundo con el riesgo asociado de que el lector sienta que la obra es un pastiche de elementos y estilos que no tienen nada en común. Fue por eso que fui súper estricto con mantener un formato rígido para los capítulos de cómic (con historias de ritmos similares, que siempre utilizan viñetas rectangulares y con una pausa para los créditos muy estandarizada). Esta rigidez de formato permitió dar libertad para que los artistas trabajaran con su estilo sin perder el sentido de unidad.

Con los lenguajes en el libro trabajamos de forma similar, el libro mantiene una secuencia texto-ilustración-cómic que se repite y que le permite al lector no “perderse”. De hecho las ilustraciones funcionaban no solo como portadillas de los cómics, sino como transición de un lenguaje narrativo a otro. Lo importante era que la lectura no se sintiera desordenada o “interrumpida” constantemente por sus mismos elementos.

Me parece que en este aspecto se consiguieron los objetivos, y que la diversidad (que amenazaba con atentar contra la historia) se convirtió en uno de los puntos fuertes de esta obra”.

7.- ¿Qué viene en el futuro? Sé que viene una segunda temporada y tengo entendido que habrá una tercera también. ¿Hay fechas? ¿Variará el formato? ¿Sorpresas?

“Lo que viene son más historias, en las que no solo verán crecer el universo, sino también la escala de las historias que se cuentan (no demasiado tampoco, jajaja). Todavía no puedo dar fechas, pero en este momento estoy puliendo los guiones de lo que constituirá esta segunda etapa. Ojo que hablo de “etapa” y no de “temporada” porque se viene una dinámica distinta que marcará una diferencia con lo que fue la primera etapa en la web.

Si todo sigue según lo planeado, pronto debería comenzar el trabajo de dibujo con las expectativas de lanzar la segunda etapa este año, acompañada de un re-diseño del sitio web. Ya tengo una idea del formato en el que se contarán las historias, aunque aún no es 100% definitivo. ¿Se viene más cómic? Sí, pero no solo cómic.

¿Sorpresas? Siempre trato de tener sorpresas… pero si te las cuento, dejarían de serlo”.

Si quieres conocer más de este imperdible libro, en este link el propio autor ha puesto el archivo pdf para que lo descargues y entres al Lado-B.

@elfafosaez

Más sobre Cómics

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X