¿Cuál es la causa emocional de las enfermedades más comunes de los niños?

Cada vez son más las personas que han relacionado el origen de las enfermedades infantiles con un factor emocional.

Guía de: Educación Para Niños

¿Han escuchado que muchas enfermedades físicas son producto de desordenes emocionales? Bueno, en el caso de los niños suceden por el mismo motivo, aunque la diferencia es que los responsables de estas manifestaciones somos nosotros, los adultos. Nuestra influencia y el  cómo les enseñamos a enfrentar la vida con sus problemas, se transforman en factores claves para su salud. Incluso, hasta cierta edad, los niños son considerados como órganos de los padres: todo lo que los padres sienten y piensan, se manifiesta de una u otra forma en la vida de sus hijos.

Niños Enfermedades

Foto: Internet

Cuando una persona sufre un desequilibrio en su interior más profundo a nivel psicológico o mental, se manifestará en su cuerpo como un síntoma o una enfermedad física o psíquica. Un síntoma o una enfermedad es un llamado de atención. Nos están avisando que algo erróneo está pasando.

Les dejo un listado de las causas de las enfermedades más típicas de los niños, para que analicen que pueden cambiar en su entorno, como parte del tratamiento de sus enfermedades.

- Adenoides: Por lo general, el niño que la padece tiene una sensibilidad que le permite sentir intensamente los acontecimientos antes de que ocurran. Muy a menudo, de una manera consciente o no, siente esos sucesos antes que las personas interesadas o involucradas. Por ejemplo, puede sentir mucho antes que sus padres, que algo no marcha bien entre ellos. La obstrucción nasal representa las ideas o las emociones que el niño se guarda por miedo a no ser comprendido. Este niño cree que está de más, o que no es bienvenido. Incluso cree que es la causa de los problemas de su entorno.

Para poder mejorarse hay que reflexionar sobre: Enseñar al niño a decir lo que siente y piensa de sí mismo y de lo que pasa a su alrededor. Los padres por su parte deben dejar en claro que el niño no es el culpable de las cosas que suceden entre ellos y de lo felices que están por tenerlo como hijo.

- Aftas: Aparecen cuando la persona es muy sensible a su entorno. Sufre silenciosamente con la boca cerrada. No consigue expresarse, decir lo que piensa o incluso en reaccionar porque no cree tener el poder de hacerlo. El niño siente que vive situaciones injustas.

Para solucionar el problema debes enseñarle a tu hijo a expresarse abierta y calmamente, sin miedo.

- Amigdalitis: Una amigdalitis (itis=cólera) se manifiesta generalmente cuando la realidad que traga el niño  le trae una intensa irritación a tal punto que mis filtros (las amígdalas) no pueden limpiar  todo y se vuelven rojas de cólera por no poder alcanzar un objetivo interior que está viviendo. Si el niño sufre frecuentemente de amigdalitis es porque aún no está bastante consciente de lo que sucede y no tiene control sobre los acontecimientos. Vive frustración vinculada a lo que debe “tragar” en la vida (miedo, rabia, emociones y creatividad reprimidas).

Para poder mejorarse hay que reflexionar sobre: Aceptar las cosas tales como son alrededor mío, tomar el tiempo de aceptar las situaciones que trastornan su vida, con calma y serenidad. Es posible y fácil enseñar esta actitud a los niños. Otra cosa que hay que trabajar es la protección, ya que la amigdalitis también es una carencia de protección.

- Asma infantil: Se le da el nombre de “El grito silencioso”, ya que es un signo de que estamos experimentando una presión exterior importante y no sabemos cómo mantener esa situación.

Las angustias maternas excesivas, las atmósferas familiares asfixiantes, pueden ser vividas por un niño como una agresión, ya que por un lado necesita protección (amor y presencia) y por otro lado aire, espacio para no sentirse asfixiado.

Para sanarse hay que cambiar la manera de relacionarse con el mundo exterior, tomar conciencia y ser sincero consigo mismo. Cuando una persona ha reconocido sus temores, debe acostumbrarse a no evitar las causas del miedo sino a afrontarlas hasta poder quererlas y asumirlas.

- Bronquitis: Los problemas respiratorios suelen ir relacionados con “ahogo” o incapacidad de resolver una situación exterior. A veces son sentimientos de ira, frustración o incapacidad ante determinada situación. Los bronquios se relacionan con la familia. El niño puede presentar una bronquitis como reacción a dificultades familiares (peleas, gritos, falta de comunicación)

Para poder mejorarse hay que reflexionar sobre: Hay que “expectorar” o expulsar ese sentimiento y resolverlo definitivamente.

- Otitis: Las infecciones de oídos (otitis) suelen ocurrir cuando lo que oímos nos causa irritación, trastornos emocionales, conflictos y disonancia, infectando literalmente nuestra escucha. En niños podría expresar un conflicto con el entorno familiar, miedos o falta de armonía en la escuela.

Si el problema es en el lado derecho, estará relacionado con el simbolismo maternal y si es el izquierdo, con el paternal.

Para poder mejorarse hay que analizar: ¿Porque no quiero escuchar a cierta persona? ¿Qué es lo que no quiero oír?

Y ustedes, ¿qué opinan sobre este tema?

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