¿Cómo aumentar la inteligencia? 10 técnicas simples que pueden ser de gran ayuda

Existen varias alternativas que puedes practicar a diario para mejorar y aumentar tu inteligencia. Aquí las compartimos.

Guía de: Educación Para Niños

aumentar-inteligencia

La inteligencia es la capacidad de pensar, entender, asimilar, elaborar información y utilizarla para resolver problemas. Para mejorar esta capacidad, puedes poner en práctica alguna de estas alternativas:

1.- Lee lentamente: La lectura veloz no sirve cuando el objetivo es aprender, dice la sicóloga de la U. de Massachusetts-Amherst, Keith Rayner, en la revista Wired. Por eso, las investigaciones han mostrado que los lectores veloces lo hacen mucho peor que los que lo hacen a ritmo pausado cuando se les pregunta por el contenido de un texto.

2.- Bebe dos tazas de café: Según un estudio en ratones  publicado en Nature en 2011, la cafeína fortalece las conexiones neuronales. En un experimento, las ratas a las que se les dio un equivalente humano de dos tazas de café, mostraron una actividad eléctrica más poderosa entre las neuronas de una parte del hipocampo. Una conexión más fuerte en esta área implica un mejor aprendizaje y una mejor capacidad de memoria.

3- El ajedrez ejercita la inteligencia cognitiva y la emocional: El ajedrez enfocado como una herramienta pedagógica para aprender a pensar, “sin duda te hace más inteligente” afirma el periodista y maestro de la Federación Internacional de Ajedrez Leontxo García. Los últimos estudios dicen que los ajedrecistas utilizan más ciertas partes del cerebro que el resto de la gente, y que los ajedrecistas, cuando están concentrados en el análisis de una posición, son capaces de reducir al mínimo las funciones básicas del cerebro para centrarse en la partida.

4.- Come chocolate amargo: Probablemente no tenga un efecto inmediato, pero se ha probado que el chocolate, al igual que el vino, contiene una buena cantidad de flavonoides. Estos antioxidantes son claves en procesos cognitivos como la memoria, e incluso son capaces de retardar los efectos del declive de la cognición en la tercera edad.

5.- Lo nuevo es bueno: Son las nuevas tareas las que estimulan el cerebro. Un estudio de la U. de Hamburgo entrenó en malabarismo a 20 personas durante un mes. En sólo siete días, aumentó la materia gris en sus cerebros, pero retrocedió cuando se detuvo el entrenamiento, a pesar de que aún sabían cómo hacer malabarismo.

6.- Para aprender, el desorden es mejor: Es la conclusión a la que llegó el sicólogo de la U. de California, Robert Bjork, cuando en sus estudios comprobó que las personas recordaban mucho mejor aquella información que habían aprendido desordenadamente y desde varias fuentes.

8.- Dormir : Mientras dormimos, el cuerpo está libre de ocuparse de otras funciones y se aboca a reparar los problemas y generar nuevas conexiones beneficiosas para nuestro proceso intelectual.

7.- Beber agua: Beber poca agua dificulta el pensamiento porque deshidrata el cerebro y éste pierde la posibilidad de un funcionamiento óptimo, ya que la materia gris se encoge, entorpeciendo el aprendizaje, afirma la Practitioner de Brain Gym.

Es decir, el agua sería un excelente conductor de energía eléctrica. Pero ella recomienda, beber en pequeñas cantidades frecuentes y hacerlo cada vez que se comience una actividad académica, un examen, presentación o cualquier situación de estrés.

9.- Cuando domines una tarea, pasa a otra: El profesor de la U. de California, Richard Haier, comprobó que cuando aprendemos algo nuevo, aumenta la densidad neuronal de nuestro cerebro, pero disminuye cuando, con la práctica, nos volvemos expertos. ¿La clave para no perder las neuronas extra? Pasar a una nueva actividad una vez que hayamos dominado la primera.

10.- Escribe a mano: Recientes investigaciones muestran que escribir a mano, en vez de hacerlo con el teclado, ayuda al aprendizaje. En un estudio de la U. de Indiana, de 2011, los expertos sometieron a niños a resonancias magnéticas para registrar su actividad cerebral. Se les mostraron letras antes y después de que se les enseñara sobre ellas. Algunos sólo las miraron y otros pudieron practicarlas a mano. En estos últimos, la actividad neuronal era más activa y más parecida a la de un adulto que en aquellos que solo habían mirado las letras.

Más sobre Educación para Niños

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X