¿Cómo educar a tus hijos sin gritar?: 7 claves para lograrlo

Parece que los gritos fueran inofensivos, pero en nuestros hijos dejan huellas profundas a nivel psicológico que a la larga afectan su comportamiento.

Guía de: Educación Para Niños

A veces la dinámica familiar nos sumerge en un torbellino de caos en el que parece que sólo un buen grito puede detenerlo. Pero un grito no soluciona nada, no hace que el niño cambie un mal comportamiento, por el contrario, dejará huellas en su personalidad. El grito paraliza, atemoriza, pero no educa.

Por qué gritar es un error:

- Gritar a los niños es una estrategia disciplinaria que en realidad puede empeorar los problemas de comportamiento, por ejemplo si le gritas a uno de tus hijos por golpear a uno de sus hermanos, éste no aprenderá a resolver los problemas de manera pacífica.

- La mejora que causa es temporal ya que gritar sólo funciona en el momento.

- Se debilita tu influencia: gritar sólo hace que el niño pierda la confianza en ti y que solo te escuchará cuando levantes la voz.

- Gritar refleja pérdida de control. – Los gritos debilitan la autoestima de las personas.

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- Gritar agrava la agresividad. En muchas ocasiones los padres se preguntan porque los niños son tan agresivos, una de las respuestas es porque los padres los gritan de forma constante.

Para terminar con este mal hábito puedes poner en práctica los siguientes pasos:

1- Ponte en el lugar de tus hijos: Comúnmente se nos olvida que los niños son niños, no adultos en construcción. No sabemos ponernos a la altura de nuestros niños y ver la vida desde su punto de vista. Teniendo en cuenta esto antes de recurrir a los gritos trata de recordar qué hacías tú a su edad.  

2. Analiza: Hay que parar y pensar si lo que está haciendo tu hijo realmente es grave o simplemente es una manera de divertirse y jugar. A lo mejor desde tu posición no es justificable su acto, pero sí desde la suya, y hay que tener en cuenta que los niños viven el “aquí y ahora” sin contemplar las consecuencias.  

3. Saber escuchar: Por más pequeños que sean son personas y entienden, por lo tanto, merecen ser escuchados con atención antes de reprocharles algoEsto además les enseña, que para la solución de conflictos, un método válido es el diálogo.

4- Establece reglas claras: Es menos probable que recurras a los gritos si se han establecido reglas claras en el hogar. Es importante que estas reglas estén escritas y puestas en un lugar visible. Esto ayuda a recordar a los niños lo que usted espera de ellos

5- Refuerzo positivo: Motiva a tu hijo a seguir las reglas mediante el refuerzo positivo . Si hay consecuencias negativas por romper las reglas, debería haber también consecuencias positivas para seguir las reglas.

6- Ser humildes: Como padres no siempre tenemos que tener la verdad absoluta, por ello cuando nos equivoquemos es bueno reconocerlo delante de los niños. Esto les ayudará y enseñara a reconocer errores.

7- Apoyo de la pareja: Es necesario ponerse de acuerdo sobre el manejo de las situaciones y cómo resolverlas, entendiendo que la coordinación de parte de los adultos facilitará mucho el trabajo. Además es importante que en situaciones complejas, lo ideal es que el adulto que esté más calmado, sea el que saque adelante el problema.

 

 

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