Malas conductas de los hijos: ¿Cuál es la responsabilidad de los padres?

Atento a la siguiente lista, ya que podrías estar alentando el mal comportamiento de tus hijos sin saberlo.

Guía de: Educación Para Niños

El comportamiento normal en los niños depende de su edad, personalidad y desarrollo físico y emocional. El comportamiento de un niño puede ser un problema si no cumple con las expectativas de la familia o si causa perturbación. El comportamiento normal o “bueno” usualmente está determinado por si desde el punto de vista social, cultural y del desarrollo es o no es apropiado.

Lo cierto es que muchas veces somos los padres los que alentamos sin saberlo el mal comportamiento de nuestros hijos. Aquí te entregamos una lista para que identifiques si eres o no responsable de algún comportamiento inadecuado de tus hijos.

1- No ser coherente: Le dices a tu hijo que hoy ya no comerá más dulces. Él tiene una rabieta y le permites comer otra golosina para calmarlo. De este modo, le estás inculcando al niño la idea de que si tiene rabietas conseguirá todo lo que quiere.

2- El incumplimiento de las promesas de un castigo: Muchas veces les hacemos advertencias a los niños y no las cumplimos, por ejemplo: “Si alguna vez vuelves a hacerlo, se acaba la televisión / Nunca te llevaré conmigo a ver el partido / No más helados, etc.”. Al hacer esto, les estamos enviando el mensaje a los niños, que son advertencias que nunca vamos a concretar, por lo tanto los Los niños no cumplen lo que se les dijo. ¿Para qué? Si no habrá ninguna consecuencia.

3- Justificar el comportamiento con excusas: ” Debe estar muy cansado”,  “Todavía es pequeño”, “Tiene hambre”…Claro, no podemos esperar que los niños vayan a ser perfectos todo el tiempo, es simplemente imposible. Pueden estar hambrientos, cansados, de mal humor. Sobre todo si se trata de la temprana edad, cuando a los niños les cuesta más expresar sus emociones. Incluso los estudiantes de secundaria, a veces, se ponen testarudos. Pero si justificas a tu hijo todo el tiempo, eso no es bueno.

4- Amenazas: La intimidación, según los psicólogos, no es la mejor manera de educar; incluso puede ser dañina. En un experimento, los investigadores encontraron que los niños a quienes les prometieron castigarlos severamente si mentían, eran más propensos a mentir.

5- Gritos: El hecho de que levantes la voz no significa que el niño te oiga y cumpla lo que le pides, mientras que el efecto será de corta duración. El mal uso de este método puede dar lugar a que la relación entre tú y tu hijo se dañe.

6- Golpes: Investigaciones demuestran que si un niño es a menudo objeto de castigos corporales, puede llegar a ser más agresivo, cerrado y de baja autoestima. Además podemos agregar que este tipo de castigo es poco eficiente en el largo plazo ya que lo más probable es que el niño aprenda a evitar el dolor, a que entienda que tiene que cambiar su comportamiento.

7- Aprobación con una sonrisa y enternecimiento por un mal comportamiento: Sí, es muy probable que sea muy divertido ver que tu hijo raya las paredes o bien hace diversos experimentos con su comida. Pero es poco probable que en algún momento te puede pasar la cuenta cuando estés en alguna reunión social. El niño continuará haciendo lo que quiere si nadie le recuerda cómo hay que comportarse.

Fuente: childparenting.about.com

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