Obras de teatro infantiles para hacer con los niños: Una buena idea para esta navidad

Al igual que las canciones e historias, el teatro también es una excelente forma de acercar a los más pequeños de la familia a esta festividad.

Guía de: Educación Para Niños

Se acerca la Navidad a pasos agigantados, así que ya tenemos que ir preparándonos para ese acontecimiento. Qué mejor que entretener y enseñar el sentido de la Navidad a nuestros hijos con unas entretenidas obras de Navidad, que podrán estrenar ante su familia y amigos.

Beneficios del teatro en los niños

El teatro permite desarrollar la personalidad, la espontaneidad, el vocabulario, la memoria, la expresión corporal y es una actividad muy entretenida, ya que implica disfrazarse y parecer otra persona.

También sirve para:

- Ayudar en la socialización de los niños, principalmente a los que tienen dificultad para comunicarse.

- Mejorar la concentración y la atención de los niños.

- Transmitir e inculcar valores.

- Promover que los niños reflexionen.

- Fomentar el uso de los sentidos de los niños.

- Motivar el ejercicio del pensamiento.

- Estimular la creatividad y la imaginación.

- Hacer que los niños se sientan más seguros.

- Ayudar a los niños a que jueguen con su fantasía.

 

Aquí un ejemplo para representar en familia:

 

El árbol de Navidad

Personajes: árbol, abeto, pastores y pastoras, leñador y el portal de Belén con María, José, y el Niño.
Decorado: un cielo lleno de estrellas.

Al levantarse el telón, aparecerán pastores y pastoras durmiendo con sus ovejas, en un extremo del escenario. Al otro lado está el portal de Belén, y en el centro un abeto. Es de noche.

Narrador: Era una noche fría de diciembre, las estrellas chisporroteaban nerviosas por el cielo. Los pastores dormían tapados con sus mantas.

Se oyen campanas a lo lejos, los pastores van despertándose asustados y las ovejas empiezan a balar. Entra un leñador con una pandereta en la mano, y dirigiéndose a los pastores les dice.

 

 

Leñador:
Despertad, pastores,
venid conmigo,
que esta noche fría
Dios ha nacido.

Pastores:
¿Dios ha nacido?

Leñador (afirmando):
Dios ha nacido.
Recoged los corderos,
las ovejas también
y vamos todos juntos
a ver a nuestro Rey.

Narrador:
El abeto ve como los pastores y pastoras se van a ver a Jesús, mientras cantan un villancico.

Pastores (cantando):
¡A Belén, pastores!
¡A Belén chiquitos que ha nacido el Rey
de los angelitos!

Abeto:
Cómo me gustaría ir con ellos, pero no puedo, mis pies están clavados en la tierra…

Narrador:
Y mientras los pastores se alejan, él se queda llorando. El leñador, que se ha dado cuenta de lo triste que está el arbolito, vuelve a consolarlo.

Leñador:
¿Qué te pasa, arbolito,
por qué lloras?

Abeto:
A mi también me gustaría
ir a ver a Jesús.

Leñador:
Tú no puedes andar. Yo le diré a ese niño que lo quieres.

Abeto:
¡Quiero ir! ¡Quiero ir! Leñador, tú puedes ayudarme, tú puedes sacarme de la tierra.

Leñador:
¿Y si te hago daño?

Abeto:
No importa, sácame ¡por favor!

Narrador:
Y el leñador, con mucho cuidado, lo arrancó de la tierra, se lo cargó al hombro, y lo llevó a Belén. Cuando llegó, se arrodilló delante de Jesús y le dijo:

Leñador:
Jesús, vengo aquí cargado
con este árbol que encontré
lloraba desconsolado
porque te quería ver.

Ya está el abeto contento.
Aquí lo voy a dejar,
para colgar en sus ramas
regalos de navidad.

Todos los pastores aplauden y gritan: “¡Bien! ¡Bien! ¡Bravo!” y suena un villancico mientras cae el telón.

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