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Incubadoras de negocios: Que caigan los mitos

Nueve mitos sobre las incubadoras de negocios desalientan a los emprendedores. Conozca los temores más comunes y por qué no tienen asidero en la realidad.

Para quienes nos movemos en el mundo del emprendimiento, lo normal es recibir un puñado de ideas de negocios por día. En ese puñado hay de todo: ideas buenas, pero poco desarrolladas, planes de negocios imperfectos, equipos emprendedores débiles en algunas áreas y -los menos- como siempre, proyectos que con un buen empujón pueden dar que hablar.

Incubadora de negocios

Foto: El Mercurio

La incubadora no te asegura financiamiento, pero te ayuda a que tu negocio tenga más posibilidades de conseguirlo.

De ahí la importancia de que estas ideas tengan un espacio dentro de las incubadoras de negocios. Un entorno  protegido, con buena temperatura, buena alimentación, que los apoye mientras se forman. Una vez que estén firmes y bien entrenados, podrán volar con alas propias. Hay veces que quienes son primerizos en las lides empresariales no ven valor en este proceso de incubación. Creen que se trata de un costo innecesario, que se apropiarán de su idea y que el mismo trabajo pueden hacerlo por su cuenta. Pero no es así. Antes de derribar mitos, bien vale la pena decir que este es un servicio muy profesionalizado en Chile, con una extensa red de incubadoras a nivel nacional de alta potencia. Pero vamos a los mitos:

  1. Robarán mi idea: Este es quizás uno de los mayores sustos de los emprendedores cada vez que exponen sus ideas de negocios. Lo importante es tener muy claro que las buenas ideas,  por sí solas, no hacen a un emprendimiento exitoso. No sólo se requiere que haya una oportunidad de mercado clara, sino también un mercado con un tamaño razonable y un modelo capaz de conseguir financiamiento. También se necesita un emprendedor, o un grupo de ellos, que tenga la habilidad de ponerlo en marcha. Si todas estas “estrellas” están alineadas, pues entonces hay probabilidades de éxito. A una incubadora no le sirven las ideas perse, se requiere al emprendedor. Ahora, si alguien escucha tu idea y decide apropiárselas y ponerla en práctica, teniendo menor éxito que tú, entonces date con una piedra en el pecho, ya que te evitaste perder mucho dinero.
  2. Su rol es dar financiamiento: El rol fundamental de una incubadora es prestar asesoría en los puntos en que el proyecto se encuentra débil. Parte de esa asesoría es ayudarlos con una infraestructura base que les permita trabajar: oficina, computadores, secretaria, gente a la que acudir en la puerta del lado, etc. Es verdad que el aporte no es en “billetes”, pero son recursos que suman. Si la incubadora encuentra que el proyecto es sólido, que la idea de negocio es de alto potencial y que los emprendedores son los correctos, su gente les abrirá las puertas al mundo del financiamiento. Puede ser patrocinándolos para postular al capital semilla de Innova Corfo, por ejemplo, o abriéndoles las puertas a su redes de venture capitalist o angels investors.
  3. No me debieran cobrar: Las incubadoras dan servicios de valor y la disposición a pagar por estos servicios es un muy buen indicador del grado de compromiso del emprendedor con su proyecto. Lo que sí es verdad, es que aquellas que cuentan con financiamiento de parte de CORFO, en general, cobran menos. La modalidad de cobro varía mucho entre ellas, pero en general es una mezcla entre un monto al inicio del proyecto, un cobro durante el desarrollo y un porcentaje al éxito (que usualmente toma la forma de una participación o una opción en la compañía).
  4. Se quedarán con mi empresa: Este no es parte del negocio de las incubadoras. Lo suyo está en dar un ambiente propicio, diagnosticar debilidad, dar soluciones. La mayor parte de las incubadoras pertenecen a prestigiosas universidades u organismos de apoyo al emprendimiento. La “fama” la consiguen haciendo hincapié en que sus “incubados” en un alto porcentaje, sobreviven con éxito una vez fuera.  En cuanto a propiedad, es muy raro que pidan mas de un 10% de la propiedad y siempre contra el éxito de un plan concreto.

  5. Incubadoras de dinero

    Foto: El Mercurio

    La incubadoras necesitan al emprendedor para que las ideas se desarrollen y se transformen en negocios rentables.

  6. Si me incubo me darán dinero: El objetivo de la incubación es el lanzamiento de un negocio o el ayudar a descartarlo definitivamente. Por ello, si bien la incubación no es sinónimo de financiamiento, sí está relacionado en cuanto a que un proyecto que se gradúa exitosamente es muy probable que esté listo para ir a buscar financiamiento de etapas tempranas. Sin embargo, él éxito de este proceso depende de otra variables adicionales (como la capacidad del emprendedor).
  7. La incubadora me transformará en emprendedor: La labor de las incubadoras es potenciar los negocios y ayudar a un emprendedor a darse cuenta de las capacidades que debe tener en el equipo para ser exitosos. En esto se debe entender que el líder del proyecto debe ser un emprendedor desde el primer día.
  8. Las incubadoras proveen equipo: Una de las labores de la incubadora es identificar falencias en el equipo de gestión y sugerir una estrategia para suplirlas, pero es el mismo emprendedor el que debe procurar complementar el equipo de gestión y desarrollar cohesión entre ellos.
  9. La incubadora desarrollará mi idea: Las incubadoras buscan acelerar el proceso de desarrollo previo al lanzamiento de un negocio, pero el liderazgo del mismo y el trabajo fundamental recae en el propio emprendedor.
  10. La Incubadora será mi socio: La labor de las incubadoras es apoyar el desarrollo de ideas, trabajando con grandes volúmenes de emprendedores, por lo que no pueden asumir labores ejecutivas en un proyecto en particular.

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