Bombardear otros mundos para explorarlos

La exploración de planetas o satélites naturales con océanos de agua líquida bajo densas capas de hielo, podría ser desarrollada con sondas semejantes a proyectiles.

La Agencia Espacial Europea (ESA) esta empeñada en el desarrollo de nuevos procedimientos y adelantos tecnológicos, destinados a futuras misiones espaciales de exploración interplanetaria. Una de las áreas de investigación de la Oficina de Preparación de Futuras Misiones de la ESA, son las sondas de impacto a gran velocidad, que permitirían tomar muestras de la superficie y del subsuelo de diversos cuerpos celestes, como la Luna, el planeta Marte o los más diversos satélites naturales de los grandes planetas gaseosos.

Prueba sonda de impacto

ESA

Prueba para el desarrollo de una sonda de impacto.

Golpear para estudiar

Las sondas de impacto son naves espaciales en miniatura equipadas con  una amplia serie de instrumentos, pero que aterrizan a gran velocidad – a decenas o cientos de kilómetros por hora – en contraste con las sondas convencionales de “aterrizaje suave” que se han utilizado hasta ahora. Una de las principales ventajas de las sondas de impacto, es que permiten estudiar el subsuelo sin necesidad de transportar equipos para excavar o perforar la superficie.

Para estudiar cómo soportarían estas sondas el impacto a gran velocidad contra la superficie de un planeta, un equipo de científicos e ingenieros ha utilizado una instalación de prueba de cohetes en Gales, Reino Unido, lanzando los prototipos contra paredes de arena o de hielo.

El impacto contra estos dos materiales tan diferentes, permitirá comprender cómo se comportan las sondas si se utilizan en una misión a Marte o a una de las lunas de hielo del planeta Júpiter, como por ejemplo Europa (un satélite natural con una extensa coraza de hielo en su superficie y un colosal océano líquido bajo esta).

Probando con pequeños proyectiles

Los proyectiles de 20 kg fueron impulsados por 12 motores de combustible sólido, alcanzando una velocidad de impacto de 341 m/s,  justo por debajo de la barrera del sonido. El siguiente video muestra el espectacular impacto de la sonda contra 10 toneladas de hielo. La prueba se muestra a cámara lenta, ya que todo el ensayo duró apenas 1.5 segundos.

Al chocar contra la pared de hielo, la sonda se frenó con una desaceleración de 24.000 g. Como ejemplo, los astronautas experimentan una aceleración de 3 – 4 g cuando son lanzados al espacio.

El bloque de hielo fue desintegrado de forma inmediata desmoronándose en una montaña de hielo picado. La sonda fue recuperada casi intacta, aunque con algún arañazo debido al impacto y con una abolladura en la zona con la que golpeó el borde del panel.

Estudios posteriores de los resultados de estos ensayos, permitirán que los investigadores comprendan exactamente cómo afectó el impacto a la estructura interna de la sonda cuestión que es vital para la supervivencia del sofisticado equipo de análisis que estas deberían trasladar. La próxima fase de desarrollo se centrará en el diseño de las baterías y del sistema de comunicaciones, que también tendrán que soportar una desaceleración extrema.

Aunque las sondas de impacto no formen parte de ninguna misión actualmente prevista por la ESA, es importante analizar la viabilidad de este concepto para contar con un abanico más amplio de opciones a la hora de diseñar futuras misiones espaciales. De hecho, otras agencias como la NASA, también avanzan en sus propios diseños y desarrollos.

Más sobre Exploración Espacial

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X