Makemake: El planeta enano que pierde su atmósfera

Un equipo de investigadores ha dado una breve mirada a un enigmático mundo en la periferia de nuestro sistema planetario, gracias a una débil estrella.

Utilizando tres telescopios de los centros astronómicos del Observatorio Europeo Austral (ESO), ubicados en el norte de Chile, un equipo de astrónomos ha logrado observar el planeta enano Makemake. Cuando se cruzaba por delante de una estrella distante, bloqueando su luz, Makemake pasó frente a una estrella débil llamada NOMAD 1181-0235723 el 23 de abril de 2011. Gracias a estas extraordinarias observaciones, se ha logrado determinar si este pequeño mundo helado esta o no rodeado de una atmósfera.

Makemake

Foto: ESO/L. Calçada/Nick Risinger

Esta impresión artística muestra la superficie del distante planeta enano Makemake.

Makemake orbita en las partes más externas del Sistema Solar y algunos investigadores suponían que podría tener una atmósfera similar a la de Plutón, pero este no parece ser el caso. Junto con dar respuesta a esta importante cuestión, los científicos también midieron por primera vez la densidad del planeta enano, obteniendo valiosos  antecedentes que serán publicados este 22 de noviembre en la revista “Nature”.

Makemake sin una atmósfera significativa

Makemake era conocido en un principio como 2005 FY9, siendo descubierto unos cuantos días después de Pascua, en marzo de 2005, de ahí que haya sido apodado inicialmente y de manera informal como “Conejito de Pascua” (Easterbunny). Posteriormente, en Julio de 2008 fue oficialmente bautizado como Makemake, en honor al creador de la humanidad y dios de la fertilidad en la mitología de los nativos de la Isla de Pascua. Actualmente, Makemake es uno de los cinco planetas enanos reconocidos por la Unión Astronómica Internacional (IAU).

Makemake

Foto: NASA, ESA, y A. Feild (STScI)

Gráfica que presenta los tamaños relativos, con respecto a la Tierra y Marte de algunos planetas enanos y sus satélites naturales.

El planeta enano Makemake tiene dos tercios del tamaño de Plutón y viaja alrededor del Sol en una órbita muy distante que se encuentra más allá de la de Plutón, pero más cerca de nuetra estrella que Eris, el planeta enano más masivo conocido en el Sistema Solar.

Anteriores observaciones del gélido Makemake mostraron que era similar a los otros planetas enanos, llevando a algunos astrónomos a esperar que su atmósfera, de haberla, fuera semejante a la de Plutón. Sin embargo, este nuevo estudio expone que, al igual que Eris, Makemake no está rodeado por una atmósfera significativa.

El equipo, liderado por José Luis Ortiz, del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC, España), combinó múltiples observaciones utilizando tres telescopios de los observatorios Paranal y La Silla, de ESO, en Chile — el VLT (Very Large Telescope), el NTT (New Technology Telescope), y el TRAPPIST (TRAnsiting Planets and PlanetesImals Small Telescope) — junto con datos de otros telescopios más pequeños ubicados en el sur del continente americano, observando el paso de Makemake por delante de una estrella distante.

Solo el primer paso

Los investigadores han señalado que, descubrir por primera vez, algunas de las propiedades de Makemake, es un gran paso adelante en el estudio del selecto club de los planetas enanos helados.

Makemake

Foto: Hubble Space Telescope

Imágen de Makemake obtenida por el Telescopio Espacial Hubble.

Diversos factores, como la ausencia de satélites naturales en el caso de Makemake y la gran distancia que lo separa de nosotros, hacen que su estudio sea extraordinariamente complejo, y lo poco que sabemos sobre este cuerpo es solo una aproximación.

Las nuevas observaciones del equipo científico han perfeccionado nuestra visión de Makemake, permitiendo determinar su tamaño con mayor precisión, limitar las opciones sobre una posible atmósfera y estimar, por primera vez, la densidad  del planeta enano. También han permitido a los astrónomos medir cuánta luz del Sol refleja su superficie, determinando que su albedo es de un 0,77 (albedo de 1 representa un cuerpo perfectamente reflectante, y 0 se asigna a una superficie negra que no refleja nada), comparable con el de la nieve sucia, y mayor que el de Plutón, pero menor al de Eris.

Todo gracias a una ocultación estelar

Fue posible observar a Makemake con tanto detalle sólo porque pasaba frente a una estrella, evento denominado como ocultación estelar. Estas oportunidades excepcionales han permitido a los astrónomos obtener, por primera vez, mucha información sobre la, a veces, tenue y delicada atmósfera que hay alrededor de estos lejanos, pero importantes, miembros del Sistema Solar, proporcionando información muy precisa sobre otras de sus propiedades.

Las ocultaciones son especialmente inusuales en el caso de Makemake, ya que se mueve en un área del cielo que cuenta, relativamente, con pocas estrellas. Predecir y detectar con precisión estos excepcionales acontecimientos es extremadamente complicado y la exitosa observación llevada a cabo por un equipo coordinado, repartido en diversos puntos del sur de América, hace aún más valioso este logro.

A continuación puedes ver un  interesante vídeo explicativo sobre los planetas enanos.

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