¿Cómo llegó Schumacher a la Fórmula 1?

En el vigésimo aniversario del debut de Michael Schumacher en la F1. Bien vale recordar la sabrosa y turbia historia de su inesperada aparición.

Guía de: Fórmula 1

Michael Schumacher cumple 20 años desde que debutó en Spa-Francorchamps 1991, y tras disipar las dudas sobre si seguir corriendo tras su opaco regreso con Mercedes, es interesante recordar como llegó a la Fórmula 1.

Corría agosto de 1991 y el futuro heptacampeón era un promisorio piloto alemán, que sólo corría en Sport Prototipos como parte del equipo joven Mercedes (junto a Heinz-Harald Frentzen y Karl Wendlinger). Había sido campeón alemán de Fórmula 3 en 1989 y no había seguido la ruta lógica rumbo a la F1, que incluía una parada en la Fórmula 3000.

Michael Schumacher

Foto: El Mercurio

Schumacher debutó en el equipo Jordan, en el que duró... una carrera.

La parte sórdida del asunto comienza con Bertrand Gachot, piloto belga que corría para el debutante equipo irlandés Jordan, de interesante campaña ese año. Un buen día Gachot se trenzó en una discusión con un taxista en una calle de Londres y en un momento lo atacó con gas lacrimógeno en aerosol. Esto le costó dos meses de prisión en Gran Bretaña.

Eddie Jordan se vio obligado a contratar otro piloto y le recomendaron a Schumacher. Hizo una prueba en Silverstone y causó buena impresión; además, Mercedes le pagaba 150 mil dólares a Jordan por darle la butaca. En fin, Schumacher llegó a Bélgica listo para correr en Spa-Francorchamps, un circuito legendario y difícil donde la calidad del piloto cuenta, y mucho.

Ese jueves, el agente del alemán, Willi Weber, dijo que Schumacher conocía muy bien el circuito, aunque en realidad sólo lo conocía como espectador. Michael no se hizo problemas y sacó una bicicleta plegable con la que andaba, recorriendo varias veces el circuito a bordo de la bicicleta para entenderlo mejor. Comenzaba a conocer el ambiente de la F1, que tantas alegrías le depararía en el futuro.

Tras la clasificación, terminó séptimo, superando a su experto compañero, el italiano Andrea de Cesaris. Todo el mundo comenzó a hablar del “alemán rápido”, y los periodistas alemanes que cubrían la carrera cambiaron su pauta con velocidad, preparando espacios para hablar del nuevo talento nacional.

La carrera duró menos de una vuelta por problemas de embrague. Sin embargo, Eddie Jordan quedó muy contento con su nueva adquisición, la que no le duró nada: En menos de dos días Michael firmó para Benetton, cuyo jefe Flavio Briatore (un italiano de oscurísimo currículum en temas éticos) echó sin más miramientos al brasileño Roberto Moreno y puso a Schumacher como compañero de Nelson Piquet. Mercedes (que todavía tenía a Schumacher bajo contrato) habría apoyado su paso a Benetton, un mejor equipo. Además, había una cláusula que obligaba al alemán para correr por Mercedes si esta llegaba a la F1, pero los alemanes no quisieron obligarlo en 1993, cuando Sauber entró en la F1 con apoyo de Mercedes.

Michael Schumacher

Foto: AFP

Schumacher logró los mayores triunfos de su carrera con los colores de Ferrari.

Jordan estaba tan furioso que presentó un escrito ante un tribunal británico para impedir el paso de Schumacher a Benetton. Sin embargo, las cortes lo rechazaron pues Jordan sólo había firmado un principio de acuerdo con Mercedes, no un verdadero contrato, por lo que Schumacher pudo debutar en Benetton con un buen quinto lugar en Monza, superando a Piquet, que no logró estar a su altura en las cinco carreras que compartieron y prefirió retirarse a fin de temporada.

A partir de ahí, Schumacher se devoró, con buenas o malas artes, a todos los compañeros que tuvo: Martin Brundle (Benetton 1992), Riccardo Patrese (Benetton 1993), Jos Verstappen (Benetton 1994), Johnny Herbert (Benetton 1995), Eddie Irvine (Ferrari 1996-1999), Rubens Barrichello (Ferrari 2000-2005) y Felipe Massa (Ferrari 2006). Se retiró al final de la temporada 2006, con siete títulos mundiales y una tracalada de récords y polémicas, volviendo en 2010 con Mercedes, sin que su regreso le haya deparado siquiera un podio hasta el momento.

Como curiosidad, cinco carreras a fines de ese 1991 (Bélgica, Italia, Portugal, España y Japón) tienen otra particularidad: reunieron la mayor cantidad de títulos mundiales que han corrido simultáneamente en carrera alguna. En ellas corrieron Prost (4 títulos) en Ferrari; Mansell (1) en Williams; Senna (3) en McLaren; Schumacher (7) y Piquet (3) en Benetton; y Hakkinen (2) en Lotus. 20 títulos mundiales en una grilla, algo para no olvidar.

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