Futbolistas muy exitosos a los que un partido les arruinó la carrera: Casos dramáticos

Muchos jugadores argentinos fueron marcados a fuego en momentos determinados, de los cuales nunca se recuperaron por completo. Repasamos las historias más resonantes.

Guía de: Fútbol Argentino

En el fútbol, así como en la vida misma, existen situaciones traumáticas de las que sólo se puede emerger con años de terapia. Un mal día, una jugada determinada, un instante, una decisión incorrecta muchas veces condicionan a un futbolista para el resto de su fugaz carrera, sin importar toda la gloria que haya cosechado en el pasado.

El fútbol suele ser así de cruel con los profesionales que lo practican. Más acentuado aun en el fútbol argentino, enmarcado en un fanatismo y una falta de racionalidad que muchas veces superan el límite de presión que una persona puede sostener.

El "Puma" no pudo con la lluvia de críticas.

El “Puma” Gigliotti no pudo con la lluvia de críticas.

Uno de los casos más emblemáticos de los últimos tiempos es el de Emmanuel Gigliotti. El delantero se cansó de romper redes vistiendo las camisetas de Lamadrid, Atlético Tucumán, All Boys, San Lorenzo y Colón, logrando que Boca Juniors posara sus ojos sobre él.

En un principio, el “Puma” no defraudó en el club auriazul, en donde anotó nada menos que 23 goles en 18 meses. No obstante, quedó marcado a fuego cuando falló un penal en las semifinales de la Copa Sudamericana 2014, en el Monumental, ante River Plate. A partir de esa noche, su rendimiento cayó en picada y fue cedido al fútbol chino, lejos de las presiones de la opinión pública argentina.

 

Hoy, Gigliotti tiene una chance de redención: hace pocas semanas firmó su vínculo con Independiente, en donde intentará revertir su imagen.

Otro que nunca fue disculpado es Oscar Ahumada, uno de los futbolistas más odiados  en los últimos tiempos por la parcialidad de River Plate. La eliminación a manos de San Lorenzo en octavos de final de la Copa Libertadores 2008 marcó un antes y un después para el volante, quien declaró públicamente que los hinchas del “Millonario” fallaron en su función de empujar al equipo hacia adelante, algo que, según sus afirmaciones, nunca pasaría en la Bombonera.

 

El de arquero es, sin dudas, el puesto más ingrato para un profesional de este deporte. Lo sabe Sandro Guzmán, de un futuro más que prometedor cuando estaba en Vélez Sarsfield, pero de un lapidario paso por Boca Juniors.

Tras 45 minutos espantosos ante Deportivo Español en 1997, fue reemplazado en el entretiempo, quedando expuesto ante todo el público y la prensa. “Te saqué para protegerte”, le dijo el DT del “Xeneize”, Héctor Veira, aunque lo único que logró fue que Guzmán abandone el club entre críticas y, posteriormente, deje el fútbol prematuramente para dedicarse a la música.

 

Fracasos de selección

La situación de Rodrigo Palacio en la Selección argentina tuvo su punto de quiebre en la final del Mundial Brasil 2014, cuando enfrentó al arquero alemán Manuel Neuer y decidió, contra todo pronóstico del sentido común, resolver de emboquillada. La pelota terminó tan lejos del arco como la “Albiceleste” del trofeo. El delantero del Inter nunca volvió a ser convocado.

 

Distinto es el caso de Martín Palermo, quien tuvo una jornada fatal jugado para Argentina en la Copa América 1999, frente a Colombia. El artillero falló ¡tres penales! en la derrota por 3-0 del conjunto de Marcelo Bielsa, alcanzando así un record negativo que hasta ahora nadie en la historia del fútbol llegó a igualar.

 

Palermo tardó diez años en lograr el indulto de la “Albiceleste” y tanta espera tuvo su recompensa. En la anteúltima fecha de las Eliminatorias Sudamericanas para Sudáfrica 2010, se vistió de héroe al marcar sobre la hora el 2-1 frente a Perú, evitando una catástrofe para el entrenador Diego Maradona.

Juan Sebastián Verón también tuvo una relación de amor-odio con los hinchas de la Selección argentina, muchos de los cuales lo responsabilizaron por la eliminación del Mundial 2002. El sector más fanático de la opinión pública acusó a la “Brujita”, que en esa época jugaba en el Manchester United, de no entregar el máximo de su capacidad en la derrota 1-0 ante Inglaterra.

En 2006, el mediocampista volvió a su país para jugar en Estudiantes y los simpatizantes de los equipos rivales se ocuparon de recordarle cada fin de semana aquel fatídico partido mundialista disputado en Japón.

 

Así como Guzmán, Sergio Goycochea sabe lo que es la ingratitud del puesto de arquero. Quien supo ser héroe y figura de Argentina en la Copa del Mundo Italia 1990 y las Copas Américas Chile 1991 y Ecuador 1993, fue acribillado por la opinión pública en las Eliminatorias Sudamericanas rumbo a Estados Unidos 1994.

El “Vasco” fue uno de los más criticados tras la histórica derrota por 5-0 ante Colombia, lo que provocó un cambio de planes para la Copa del Mundo de Norteamérica. El entrenador Alfio Basile lo relegó al banco de suplentes, dejándole su lugar a Luis Islas, quien estuvo lejos de colmar las expectativas.

El reconocido “Goyco”, tan aclamado en otras oportunidades, dejó para siempre el arco de la “Albiceleste” sin pena ni gloria.

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