La desaparición de los niños Sodder: Sobrevivieron a un incendio, pero nunca más se supo de ellos

El fuego destruyó la casa familiar la noche de navidad de 1945.

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Lo sucedido en la Navidad de 1945 comenzó unos años de absoluta desesperación para George Sodder y su señora Jennie, cuando cinco de sus hijos desaparecieron para nunca más ser vistos.

Tras celebrar la festividad en su residencia de West Virginia, la mujer le dio permiso a dos de ellos para quedarse despiertos unas horas más: Maurice y Louis, con la condición de que apagaran todas las luces y cerraran las cortinas.

A las 00:30, una llamada telefónica la despertó, tratándose de una mujer que reía de manera extraña y que preguntaba por un nombre con el que no estaba familiarizada.

Media hora más tarde, Jennie se levantó tras escuchar un fuerte impacto en el techo de la casa. Ahí se dio cuenta de que habían luces todavía encendidas, por lo que las apagó y volvió a acostarse.

Un rato después, empezó un incendio en la zona donde se encontraba el teléfono fijo. Le avisó de inmediato a su marido cuando notó que la oficina de él estaba consumida por las llamas.

Jennie

Jennie Sodder buscó hasta el día que murió a sus hijos.

George, Jennie, Marion, Sylvia, John y George Jr consiguieron salir hacia el patio, pero no pudieron rescatar al resto de los pequeños, pues el fuego ya había hecho daños en prácticamente todo el hogar.

Para el pesar de ellos seis, no pudieron comunicarse vía telefónica con los bomberos porque nadie contestó, y fue un vecino el que encontró horas después al jefe del departamento: F.J Morris.

Increíblemente, y pese a que la estación se encontraba a solo cuatro kilómetros de la casa, recién llegaron a las ocho de la mañana, cuando la casa ya estaba completamente destruida.

Sodder

Los cinco niños desaparecidos en uno de los casos más dramáticos de la historia.

Esa noche, pasaron dos cosas muy extrañas que le añaden más dramatismo a este histórico caso. George quiso utilizar la escalera para subir hasta el ático, pero no estaba en su lugar habitual. Además, sus dos camionetas dejaron de funcionar, pese a que las usó el día anterior.

Bomberos revisaron entre los escombros, pero para su sorpresa no encontraron ningún hueso u otro fragmento humano. Morris le explicó a la familia que, debido a la gravedad de lo ocurrido, era posible que sus cuerpos se hubiera quemado por completo.

Con el correr de los días, Sodder padre acumuló una gran cantidad de tierra donde estaba su casa para hacerle un homenaje a los presumidos fallecidos. En esa misma época, se determinó que el accidente se debió a problemas con unos cables.

Otro dato clave que aporta más inquietudes: un integrante del jurado que investigó cómo se produjo el incendio, fue el mismo hombre que amenazó a George con quemarle su casa y asesinar a sus niños por sus comentarios en contra de Benito Mussolini.

Sodder había nacido en Italia, se mudó a Estados Unidos a las 13 años y nunca comentó por qué dejó Europa. Eso sí, entre quienes lo conocían se hizo popular por sus críticas al militar y gobernante italiano.

Poster Sodder

Cinco mil dólares llegaron a ofrecer como recompensa para quien los encontrara.

Ninguno de los padres creyó que estaban muertos. Para comprobar que era imposible que un cuerpo se quemara completamente sin dejar rastro, Jennie incendió pequeños huesos de animales, los cuales no se calcinaron.

Hubo una mujer que, unas semanas posterior al incendio, reveló que vio a los niños con un hombre tomando desayuno, y que su auto tenía una patente perteneciente a Florida.

1949 pudo ser un año clave para empezar a resolver este misterio, cuando Sodder papá vio una foto de una niña que creía era una de sus hijas desaparecidas. Sin embargo, al arribar a Nueva York le impidieron tener contacto con ella.

Incluso, el FBI investigó un posible secuestro, pero ninguna pista los guió hacia algún sospechoso o ubicación en las que pudieran encontrar a los familiares desaparecidos.

Quizás la pista más relevante de que sí estaban vivos llegó en 1967, a través de una foto dirigida a Jeannie en la que se leía “Louis Sodder ama a su hermano Frankie”, junto a uno foto suya. Ella estaba segura de que era su hijo, pero nunca pudieron ratificarlo ni encontrarlo.

Dos años después, George murió, mientras que Jeannie falleció en 1989, siempre quedándose con las dudas de qué pasó con el resto de sus hijos en aquella fatídica noche.

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