La dramática desaparición de Mónica Serrano que conmocionó a Panamá

La pequeña, de solo un año y medio, fue vista por última vez el 8 de febrero de 2003.

Guía de: Grandes Misterios

El 8 de febrero de 2003, Mónica Serrano jugaba en un jardín que estaba entre su casa y la de su abuela. A las seis de la tarde, su familia la buscó pero nunca la encontró. Entonces, se dieron cuenta que la pequeña, de tan solo un año y medio, se encontraba desaparecida.

Al día siguiente comenzó la búsqueda de la niña, la que aún no arroja ningún resultado positivo. A 17 años de ser vista por última vez, su caso sigue conmocionando a toda Panamá.

Una fuente, que prefirió no identificarse en ese entonces, mencionó que la niña estaba bajo el cuidado de un vecino, y que fue secuestrada luego de que el hombre la dejara por unos segundos.

Fue tal la desesperación de sus padres en los meses siguientes, que Mónica García y Castor Serrano llegaron a vender su casa y auto para poder viajar dentro del país y continente.

Su propia madre fue hasta Costa Rica, Colombia, República Dominicana y Estados Unidos, sin hallar ni siquiera una pista de qué sucedió con su hija.

Mónica

La pequeña Mónica nunca apareció tras desaparecer en 2003.

Lesbia, una de las tías de Mónica, ofreció una aterradora declaración a la policía en los primeros días de la investigación. “La ex mujer del papá de Mónica, apodada ‘La Chuky’, pocos minutos después de la desaparición de la bebé, llamó al teléfono de su casa y nos increpó: ¿Están llorando lágrimas de sangre, verdad?”, contó.

‘Chuky’ vendría a ser Julissa Ortega, quien en los ojos de los Serrano García siempre fue la única sospechosa y culpable de lo que pasó con la infante.

De hecho, según versiones policiales, cambió más de 10 de veces su testimonio del paradero de la menor. Primer dijo que la arrojaron a un río, después que la enterraron en una finca, posteriormente que la tiraron dentro de un WC y, finalmente, mencionó que estaba viva.

Otro testigo, en base a esta última teoría, mencionó que efectivamente vio a Mónica, de la mano de Ortega, en unos centros comerciales en un pueblo del distrito de Arraiján, donde desapareció.

Mónica García, años más tarde, culpó al Gobierno y las autoridades de no interesarse en encontrarla, y reveló que rechazaron la ayuda del FBI cuando ella se ofreció a regresar a Norteamérica para pedir un retrato de su hija.

monica-serrano-grifina

Se confirmó que Grifina López no es la niña desaparecida.

Hubo dos personas a las que se le realizaron pruebas de ADN para determinar si era Mónica, pero ambas salieron negativas. La primera, en 2008, fue a una joven en Ecuador.

Y hace pocos meses, se hizo un test con Grifina López, de tan solo 17 años. Su examen fue categórico: los papás de la niña no son los suyos, porque arrojó un 0% en los índices de maternidad y paternidad.

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios