Mary Reeser: La mujer que habría muerto luego de que su cuerpo se incendiara de forma espontánea

Su posible combustión humana sigue siendo uno de los grandes misterios del siglo pasado.

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En toda la historia de la humanidad, han existido muchos tipos de muertes. Una de las más extrañas, y que casi nadie puede explicar, es la combustión humana.

Le habría ocurrido a un ciudadano irlandés en 2010, quien terminó completamente calcinado aparentemente sin razón, pues no se pudo determinar una causa contundente de cómo se generó el incendio en su casa.

Años atrás, en 1980, un hombres de Gales experimentó un caso similar. Quedó reducido a cenizas a excepción de sus extremidades, por lo que también se dedujo que se quemó de forma espontánea.

Sin embargo, ninguna de estas dos muertes tuvo el impacto que provocó la de Mary Reeser, una mujer de 67 años que se encontraba viviendo en Florida.

Reeser Escena

La escena de una de las muertes más extrañas del siglo pasado.

Horas antes de fallecer, fue acompañada por su hijo y la mujer que le arrendaba la casa. Luego de que se fueran, decidió fumarse un cigarro en una esquina de su pieza.

Cuando Pansy Carpenter regresó al día siguiente, el 2 de julio de 1951, notó que la manilla de la puerta estaba muy caliente y pidió ayuda a unos trabajadores que se encontraban cerca.

Una vez que pudieron ingresar, se conmocionaron con la terrorífica escena: de la viuda solo quedaban sus restos completamente quemados, y solo el pie izquierdo y su cráneo no sucumbieron ante las llamas.

Días más tarde, el jefe de la Policía de Saint Petersburg le envió al director del FBI, Edgar Hoover, una caja con lo que se halló de evidencia. Increíblemente, en la habitación no se percataron mayores signos de que hubo fuego.

Para el FBI, Reeser había muerto tras quedarse dormida y quemarse con el propio cigarrillo que estaba consumiendo, pues tenían antecedentes de que tomaba muchas pastillas para conciliar el sueño, y eso fue lo que hizo en la jornada que murió.

Mary Reeser

Mary Reeser nació en Pennsylvania y ahí mismo se encuentra enterrada.

Bomberos dijeron que el calor era insoportable, y expertos señalaron que para incendiarse espontáneamente debe a ocurrir a más de 3 mil grados Fahrenheit. Aún así, ningún artículo a su alrededor resultó dañado, y sus vecinos tampoco notaron nada extraño.

Wilton Krogman, un atropólogo físico, indicó que jamás había visto un caso similar, y que en todos los incendios que investigó nunca supo de que un cráneo se achicara como el de ella, porque generalmente se hinchan o explotan.

Investigadores mandaron muestras de la alfombra y la silla para ser analizadas, pero no se identificó nada que pudiera relacionarse con algún tipo de combustible que explicara sus quemaduras.

Respecto a cómo se produce este fenómeno, los fluidos internos se transforman en gas, provocando que la grasa empiece a quemar distintos órganos. Usualmente, puede generarse por consumo de alcohol, cambios drásticos en la dieta y enfermedades como la diabetes.

Más allá de qué realmente ocurrió con Reeser, la causa de su fallecimiento finalmente quedó inconclusa, por lo que hasta hoy sigue siendo un gran misterio no resuelto.

 

 

 

 

 

 

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