Barco petrolero “fantasma” está a punto de causar un gran desastre ambiental en el Mar Rojo

Especialistas asumen que las reparaciones no son una posibilidad por el considerable daño que tiene la nave.

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FSO Safer puede causar daños serios al Mar Rojo.

FSO Safer puede causar daños serios al Mar Rojo.

Un nueva catástrofe está en ciernes en la costa de Yemen; la Organización de Naciones Unidas (ONU) informó que un petrolero abandonado llamado FSO Safer, y amarrado en esa zona, se encuentra cargado con más de un millón de barriles de petróleo, el que se encuentra en severo riesgo de romperse o explotar, lo que podría causar un daño ambiental que afectaría la ya escasa vida marina del Mar Rojo, sus fábricas de desalinización y rutas internacionales de envío del producto.

Según consigna Infobae el agua de mar ha entrado en el compartimento del motor del buque, el cual no ha recibido mantenciones por largos cinco años, tiempo suficiente para sufrir daños considerables en sus tuberías, lo que aumenta las probabilidades de un hundimiento. Incluso según ha trascendido el óxido ha cubierto partes del camión cisterna e incluso se ha filtrado el gas inerte que impide que los tanques acumulen gases inflamables.

Los especialistas indican que ya es demasiado tarde para actuar y solo queda esperar una debacle, puesto que las reparaciones ya no son posibles y el daño que causará el petróleo será irreversible.

El barco no recibe mantenciones desde 2015 y es un peligro a la población de Yemen.

El barco no recibe mantenciones desde 2015 y es un peligro a la población de Yemen.

El origen del problema

La ONU a través del tiempo ha tratado de enviar inspectores a evaluar los daños a bordo del buque y lograr descargar el peligroso contenido y llevarlo a un lugar más seguro, pero no ha sido posible. Según una fuente diplomática los rebeldes hutíes han sido culpables de esta situación. En condición de anonimato señaló que los revolucionarios han tratado el buque como “elemento disuasorio como si tuvieran un arma nuclear”. Lo dicen abiertamente “Nos gusta tener esto como algo que mantener contra la comunidad internacional si nos atacan”.

Otra fuente del problema ha sido el dinero en juego. Esto porque en un principio los hutíes exigieron millones de dólares a cambio del petróleo almacenado en el buque tanque. Según se indica en la nota se trató de llegar a un acuerdo, pero esto no ha sido posible.

De todas formas, muchas personas también culpan a la ONU de la situación. Ian Ralby, fundador de I.R. Consilium, empresa especializada en seguridad marítima señaló que los esfuerzos de la organización  para enviar un equipo para evaluar el barco han sido infructuosos porque en su opinión el barco necesita un rescate urgente. “Es una verdadera lástima que hayan desperdiciado tanto dinero y tiempo en esta operación inútil. Si están tomando estos años para que un equipo simple evalúe el barco, no tendremos una segunda oportunidad de salvarlo”.

El barco fantasmas está en pésimas condiciones.

El barco fantasmas está en pésimas condiciones.

En numerosas ocasiones Ralby ha escrito acerca del tristemente famoso buque tanque y una de sus conclusiones es que en medio de la vorágine que ha significado la disminución de los precios del petróleo, el costo gastado en limpiar el daño ambiental de una explosión o fuga será considerablemente mayor que los millones de petróleo existentes en el barco.

Hutíes no retroceden

El líder de los hutíes Mohammed Ali al Houthi, ha culpado consistentemente en Twitter a Estados Unidos y a Arabia Saudita por no haber permitido que los rebeldes vendan el petróleo, y que “consecuencia desastrosa… Dios no lo quiera”, sería por el actuar de estos dos países.

La zona donde el buque tanque FSO Safer ha estado amarrado desde la década de 1980 es controlada por los rebeldes hutíes, quienes mantienen una cruenta guerra contra el gobierno internacionalmente reconocido en el exilio, el que es que es respaldado por una coalición liderada por Arabia Saudita y Estados Unidos.

El cuestionado petrolero flotante es un buque de fabricación japonesa construido en la década de los ’70 y fue vendido al gobierno yemení en la década de 1980 con el propósito de almacenar para exportar hasta 3 millones de barriles bombeados de los campos petroleros en Marib.

Las tuberías del "barco fantasma" están a la miseria.

Las tuberías del “barco fantasma” están a la miseria.

Según una fuente no identificada que trabajaba en la compañía naviera, el presupuesto para mantener la nave se hizo inalcanzable. Lo que más se resintió es que no pudieron comprar un combustible especial indispensable para ejecutar las calderas en el barco. Estas calderas, entre otras funciones, mantienen un gas inerte que evitaba el flujo de explosiones. Se calcula que el barco necesitaba cerca de 11.000 toneladas de combustible, lo que tenía un costo anual de 8 millones de dólares.

“Después de la parada de las calderas, la gran mayoría de los equipos y las máquinas del camión cisterna se detuvieron porque todos dependen de la potencia del vapor”, lo que incluye máquinas que alimentan el sistema de ventilación y que se encargaba de reducir la humedad y evitar la corrosión.

La ONU estima que la falta de adopción de medidas para la embarcación puede conducir a un desastre ambiental sin proporciones provocado por el hombre en el Mar Rojo, el que sería cuatro veces mayor al famoso derrame de petróleo ocasionado en 1989 por la compañía Exxon Valdez.

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