Conoce la férrea lucha entre Rusia, EE.UU. y China por liderar la fabricación de armas hipersónicas

Las principales potencias del mundo se encuentran hace décadas enfrascadas en la producción de este tipo de pertrechos, para así controlar su poder letal de destrucción.

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En agosto de 2014 Estados Unidos informó que tras años de investigaciones al respecto, probó con éxito un arma hipersónica experimental en la isla Kodiak, emplazada en el sur de Alaska, la cual pudo recorrer aproximadamente 3.700 kilómetros en menos de treinta minutos e instaló en el debate que desde ese entonces era posible alcanzar objetivos ubicados a gran distancia, con precisión y en plazo de tiempo muy breve.

Según explica BBC Mundo, en definitiva el Arma Hipersónica Avanzada, conocida por sus siglas AHW (Advanced Hypersonic Weapon en inglés), era un largo anhelo del país del Tío Sam por llevar a la realidad el programa de defensa denominado Ataque Global Inmediato Convencional (en inglés, Conventional Prompt Global Strike).

La prueba de Alaska era una planeadora de alta velocidad la cual se lanzó con un cohete acelerador de tres fases, que alcanzó una velocidad altísima y después se dejó caer en planeo. Pero este deslizamiento, en el que la nave desciende sin la acción de un motor, ocurre siempre a una velocidad extrema, que en algunos casos consigue viajar cinco veces más rápido que el propio sonido (1.235 kilómetros por hora) y vuela con una tecnología llamada ‘air breathing’, la cual requiere tomar aire para lograr la combustión.

Origen

Como suele suceder, el hombre imaginó el desarrollo de armas hipersónicas con décadas de antelación a materializar las pruebas respectivas. El deseo por desarrollar este tipo de armas letales se vislumbró en los tensos años de la Guerra Fría.

Un año después de la prueba de Alaska, en 2015, según señala el prestigioso medio británico, Estados Unidos hizo patente su plan para desarrollar un arma hipersónica para 2023, aunque con el avance mostrado durante los últimos años en esta misma materia por parte de Moscú y Pekín, en Washington están inquietos, e incluso la Agencia de Defensa de Misiles de EE.UU. solicitó un oneroso presupuesto de US$120 millones para desarrollar defensas contra de misiles hipersónicos rusos y chinos.

Avances en otras latitudes

Recientemente China anunció que probó con éxito por primera vez un arma bautizada como Starry Sky-2, dispositivo que voló según informaron las autoridades del gigante asiático a una velocidad de 7.344 kilómetros por hora, lo que es aproximadamente seis veces la velocidad del sonido. A tanto llega su rapidez que se estima que el dispositivo podría dar una vuelta completa al Ecuador en menos de 120 minutos.

El secretario de defensa de EE.UU, James Mattis, está en extremo preocupado ante amenazas que provienen de Rusia y China.

El secretario de defensa de EE.UU, James Mattis, está en extremo preocupado ante amenazas que provienen de Rusia y China.

Hasta el momento China ha centrado sus esfuerzos en desarrollar cohetes hipersónicos, en tanto Rusia se enfocó en planeadores,  y no se descarta que en 2019 la nación de Vladimir Putin pruebe un misil intercontinental de largo alcance.

Estados Unidos mira con extrañeza esta situación y aunque empezó a elaborar hace treinta años esta clase de armamento, no ha podido desarrollar mayormente esta tecnología, presumiblemente por su elevado costo.

Según recoge BBC Mundo, James Mattis, secretario de Defensa de EE.UU., expresó en una audiencia del Comité de Servicios Armados del Senado que las armas hipersónicas y sistemas para contrarrestar su poderío debían ser “la prioridad número uno” de la agenda militar estadounidense.

Amenaza Nuclear

En declaraciones a BBC, James Acton, quien ejerce como codirector del Programa de Política Nuclear del Fondo Carnegie para la Paz Internacional, opina que por el momento Rusia y China están trabajando para equipar sus armas hipersónicas con ojivas atómicas, mientras que Estados Unidos parece buscar el desarrollo de armas convencionales.

En su opinión, las armas hipersónicas nucleares no necesitan de precisión que requieren armas convencionales, esto debido a que su poder destructor puede ser gigantesco sin la necesidad de dar en el blanco al objetivo identificado.

Sea como fuere, los expertos en temas militares de la actualidad no dudan ni por un segundo que las controvertidas armas hipersónicas serán un factor determinante en cada una de las guerras que podrían originarse.

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