Inicio » Internacional » Equipo

Crisis política en Brasil: Las claves para entender el complicado panorama de Dilma Rousseff

A ocho meses de haber asumido su segundo mandato, la Presidenta brasileña, Dilma Rousseff vive su peor crisis política con solo un 8% de aprobación.
Dilma Rousseff vive los momentos más complicados desde que asumió como Presidenta

Dilma Rousseff vive los momentos más complicados desde que asumió como Presidenta de Brasil.

Brasil, la economía más importante de Latinoamérica y la séptima del mundo, vive una de sus crisis más complicadas desde que volvió a la democracia en 1985. El bullado Caso Petrobras, que salpicó a varios sectores políticos, tiene al Partido de los Trabajadores (PT) en su peor momento.

Los niveles de aprobación del Gobierno están por los suelos, llegando a mínimos históricos y en los últimos meses se han registrado las protestas más grandes que se hayan visto en Brasil.

Para entender la crisis política y económica que viven los brasileños, te dejamos las siguientes claves:

Caso Petrobras: La petrolera más grande de Latinoamérica era un ícono  de crecimiento económico y un ejemplo para las empresas estatales de los países de la región, pero ahora la imagen es diametralmente distinta, luego de destaparse la red de sobornos en la que se vieron involucrados funcionarios públicos.

A principios de marzo de este año salió a la luz una lista de 49 políticos involucrados en este caso de corrupción, entre ellos 12 senadores, 22 diputados y 12 ex diputados, en su mayoría del Partido de los Trabajadores (PT), el mismo de Rousseff.

La Presidenta brasileña asegura que no sabía de estos casos de corrupción, pero muy pocos le creen, ya que fue ministra de energía de Lula y presidenta del consejo de administración de Petrobras al momento de intensificarse las irregularidades

Oposición empoderada: A pesar de que quedan más de tres años para las siguientes elecciones presidenciales en Brasil, ya hay algunas encuestas que comenzaron a delinear cómo sería el escenario electoral en 2018, el cual no se ve para nada auspicioso para el oficialismo. Es que si se enfrentara en una segunda vuelta el ex presidente y predecesor de Dilma Rosseff, Lula da Silva, contra el líder de la oposición y ex candidato presidencial en las pasadas elecciones, Aecio Neves, sería este último el vencedor con cerca del 50% de los votos contra un 31% de Da Silva.

Pérdida de aliados políticos: Tras las elecciones del año pasado en Brasil, mucho se habló sobre la alta participación del Partido del Movimiento Democrático Brasileño, que se quedó con seis ministerios del gobierno central. La primera evidencia de distanciamiento entre estos dos partidos fue la postulación de Eduardo Cunha, miembro díscolo del Gobierno, quien tuvo algunos desencuentros con el ejecutivo. Pero el mazazo final se dio luego de que el presidente del Senado, Renan Calheiros, también miembro del PMDB, se negara a recibir el proyecto de ley del plan de ajustes presentado por el ministro de Economía, Joquim Levy.

Protestas masivas: Una serie de movilizaciones sociales se vienen presenciando desde 2013, año en que los brasileños comenzaron a manifestarse debido a los excesivos gastos producto del mundial de fútbol que se llevaría a cabo en 2014.

El punto más alto se vivió en marzo, cuando más de un millón y medio de personas, en 65 ciudades de Brasil salieron a la calle a mostrar su descontento con la mandataria brasileña debido al caso Petrobras y a la recesión económica que vive ese país.

La última de estas manifestaciones se vivió el pasado 16 agosto, donde, según estimaciones, salieron a protestar entre 250 mil y 400 mil brasileños, quienes exigen la renuncia de Dilma Rousseff a su cargo.

Baja aprobación de la administración Rousseff: Según los últimos datos entregados por Folha de Sao Paulo, el rechazo al gobierno de la Presidenta Rousseff sigue en aumento. Es que las cifras son abismales, solo un 8% de los brasileños apoya la gestión de Dilma Rousseff, y  lo que es aún más grave, un 71% de la población rechaza su labor, estos números superan los peores registros del ex presidente Fernando Collor de Mello entre 1990 y 1992. Además, el 66% de los encuestados cree que sí se debería abrir un juicio político en contra de la actual Presidenta de Brasil. 

Recesión económica: En 2010, cuando Lula era presidente, Brasil llegó a tener un crecimiento de 7,5%. Hoy en día estas cifras son muy distintas. El Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas entregó el pasado viernes las cifras de la economía brasileña para el segundo trimestre de 2015, las que arrojaron un oscuro panorama, debido a que el PIB de ese país se contrajo en un 1,9%, resultado que, sumado a los datos del primer trimestre, coloca a Brasil en una recesión técnica. Además, Rousseff admitió que la crisis económica que vive Brasil se mantendrá en 2016.

Déficit presupuestario: Por primera vez en la historia de Brasil, el gobierno central envió al Congreso un presupuesto que prevé un déficit. En vez de lograr un superávit de 0,7% del PIB como se preveía inicialmente, el gobierno de Rousseff planifica un déficit de 0,5%del PIB para 2016, lo que equivale a 30.500 millones de reales (cerca de 5,8 billones de pesos chilenos).

“Vamos a trabajar para que (el déficit) sea temporario”, dijo el ministro de Planificación y Presupuesto, Nelson Barbosa, en una conferencia de prensa, insistiendo en que se trata sobre todo de un presupuesto “realista”.

Demora en asumir la crisis: La mandataria brasileña afirmó el pasado lunes 24 de agosto que hubo una demora importante, por parte del gobierno brasileño, en asumir que la crisis a la que estaba ingresando el país, iba a ser mucho más grande de lo que se esperaba a fines del año pasado, momento en el cual fue reelegida como Presidenta.

Más sobre Internacional

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X