El dramático caso del buzo artesanal cuyo cuerpo se deformó con la presión

Un accidente ocurrido hace 4 años le dejó secuelas y necesita de una urgente y costosa operación para recuperarse.

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El buzo Alejandro Ramos Martínez sufrió la denominada  'narcosis de nitrógeno'. Foto: Perú 21.

El buzo Alejandro Ramos Martínez sufrió la denominada ‘narcosis de nitrógeno’. Foto: Perú 21.

Hace solamente cuatro años, los días de Alejandro Ramos Martínez proseguían casi siempre de la misma forma. En su profesión de buzo marisquero todas las mañanas recogía choritos en Puerto Viejo, la cual es una caleta aledaña a la zona de Pisco en Ica, Perú, pero un día todo cambió.

Cuando se encontraba desempeñando su labor, a más de 30 metros de profundidad, se le rompió accidentalmente la manguera de la botella de aire comprimido, por lo que no pudo abastecerse del aire suficiente y debió subir con celeridad a la superficie. Debido a esto, su cuerpo se sometió a duras condiciones de presión. Lo que le pasó es definido como una ‘narcosis de nitrógeno’, y que es usual que le ocurra a los buzos que llegan a profundidades mayores a los 15 metros y posteriormente ascienden con rapidez. Debido a las duras condiciones de presión, el cuerpo comienza a producir burbujas de nitrógeno que se pegan a la musculatura, consigna el portal web Perú 21.

Cambio en su cuerpo

“No me morí, pero me hinché”, señala Ramos acerca del notorio cambio físico que lo afecta.  Aunque en un comienzo sólo sintió malestares. “Al final, el nitrógeno se fue acumulando en mi cuerpo y empezaron a verse los resultados”. Tanto así que su espalda se deformó, al igual que sus hombros y pechos.

Miguel Alarcón, especialista en cirugía hiperbárica del Hospital San Juan de Dios de Pisco, señaló a Perú 21 que Alejandro efectivamente tiene 30 kilos de sobrepeso por acumulación de bolsas de nitrógeno en su musculatura. A pesar de que tuvo altas probabilidades de morir, esto no ocurrió, aunque el elemento se introdujo en sus músculos y lamentablemente se alojó en bolsas que no se pueden extraer debido a que se encuentran adheridas a su carne.

Incluso debido a la intoxicación con nitrógeno y los cambios bruscos de presión derivaron en otras dolencias como hipertensión y una lesión en la cadera. Alejandro Ramos de 55 años actualmente vive con su hermana y su rutina está lejos del mar y se encuentra enfocada en visitar contantemente a los médicos de la Sociedad Peruana de Medicina Hiperbárica, en Pisco.

Una de las sugerencias médicas es tener al menos 100 sesiones de cámara hiperbárica las cuales logren desintoxicar la sangre y eliminar las burbujas de nitrógeno. Cada sesión de ellas dura aproximadamente una hora. Otra solución es operarse, aunque el costo asciende a 100 mil dólares, cifra inalcanzable para él. La operación es riesgosa, aunque continuar viviendo de la forma que lo hace también.

Acá puedes ver cómo luce Alejandro:

Alejandro con su nuevo aspecto.Foto: Perú 21.

Alejandro con su nuevo aspecto.Foto: Perú 21.

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