El recuerdo de Miguel Uribe tras el secuestro y asesinato de su madre: “Es una herida que nunca se curará”

Diana Turbay, reconocida periodista colombiana, murió a manos del cartel de Pablo Escobar.

Guía de: Internacional

Diana Turbay fue una reconocida periodista colombiana, quien fue secuestrada el 30 de agosto de 1990 por el cartel de Pablo Escobar, como medida de presión para obligar al entonces Gobierno de César Gaviria a eliminar el tratado de extradición.

El 25 de enero de 1991, ocurrió su trágica muerte al recibir un impacto de bala que le perforó el hígado y el riñón izquierdo. La versión oficial fue que un miembro de “Los Extraditables” le disparó por la espalda. Mientras que cercanos al narcotraficante apuntaron el dedo contra los militares que intentaron rescatarla.

34 años más tarde, el que lucha por su vida es su hijo Miguel Uribe. La tarde de este sábado, el senador y candidato a la presidencia recibió dos balazos en su cabeza, luego de participar de un acto de campaña en Bogotá.

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Hace seis años, en entrevista con la revista “Semana”, el político recordó el fatídico momento en que su madre falleció. “Es muy difícil vivir sin mamá, es muy difícil crecer sin mamá. Lo triste también es que en Colombia muchos crecemos sin papá o sin mamá. Es una herida que no se va a poder curar y por lo menos pienso, siempre, que a mi hijo no le falta nada de lo que a mí faltó. Es una forma de reparar. Nunca le va a faltar lo que a mí me faltó”.

Asimismo, el militante del partido Centro Democrático señaló que “mi papá fue mamá y papá. Y más tarde, cuando llegó su nueva pareja, ella también estuvo para mí. Mis abuelos también estuvieron”.

Respecto a cómo logró superar la tragedia, el opositor al Gobierno de Gustavo Petro enfatizó que “mi mamá se fue a buscar esa entrevista (con el cura Pérez) porque quería la paz. Ella pensaba que si podía persuadir a ese cura, que era muy influyente con el M-19, quizá se lograría la paz. También que eso que hacía por el país lo hacía porque quería un mejor futuro. Entendí que Dios permitió que eso pasara, y que también nos dio la fuerza para soportarlo. Y también me sirvió mucho ver el perdón de mi abuela. Que una mamá pudiera perdonar que le asesinaran a su hija me pareció el mejor ejemplo de perdón”.

Finalmente, Uribe afirmó que “en nuestra familia perdonamos lo imperdonable y hoy puedo decir con total tranquilidad que he perdonado por completo a quienes asesinaron a mi mamá porque entendí que el resentimiento y el odio solo le hace daño a quien lo siente”.

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