Grupo de mujeres acusan a profesor de teatro de reclutarlas en secta que realizaba rituales sexuales

Las estudiantes tenían sólo 17 años al momento de perpetrarse los vejámenes, que se disfrazaban con el nombre de “fiestas dionisíacas”.

Guía de: Internacional

Secta ritos sexuales

La fachada del Centro Cultural Sábato de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. Fotos: TN.com.ar

Siete mujeres que en el pasado pertenecieron al Centro Cultural Sábato, dependiente de la Universidad de Buenos Aires (UBA), denunciaron a un profesor de iniciales L.B. de haberlas hecho participar en una secta, la cual tenía por objetivo someterlas sexualmente.

Los hechos tuvieron lugar cuando las mujeres aún eran menores de edad, pues tenían 17 años, y por ese entonces asistían a un taller de teatro en 2016. El modus operandi empleado por el cuestionado docente consistió en captarlas individualmente y ofreciéndole ser sus discípulas.

La denuncia por el delito de abuso sexual con acceso carnal fue interpuesta en la Fiscalía Especializada en Violencia de Género de Buenos Aires y las mujeres que la firmaron aseguraron que llegaron a practicar la disciplina artística por el dato que les proporcionaron “amigos y conocidos”. Desde ya la residencia del profesor fue allanada y se requisaron sus computadores, junto con tener una debida orden de restricción de acercarse a las víctimas.

Una joven que no se identificó, señaló al canal de Noticias TN que muchas otras mujeres podrían haber sido víctimas de los abusos, aunque puede que se motiven a hablar luego de esta denuncia. “Pasaron muchas personas por ahí, nosotras somos siete las que denunciamos, pero hay una lista más grande, hay gente que nos dijo que tomó clases en 2008”.

Otra de las denunciantes señaló al periódico Página/12, que era sistemáticamente “violada todas las semanas porque había una cuestión espiritual de por medio”. Una mujer, la cual tampoco quiso ser identificada, señaló que “de repente todo era sexo. Llanto. No entender nada. Volver a mi casa y tener un bloqueo mental. No pensar. Él cada vez pedía más y yo estaba súper deprimida…”.

Las denunciantes señalaron que el profesor de teatro las manipulaba sexualmente, criticando su vida actual mientras aseguraba que él las podía “llevar por el camino de desprenderte de eso y liberarte”. También las elogiaba y les mandaba mensajes como “eres lo que estuve buscando toda la vida” y “no puedo creer la potencia que tienes”. Muchas mujeres argumentaron que veían al profesor fuera de clases unas tres veces a la semana, con un mínimo de tres a seis horas por ocasión. Incluso algunas podían quedarse a dormir en la casa del ahora acusado.

Logia Dionisíaca

Dentro de la secta existían tres etapas de trabajo. La primera de ellas era el denominado “Viaje”, que prometía un periplo de corte espiritual. Otra fase era “El colegio invisible” que era de corte más intelectual y por último Argonautas, el cual correspondía a un espacio de sensibilización. Una de las más polémicas conmemoraciones que celebraban era “La Logia Dionisíaca, o la Experiencia Dionisíaca Profunda”, en donde las participantes exploraban la sexualidad sagrada. En esas ocasiones el profesor a cada mujer “les vendaba los ojos y te ponía una túnica, una sábana transparente que te envolvías. Te ponía una venda y una capucha encima”, señaló una chica. Posteriormente las obligaba a desnudarse y “entregarse al placer”. Una muchacha aseguró que una de esas fiestas concluyó “en uno de los primeros abusos sexuales orales y con penetración”.

Secta ritos sexuales

La realización de las fiestas dionisíacas se convertían en orgías sexuales, lo que recuerda en algo a la trama de la película ‘Ojos bien cerrados’ , del laureado director Stanley Kubrick.

Si las mujeres traspasaban un límite, el hombre les asignaba un nuevo apodo en griego. Aunque no las obligaba a consumir drogas, el profesor servía abundante vino en las reuniones. Una de las víctimas declaró con pesar a TN que “Hubo momentos muy puntuales, El Banquete uno y dos, rituales de iniciación, donde terminó dándose esta situación de orgía, donde estuvo involucrado practicándonos sexo oral”.

Reacción del establecimiento

Diego Berardo, director del Centro Cultural Sábato, señaló a TN que el hombre en cuestión “no era docente, sino director de un elenco. No daba talleres en el Sábato, él estaba conformando un elenco para armar una obra. Nos enteramos de la situación por una mamá que vino a hablar con las autoridades de la Facultad. Le dijimos que íbamos a hablar con esta persona. Los argumentos que daba eran muy titubeantes y flojos, con lo cual nos hacía potenciar el argumento de la madre. En ese momento tomamos la decisión de desvincularlo de la Facultad y del espacio cultural y de comunicarle a la madre que nos poníamos al servicio de ella”.

Secta ritos sexuales

Diego Berardo señaló la versión oficial del Centro Cultural Sábato. Foto: palabras.com.ar

Berardo agregó que “la madre nos contó que en el centro cultural hacían una reunión de elenco, con una capacitación, y que después se iban afuera del centro cultural, a comer, a tomar algo, y que se iban a la casa. Y que en la casa tenían diálogos que a ella le parecían extraños, que hablaban de sexualidad. Nunca nos contó la magnitud de lo que nos enteramos hace unos días”, dijo impactado el directivo académico.

Más sobre Internacional

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X