¿Quiénes son “Los chalecos amarillos” franceses que pusieron en jaque a Emmanuel Macron?

Debido a las violentas manifestaciones de las que fue objeto Francia el pasado fin de semana, el mandatario debió dar su brazo a torcer frente a sus demandas.

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¿Quiénes son y a quién representan los chalecos amarillos?

¿Quiénes son y a quién representan los chalecos amarillos?

Las imágenes recorrieron el mundo e incluso hicieron que la estadía del Presidente de Francia, Emmanuel Macron, en la cumbre del G20 organizada en Buenos Aires, Argentina, fuera poco grata. Todo gracias al ‘movimiento de los chalecos amarillos’ o en francés sencillamente ‘gillets jaunes’, quienes han salido a las calles usando una vistosa prenda amarilla fluorescente.

Ahora ¿quiénes son y a quién representan los chalecos amarillos? No es antojadizo decir que una definición que involucre a todos es difícil de realizar. Aunque el sitio Confidencial.com señala que en su mayoría es un movimiento de clase media,  no exclusivo de París, porque hay gente que se unió al movimiento desde diversas partes del país. En cuanto al espectro político que lo compone es variado y su principal fortaleza es que pese a eso, ha sabido dar a conocer el profundo descontento de quienes se sienten frustrados por las abiertas desigualdades de la sociedad francesa y tienen problemas para solventar sus gastos básicos.

El origen

Los chalecos amarillos nacen frente al alza de impuestos sobre los combustibles, anunciada por el gobierno de Emmanuel Macron y que en un principio estaba fechada para el próximo 1 de enero. Lo planteado por el gobernante aumentaba 2,9 centavos la gasolina, entre otros carburantes. La medida buscaba desincentivar el uso de los combustibles fósiles, algo que el flamante Presidente se había propuesto cuando asumió el poder en mayo de 2017. A esta alza se le denominó ‘ecotasa’.

El Presidente francés ha debido lidiar con los chalecos amarillos, que no tienen líder claro ni ideología.

El Presidente francés ha debido lidiar con los chalecos amarillos, que no tienen líder claro ni ideología.

Pero la medida de Macron chocó de lleno con la realidad de la Francia rural, donde los transportes públicos escasean y por lo tanto, es necesario conducir automóvil para transportarse. Y para esa clase de personas financiar el peso de la transición ecológica se hizo insostenible. Desde el ingreso de Macron al poder el diésel ha aumentado en 31 céntimos el litro y la gasolina en 19. Finalmente el sentir de los chalecos amarillos es que su dependencia del automóvil finalmente se ha convertido en múltiples ingresos extra del gobierno. Además, acusan desconexión de la clase gobernante que desde París, con un sistema de transporte robusto, finalmente hacen pagar al resto de los ciudadanos los costos.

La masividad del movimiento llegó por una petición en Change.org, en redes sociales,  para exigir la baja del precio de  los combustibles. Y eso trajo consigo que en diversos  grupos en Facebook se difundieran videos de protesta en varios puntos del país. La primera manifestación se convocó el pasado 17 de noviembre y buscaba bloquear el mayor número de carreteras posibles para que se escucharan sus peticiones. El movimiento fue un rotundo éxito porque más de 287.000 personas participaron. Se contabilizó un muerto, 400 heridos y 280 detenidos.

Después hubo una protesta en Paris el 24 de noviembre en donde 8 mil personas participaron y más de 100 mil lo hicieron en el resto del país. Acá se vivieron las primeras escenas de violencia y luchas ante la policía. En total ,130 personas fueron detenidas. La tercera convocatoria tuvo lugar el pasado sábado 1 de diciembre, donde según algunos cálculos indican que había 75.000 personas, y aunque la cantidad de gente decreció, los episodios de violencia sin control y encarnizadas luchas de los manifestantes ante la policía se multiplicaron. De esa revuelta se totalizaron más de 400 detenidos y 260 heridos.

Las luchas entre manifestantes y policías han dejado saldos de muertos y heridos.

Las luchas entre manifestantes y policías han dejado saldos de muertos y heridos.

Peticiones

Aunque todo comenzó por el alza desmesurada de combustibles, las peticiones del movimiento han variado principalmente por la pérdida de poder adquisitivo. En un reciente comunicado enviado por una facción el grupo se solicitan 42 medidas que van desde subir el salario mínimo a la protección de la industria francesa. Pero finalmente este movimiento es particular, porque carece de líderes visibles y una ideología definida. Se dice que cada “chaleco amarillo” tiene propósitos propios, lo que ha sido un dolor de cabeza para el gobierno que finalmente no tiene un interlocutor claro y peticiones concretas a las que responder.

Incluso desde algunos partidos políticos han querido sacar réditos del movimiento, pero este no cree que en ellos. Una encuesta realizada antes de los disturbios señala que la impresionante cifra del 75% de los franceses simpatiza con los ‘gillets jaunes’.

Retroceso

Sin lugar a dudas, hasta el momento, el movimiento ha sido la peor crisis que ha debido sortear la presidencia de Macron. Incluso debió retroceder ante su afán, debido a que el primer ministro francés, Edouard Philippe, anunció el pasado martes un aplazamiento de seis meses para la entrada en vigencia de la ecotasa, prevista para el próximo 1 de enero, señala BBC Mundo. Sin lugar a dudas aún faltan más batallas entre manifestantes y gobernantes. Esto fue apenas el comienzo…

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