Inicio » Internacional » Equipo

Redes sociales, ¿cuál es su poder en cambios mundiales?

¿Son Twitter, Facebook y Yuotube responsables de las caídas de gobiernos y cambios de regímenes? Aquí ofrecemos una mirada para entender cuál es el verdadero rol de las redes sociales.

A propósito de la gran cantidad de cambios ocurridos en el mundo, con masivas manifestaciones y gobierno cayendo ante las demandas populares, durante los últimos meses se ha analizado el rol que han tenido herramientas como Twitter, Youtube y Facebook. Al respecto, hay quienes aseguran que las redes sociales han sido vitales para estos procesos, aunque la mayoría parece compartir la postura que han tenido importancia, pero no como generadores, sino que, más bien, como difusores de los eventos.

La frase “si estás en Twitter y Facebook no estás protestando” parece resumir el pensamiento de muchos, no sólo de quienes analizan la situación, sino que también de aquellas personas que han estado manifestándose y luchando en las calles.

Redes sociales

Foto: Facebook

Facebook del grupo Democracia Real Ya!

En este sentido, vale la pena reflexionar sobre este punto de discusión. Habiendo hecho un seguimiento a las revoluciones del mundo árabe y de España, lo cual incluye estudio de medios de comunicación, archivo de noticias e intercambio a través de Twitter y Facebook, se pueden establecer las siguientes conclusiones.

  • Los movimientos de protesta en Egipto y Túnez (los primeros en conocerse) fueron espontáneos. Ciertamente, se gestaron durante años o incluso décadas, pero a nivel colectivo no hubo una organización detrás de las manifestaciones. Sólo la muerte de Mohammed Bouazizi permitió que las voces más fuertes y menos temerosas decidieran animar al resto y salir a protestar. Según diversas informaciones recibidas, la mayoría de la gente decidió manifestarse en forma natural y sin líderes muy claros.
  • De las redes sociales, Twitter fue la más influyente, pero no reclutando gente u organizando los movimientos, sino que cómo canal de difusión. A modo de ejemplo, a pesar que se censuraba Internet y que se cortaban las conexiones de esta misma, siempre había personas que se las ingeniaban para tener acceso a Internet y así postear información en terreno. Los tuiteos eran tipo “mercenarios entran cabalgando a la Plaza Tahrir”, “acabo de ver cómo golpean a dos manifestantes”, “más de 150.000 personas están acampando en Plaza Tahrir”, “los rebeldes libios estarían avanzando hacia Trípoli”, etc. Junto a esto, se subían imágenes de las manifestaciones, de las fuerzas tunecinas saludando a los ciudadanos o de un negocio arruinado por las bombas. El rol de Facebook se puede dividir en dos ámbitos. El primero, como plataforma para subir fotografías y videos y, el segundo, como un espacio para organizar grupos, aunque la mayoría como una respuesta o un complemento a lo que estaba ocurriendo.
  • Como es sabido, Twitter genera una gran cantidad de información, pero con el riesgo que esta situación derive en una desinformación. Hubo casos en los cuales periodistas o personas que usan Twitter daban por oficial un comentario de un tuitero o una tuitera, provocando confusión y, finalmente, contenidos imprecisos.
  • Relacionado con lo anterior, también se produjo un gran flujo informativo positivo, es decir, proveniente de fuentes confiables y de profesionales de conocida trayectoria. A través de redes seguras de conectividad (Ejemplo: una persona decidía formar un grupo de “expertos” sobre un tema, en el cual aparecían los tuiteos de académicos, analistas o periodistas destacados), la información pasaba por un filtro, lo cual generaba no sólo confiabilidad en lo que se estaba leyendo, sino que, en paralelo, la posibilidad de conocer medios que hasta antes no se conocían. Esto último tiene que ver con los enlaces a noticias, artículos, entrevistas y otros textos pertenecientes a diarios, revistas, radios, canales de televisión y otros medios, los cuales informaban a través de sus páginas web.
  • Uno de los fenómenos sociales más importantes ha sido Al Jazeera, pero, particularmente, en su versión en inglés. La gente, aburrida de tener siempre la misma visión (CNN, BBC, etc.) se encontró con una agradable forma de conocer la realidad del mundo árabe por medio de sus protagonistas, es decir, reporteros egipcios, libios, libaneses, sirios, egipcios, marroquíes, etc. El tema de Al Jazeera amerita un análisis puntual, pues, entre otras cosas, Al Jazeera se estableció como un ente diplomático. Es necesario recordar que esta cadena de televisión es de origen qatarí.
  • Quizás el caso más emblemático y en el cual las redes sociales tuvieron mayor influencia sea el movimiento “Democracia Real Ya!”. Esto último, pues no queda duda que quienes lo han organizado tenían ganas de hacer algo así desde hace mucho tiempo, pero tras los sucesos del mundo árabe optaron por llevar a cabo una gran campaña a través de las redes sociales. Mediante el “hashtag” (etiqueta) #democraciarealya, se fue difundiendo esta iniciativa, la cual agregó un grupo de Facebook y una página web. Durante más de un mes establecieron un patrón publicitario basado en Twitter, Facebook, Youtube y otros medios sociales. Habiendo seguido este movimiento desde que por primera vez apareció un tuiteo al respecto, puede decirse que hubo información privilegiada. De hecho, hace un par de semanas, quien escribe este artículo dijo a muchas personas “ojo, que en España se viene un movimiento grande”. La gente, incrédula, pensó que era un volador de luces, pero el tiempo dio la razón.
  • En conclusión, las redes sociales son un gran aporte para la difusión y la consolidación de movimientos de reivindicación, especialmente en los países donde existe plena libertad para usar Internet. Sin embargo, los cambios potentes se gestan mucho antes que comiencen las campañas vía Twitter, Facebook, Youtube y otros canales de transmisión. Y, lo más importante, las modificaciones y las grandes revoluciones se llevan a cabo en terreno. Lo acontecido en Egipto y Libia lo demostró. Lo que está ocurriendo en Bahrein, Libia, Siria y Yemen lo confirma. Y lo que está pasando en España consolida aquel postulado.

Más sobre Internacional

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X