Sacerdote irlandés se confinó completamente solo en una isla sagrada a raíz del coronavirus

Debido a la cuarentena el padre Laurence Flynn se convirtió en el único habitante del Purgatorio de San Patricio desde marzo.

Guía de: Internacional

El padre recorre la isla con los pies descalzos.

El padre recorre la isla con los pies descalzos.

Historias como la Laurence Flynn, de 69 años, hay pocas en el mundo. Este sacerdote, a raíz del confinamiento decretado por las autoridades de Irlanda el pasado marzo, donde el Covid-19 causó 1.700 muertos, debió aislarse del mundo en la isla del Lough Derg, en un lago situado en el condado de Donegal.

La isla, repleta de bosques de coníferas y ciénagas, es considerada sagrada Debido a que San Patricio, según la leyenda, se recluyó en ese lugar como prueba de su fe y allí habría experimentado visiones del cielo, el infierno y el purgatorio.

Flynn, según recoge Infobae, dio a conocer los motivos que lo llevaron a tener esta cuarentena extrema desde el pasado 1 de junio. “Elegí venir aquí (…) por solidaridad con quienes no tienen elección entre quedarse en el mismo sitio o desplazarse con mayor libertad. Al hacer la oración del camino de la cruz cada día de manera humilde, conservo el ritmo de la peregrinación viva”, explicó.

Este verano boreal se encuentra completamente solo, aunque en período estival normal a la mítica isla pueden llegar 400 peregrinos diariamente, quienes se someten a un exigente romería en la cual los creyentes solo tienen derecho a alimentarse con café con leche, té, pan y pasteles secos con avena. Una vez que llegan al territorio santo deben velar durante 24 horas y hacer oraciones de nueve horas con los pies absolutamente descalzos.

Cada verano la isla sagrada tiene 400 visitantes diarios, hoy solo tiene a uno.

Cada verano la isla sagrada tiene 400 visitantes diarios, hoy solo tiene a uno.

La rutina de Flynn consiste en caminar en la mañana, sin sandalias, el camino de la peregrinación recorrido por millones de personas en los últimos 150 años. “Traigo conmigo las oraciones de quienes me lo solicitan y las de quienes quisieran venir, pero no pueden o siempre vienen, pero no pudieron venir esta vez”.

Pese a experimentar una soledad física, Flynn asegura que eso no es tal porque siente la presencia de Dios. “Hay pocos sacerdotes tan aislados como yo en este momento, pero no me siento aislado. No me he sentido solo nunca desde que estoy aquí”, reveló.

En tanto, la organización caritativa irlandesa Alone señaló que la pandemia del coronavirus ha agravado la soledad de las personas mayores, “lo que podría tener un efecto negativo para su bienestar físico y mental”. En Irlanda ha ido reduciéndose paulatinamente la cuarentena y se espera que el 10 de agosto se realice la reapertura de forma normal, aunque implementando el uso de  mascarillas y distanciamiento físico para evitar una nueva ola de contagios.

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