“El atlas de las nubes”: Una maravillosa aventura literaria

Desde esta semana se podrá ver en Chile “Cloud Atlas”, la última película de los hermanos Wachowsky. Nosotros les recomendamos que lean el genial libro en el que se basa.

Hoy se estrenó en Chile la película “El atlas de las nubes”, dirigida por los hermanos Wachowsky y protagonizada —entre otros— por Tom Hanks y Halle Berry. Sin duda, uno de los filmes imperdibles de 2013.

Esta película se basa en la novela del mismo nombre, escrita en 2004 por el autor británico David Mitchell, trabajo que ya está disponible en las librerías nacionales a través de Duomo-Océano.

El atlas de las nubes

Duomo-Océano

Difícil es referirse a este libro o explicar algo de su trama sin arruinar la aventura a los futuros lectores. Y digo aventura, porque eso es lo que es “El atlas de las nubes”, en el más amplio sentido de la palabra.

Resumiendo en extremo, el libro consta de seis historias. Un notario estadounidense que regresa a su país en 1849 tras un largo viaje en barco por la Polinesia; un joven compositor que se integra al mundo de un artista anciano en Bélgica en 1936; una periodista que destapa una red criminal en Estados Unidos a comienzos de los ‘70; un editor de libros que tiene un engañoso golpe de suerte en el Reino Unido de nuestros días; la historia de una rebelde coreana en una futurista Corea de 2144; y un hombre con visiones en un Hawai post apocalíptico en 2321.

En concreto, sólo las dos últimas historias tienen elementos de la literatura fantástica, más específicamente de ciencia ficción. Ambas están narradas de forma original —en el caso de la última historia puede ser incluso demasiado original y quizás un poco densa— con muchísimos detalles y una gran construcción de mundos y realidades. Realmente es posible sumergirse en la mente de los personajes y su mundo.

Sin embargo —de forma excepcional para esta guía—, no quisiera referirme a la fantasía presente en el libro, sino que a éste en general.

La razón es que, en mi opinión, “El atlas de las nubes” es un libro genial, imperdible, que debieran leer tanto los aficionados a la fantasía cómo a la literatura de todo tipo.

Si bien el comienzo es algo lento, a poco andar —especialmente desde la segunda historia— es imposible dejar de devorar las páginas del libro. La razón de esto es, en mi opinión, el estilo de narración que utiliza Mitchell.

Como ya conté, todas las historias se sitúan en lugares y épocas diferentes. Por consiguiente, el escritor usa diferentes formas de narración para todas. A veces mediante un diario, a veces mediante cartas o una entrevista. ¿La característica en común? Los relatos están contados en el estilo del país y de la época, tal cómo lo haría un estadounidense del siglo XIX, o un británico de comienzos de siglo XX, o incluso una persona de un futuro post apocalíptico que usa un lenguaje totalmente nuevo y complejo.

Esto hace que el lector se sienta en la época que se está narrando, que respire el aire de Europa a comienzos de siglo o sienta lo que es vivir en California de los años ‘70. En este sentido, el viaje, la aventura que ofrece Mitchell, es completísima.

Lo otro que este autor hace de forma brillante es entrelazar las historias. No hay lugares comunes ni conclusiones evidentes. Todo forma parte de una gran “sinfonía”, pero Mitchell lleva al lector a través de eso sin que uno se dé cuenta, sin que se esté esperando ese momento, hasta que de pronto se da con él y todo cobra sentido. Tal como dicen el libro y la película, “todo está conectado”.

Así, en mi opinión. “El atlas de las nubes” es un libro brillante, para todos los gustos. Esta es una de las recomendaciones más serias que he hecho para Guioteca: léalo, no se arrepentirá. Incluso si ve la película, le guste o no, vaya a buscar este libro.

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