“El Libro del Día del Juicio Final”, un imprescindible de la narrativa de ciencia ficción

La editora Carolina Varela revisa esta obra de Connie Willis en la que aborda uno de sus tópicos favoritos: el viaje en el tiempo.
El Libro del Día del Juicio Final / La Factoría de Ideas

El libro del día del juicio final / La Factoría de Ideas

“Una mezcla, inteligente y satisfactoria, de la ciencia ficción clásica con la mejor reconstrucción histórica”. Así es como define el Publishers Weekly a “El Libro del Día del Juicio Final”, de Connie Willis, y una de mis lecturas recomendadas en este género.

Y es que Willis, ganadora de premios como el Hugo, Nebula y Locus, demuestra con creces el dominio del oficio en esta novela publicada en 1992, donde aborda los viajes en el tiempo y la siempre interesante y misteriosa Edad Media.

Este mismo interés es el que demuestra Kivrin, protagonista de “El Libro del Día del Juicio Final”, cuando se ofrece como voluntaria para ser “lanzada” al pasado, con la misión de averiguar más sobre esa época como historiadora de la Universidad de Oxford, a mediados del siglo XXI.

La Edad Media está calificada como una época cuya peligrosidad es 9 de 10, pero eso no es impedimento para detener la curiosidad de la joven, quien debe aprender desde comportamiento básico a inglés medieval, pasando por habilidades necesarias como la ordeña de vacas, la manera de cocinar, la vestimenta, etc.

El Libro del Día del Juicio Final / Zeta.

El Libro del Día del Juicio Final / Zeta.

Su misión es simple: llegar a 1320, vivir entre los paisanos que la acojan, registrar todo lo que pueda, volver al lugar del rescate unos días después y regresar al siglo XXI. Sin embargo, no cuenta con que este siglo, el actual, le traiga inconvenientes que pondrán en peligro su vida.

Concuerdo con la crítica estadounidense, mencionada en la edición de La Factoría de Ideas (existe otra de Zeta, colección Nova). El argumento, a pesar de presentar un sinnúmero de personajes, de poner a prueba al lector por su intrincada y extensa trama, se nos hace en realidad totalmente apasionante. Parece que viviéramos el viaje en el tiempo y la emocionante Edad Media, que se nos narra desde lo cotidiano a través de la familia que acoge a Kivrin.

Sin convertirse en una crítica despiadada, Connie Willis logra introducirnos en la moral de ambos siglos, el XIV y el XXI, dejando en claro que, a pesar de todo, las cosas no han cambiado tanto a lo largo del tiempo.

Además, los personajes juegan un papel esencial a la hora de llevar esta moral a la vista del lector, ya que sus diálogos dicen incluso más de lo que la autora nos describe.

La sensación de no saber qué va a pasar en la siguiente página es lo que nos mantiene en vilo; además de un detalle exquisito para contar los hechos históricos, como la temida “peste negra” (peste bubónica) que asoló a Europa en el siglo XIV. El mismo título en inglés, “Doomsday Book”, hace alusión al “Domesday book” —”domesday”, en inglés medieval, quiere decir “día de cuentas”—, libro que se creó en 1085 (y se completó en 1086) a partir de la necesidad del rey Guillermo I de Inglaterra de contar a los inquilinos de sus nuevas tierras recientemente conquistadas.

También alude al Juicio Final; los cristianos del medioevo creían que ese día Dios llevaría un libro de cuentas de los hombres y sus pecados. Y qué evento más desolador que la “peste negra” para temer que el mundo llegaba al final de sus días.

“La gran dama de la ciencia ficción”, apodo que se ha ganado Willis por su prolífica obra, debe ser una de las autoras imprescindibles del género y “El Libro del Día del Juicio Final”, sin duda, uno de tus favoritos.

Carolina Varela, editora especializada en ciencia ficción y fantasía, trabaja en Tríada Ediciones.

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