Inicio » Los 80 »

Cardenio Ulloa v/s Benito Badilla: La rara “Pelea del siglo” en los 80′ y el “stop, stop, pare, pare”

En 1985 se efectuó la pelea más famosa de la década en Chile, célebre por la intervención del árbitro Luis Comte y su famosa frase “Stop, stop, Pare, Pare”.

Guía de: Los 80

Si la pelea entre Floyd Mayweather y Manny Pacquiao acaparó toda la atención del mundo y fue calificada por los medios como “La Pelea del Siglo”, conviene desempolvar los archivos y recordar una de las peleas más recordadas por los chilenos mayores de 30 y 40 años: el combate entre Cardenio Ulloa y Benito Badilla, que entraría en la historia del boxeo chileno debido a su inesperado y polémico final.

Pero antes de relatar los pormenores de dicho combate conviene situarnos en el contexto boxeril de la época, pues luego de los fallidos intentos del infatigable boxeador Martín Vargas de conseguir el título mundial de Boxeo en la categoría Mosca, la década de los 80 vería a otras tres figuras que también intentaron disputar otros títulos mundiales, aunque esta vez en categorías medianas. En junio de 1982, por ejemplo, Benedicto Villablanca disputó el campeonato mundial de los pesos liviano junior frente al monarca de la Asociación Mundial de Boxeo Samuel Serrano, en el teatro Caupolicán de Santiago. Pese a que Villablanca obtuvo en esa ocasión el cinturón de monarca mundial de la categoría, después de unos meses el combate se declaró nulo luego de que se acusara al flamante monarca de haber cometido una falta técnica en la pelea. Villablanca, no obstante, tendría otra oportunidad para disputar el título mundial. Esta vez el rival fue el estadounidense Roger Mayweather, quien en la pelea realizada en agosto de 1983 dejó fuera de combate al chileno cuando corrían los cuarenta segundos del primer round.

Benito Badilla, un combativo púgil de bajo perfil, sería otro candidato a lograr una corona mundial. En 1982 el boxeador supergallo tuvo la posibilidad de disputar el cinturón mundial de la categoría en un combate realizado en San Juan, Puerto Rico, ante el boxeador dominicano Leo Cruz, quien no tuvo mayores inconvenientes en retener su título.

El siguiente púgil que intentó alcanzar la cima de los cuadriláteros mundiales fue Cardenio Ulloa, campeón latinoamericano de los pesos gallos. Ulloa enfrentó el 14 de diciembre de 1984 en el Convention Center de Miami al campeón Richie Sandoval. En dicho combate, por única vez en la historia del boxeo nacional, un chileno envió a la lona a un monarca mundial vigente. Luego de derribar a Sandoval, hecho ocurrido en el tercer round, Ulloa no pudo mantener su ímpetu inicial y, cinco rounds después, Sandoval alcanzó la victoria por knock out técnico.

La pelea del siglo

pelea-siglo-2

Cardenio Ulloa ya recibió el golpe que lo dejó fuera de combate.

Pese a haber perdido sus respectivas chances de lograr el título mundial, Badilla y Ulloa se mantuvieron en un óptimo nivel, ganando más y más peleas, hasta que a un iluminado promotor se les ocurrió enfrentarlos. Se trataba de dos ex aspirantes al título mundial y, más encima, chilenos. Comenzaba, de esa manera, nuestra propia y criolla “Pelea del siglo”.

Los caracteres de los pugilistas no podían ser más dispares. Mientras Ulloa era quitado de bulla, de bajo perfil y más bien tímido, Badilla era más locuaz, mediático y confrontacional. Los noticieros y medios deportivos escritos se hicieron el pino en la antesala de la pelea, publicitando los recados y las bravatas que los boxeadores se mandaban uno a otro.

Así, la noche del 30 de noviembre de 1985, se llevó a cabo en Santiago una de las peleas más recordadas del boxeo chileno de todos los tiempos. Televisión Nacional de Chile, con el periodista Pedro Carcuro a la cabeza, iba a transmitir la pelea para todo el país, así que ningún chileno, desde Arica a Punta Arenas, se perdió detalle de la misma.

El match empezó de forma bastante pareja y los dos púgiles se revelaron como fuerzas bastante equiparadas. Sin embargo, después del algunos rounds, llegaría uno de los momentos más polémicos y recordados del deporte nacional de los años 80′. Luego que Badilla y Ulloa, después de un duro intercambio de golpes, se enzarzaran en un antirreglamentario “abrazo”, lanzándose golpes fuera de reglamento, el árbitro Luis Comte quiso interrumpir el round gritando la siguiente frase: “Stop, stop, pare, pare”. Ante la directa admonición del árbitro, Ulloa le hizo caso y bajó la guardia. Pero no contaba con que Badilla, aprovechando que estaba totalmente desprevenido, le iba a propinar a continuación un fulminante golpe al mentón. Ulloa cayó instantáneamente a la lona, mientras el público en el gimnasio estallaba en un incontenible clamor. Increíblemente, el árbitro validó la acción y Badilla terminaría ganando la pelea.

Rodrigo Villarroel, actual árbitro y juez de boxeo amateur, recuerda que en esa recordada pelea tenía 15 años y se encontraba al borde del ringside cuando Badilla le lanzó a Ulloa el artero golpe. “Todos escuchamos que el árbitro gritó “Stop, stop, pare, pare”. Cardenio bajó los brazos y entonces recibió el golpe que lo tiró a la lona. Lo insólito es que el árbitro, en un polémico cobro, le dio el triunfo a Badilla. Recuerdo que cuando noquearon a Cardenio lo ayudamos entre muchos, porque quedó bastante mal”.

En los camarines, mientras todo Chile comenzaba ya a comentar una pelea que se iba a transformar en inolvidable, un reportero de Televisión Nacional de Chile entrevistó al árbitro Luis Comte y le preguntó por qué no había sancionado a Badilla por el golpe antirreglamentario, si él mismo había interrumpido la pelea con su frase “Stop, stop, pare, pare”. “Un momento, yo jamás dije eso”, respondió un nervioso Luis Comte, a lo que el periodista le replicó que “esas palabras no sólo está grabadas, sino que se escucharon al aire. Todo Chile escuchó que usted les dijo a los dos pugilistas “stop, stop, pare, pare”.

revista

La portada de la revista “Deporte Total” tras la “pelea del siglo”.

Ulloa y Badilla 30 años después

Cardenio Ulloa, quien en su carrera disputaría en total 69 peleas, de las cuales ganó 61 (48 de ellas por Knock out), luego de su retiro de los rings se dedicó durante un tiempo a enseñar los rudimentos del boxeo a los púgiles más pequeños. En la actualidad es pastor de una iglesia evangélica en la sureña ciudad de Loncoche. “Mi familia era bastante pobre y yo a menudo no tenía ni para pagar mis vendas ni mis zapatos. Le pedí a Dios que me diera la posibilidad de conocer el mundo y todo mi país y lo logré. Conocí todo Chile, estuve en 14 países y llegué a ser campeón latinoamericano de mi categoría y por lo mismo hoy le devuelvo la mano a Dios”, dijo hace un tiempo el ex pugilista.

Benito Badilla, en tanto, en los últimos años fue empleado administrativo de la Policía de Investigaciones y chofer de SuBus, una de las empresas que hacen uno de los tantos recorridos del Transantiago. “Como yo manejo desde los 11 años y tengo todas las licencias, cuando dejé de boxear el alcalde Antonio Garrido me consiguió una pega en las micros amarillas y así llegué a trabajar en una de las empresas operadoras del Transantiago. Pese a los años pasados, muchos pasajeros cuando subían al microbus que manejaba me reconocían de inmediato y, por supuesto, me hacían la pregunta inevitable: ¿ Por qué le había pegado el “combo maletero” a Cardenio Ulloa?. Yo sólo atinaba a reírme y decirles alguna respuesta graciosa, aunque no deja de sorprenderme que la gente en Chile todavía se acuerde de esa pelea”.

PUEDES VER LA PELEA COMPLETA EN ESTE LINK

Más sobre Los 80

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X