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Gordon Gekko: uno de los personajes cinematográficos más icónicos de los 80’

Encarnado por el actor Michael Douglas en la película “Wall Street”, este personaje se transformaría en símbolo del capitalismo más salvaje gracias a su inmortal frase: “La codicia es buena”.

Guía de: Los 80

La película “Wall Street” (1987), del director Oliver Stone, entró a la historia del cine no sólo por su atrapante argumento ni porque desnudaba los oscuros tejes y manejes del mundo financiero de las grandes operaciones bursátiles de Bolsa en Nueva York, sino porque también presentó al gran público a un despiadado pero, al mismo tiempo, magnético personaje que encarnaba las ambiciones más desmedidas del sistema económico capitalista: Gordon Gekko.

Encarnado por el actor Michael Douglas, Gordon Gekko se muestra en toda la película como un verdadero “tiburón financiero”, con un inigualable olfato y talento para las transacciones financieras, compra y venta de activos y arriesgados movimientos con capitales de riesgo.

Gordon Gekko

Foto: Reuters

La película, a grandes rasgos, comienza mostrándonos a Bud Foxx, un joven y ambicioso corredor de bolsa encarnado por el actor Charlie Sheen que sueña con trabajar con el magnate de las finanzas que tanto admira, Gordon Gekko, en busca de la riqueza y posición social que tanto anhela. Sin embargo, para lograrlo deberá traicionar su ética y la propia confianza de sus seres queridos, al proporcionarle a Gekko información confidencial de una aerolínea en la que trabaja su padre. Gekko no tarda en comprar acciones de la aerolínea y la hace quebrar para ganar una millonaria suma. Tras ser arrestado por la Fiscalía económica, Foxx es convencido por las autoridades para que le tienda una trampa a Gekko, quien también es arrestado por violar los sistemas de seguridad y manejo ilícito de capitales. Gekko, finalmente, es sentenciado a 14 años de prisión, mientras Foxx también debe cumplir una pena menor.

La parte más memorable de la película ocurre en medio de una discusión de accionistas de una empresa que Gekko desea comprar. Cuando Gekko toma el micrófono se dirige a los presentes con un discurso que entró en la historia del cine: “La codicia, a falta de una palabra mejor, es buena; es necesaria y funciona. La codicia clarifica y capta la esencia del espíritu de evolución. La codicia en todas sus formas: la codicia de vivir, de saber, de amor, de dinero; es lo que ha marcado la vida de la humanidad. Esa codicia salvará a esta empresa y a esa devaluada corporación llamada los Estados Unidos de América”.

Alabado y memorable

La interpretación de Gordon Gekko fue tan alabada y memorable que le valió a Michael Douglas un premio Oscar al mejor actor. Sin embargo, el propio Douglas pensaba que el personaje sería prontamente olvidado, pero ocurrió exactamente lo contrario. Con el paso de los años, Gordon Gekko se transformó en un ícono de la cultura popular, en la representación más pura y vívida del capitalismo y en el símbolo más voraz del darwinismo social, donde el empresario más grande se come a los más pequeños.

“Cada vez que voy a una fiesta me pasa siempre lo mismo. Un sujeto joven con pinta de ejecutivo bursátil, más o menos borracho, se me acerca y me dice: “Hombre, ese personaje es lo más genial y cool que existe en este planeta para mí”. Lo increíble es que estamos hablando de un personaje ambicioso que no conoce la moral ni la ética, pero ellos hablan de él como si fuera un modelo a seguir”, ha relatado el actor Michael Douglas en más de una oportunidad.

En el 2003 el American Film Institute posicionó al personaje de Gordon Gekko en el puesto 24 de los 50 más grandes villanos de todos los tiempos. Y la prestigiosa revista, lo designó en el cuarto lugar de la lista de los 15 personajes ficticios más ricos, con una fortuna estimada en más de 8.500 millones de dólares.

En una secuela de la película “Wall Street” (“Wall Street 2, el dinero nunca duerme”), ambientada 20 años después, el personaje de Gordon Gekko sale de prisión, sin empresas, inversiones ni su antigua fortuna para respaldarlo. Sin embargo, enfrentándose a un mundo muy diferente del que alguna vez fue amo absoluto, logra de a poco ganar reputación y posición. Tras publicar un libro de memorias que se vuelve un best seller, se transforma de nuevo en un genio de las finanzas y se venga del millonario que ayudó a mandarlo a la cárcel. “Los fuertes aplastan a los débiles, así es como funciona esto”, es la frase que emplea en esta película. Pero Gekko, al final de la cinta, demostrará que su antiguo “instinto asesino” ya no es tal, pues lo que realmente le importa ahora es ganarse el afecto de su hija y del nieto que ella lleva en su vientre.

La película “Wall Street” y el icónico personaje de Gordon Gekko se convirtió en la muestra más arquetípica de la cultura cínica y de los excesos de la década del 80′, con Michael Douglas pronunciado su inmortal frase: “La codicia, a falta de una palabra mejor, es buena”.

Discurso de Gordon Gekko “Greed is good” (La codicia es buena):

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