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Las mejores películas de Charlie Sheen: Una exitosa carrera marcada por los escándalos

El famoso actor que conmocionó al mundo al confesar que era portador del VIH impactó al público con las películas “Pelotón”, “Wall Street” y “Young Guns”.

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Carlos Irwin Estévez, mejor conocido como Charlie Sheen, nunca quiso ser actor. Al menos no desde niño. Su padre, el actor norteamericano Martin Sheen (cuyo nombre real es Ramón Estévez, hijo de español e irlandesa), recuerda que a “Charlie desde pequeño no le gustaba que lo miraran demasiado ni le sacaran fotografías. Algo bastante paradójico en una persona que años más tarde iba a ganarse la vida poniéndose delante de una cámara”.

Luego de acompañar a su padre, junto a sus tres hermanos, en la filmación de la mítica película del director Francis Ford Coppola “Apocalipsis Ahora”, Charlie comenzó a encandilarse de a poco con el mundo del cine, lo que lo llevaría en su adolescencia a filmar algunas películas caseras con su cámara Super 8 junto a sus compañeros de la Santa Mónica High School, los hermanos Rod y Chad Lowe, ambos futuros actores.

familia Sheen

Luego de ser expulsado de la escuela, Charlie Sheen se encontró en una verdadera encrucijada, por lo que decidió apostar todas sus fichas a la actuación. Esperando que el apellido de su padre le abriera puertas, decidió ser actor y se cambió el nombre de Carlos Irwin Estévez por el de Charlie Sheen.

En 1984 obtuvo un papel en su primera película importante, “Amanecer Rojo” (“Red Dawn”), del director John Millius (conocida en nuestro país como “Los jóvenes defensores”) y donde compartió protagonismo con otros prometedores actores jóvenes como Patrick Swayze, C. Thomas Howell, Lea Thompson y Jennifer Grey.

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El argumento de la película no dejaba de ser llamativo, pues en plena Guerra Fría la cinta narraba una historia impactante: Unión Soviética y Cuba, debido a la escasez de trigo en Rusia y la disolución de la OTAN, invadían Estados Unidos y desataban algo parecido a la Tercera Guerra Mundial. Charlie Sheen interpretaba a Matt, un joven estudiante americano que junto a su hermano Jed (Swayze) y otros adolescentes huían a las montañas para escapar de las tropelías de los soldados rusos y cubanos en suelo americano y se terminaban convirtiendo, después de ver cómo sus padres eran fusilados, en los “wolverines”, un patriota grupo de jóvenes guerrilleros que terminaban manejando armas pesadas y tendiendo emboscadas a los invasores soviéticos. La atrevida y original idea del guión alimentaría el éxito comercial del filme, que costó sólo 4 millones de dólares y terminaría recaudando más de 42 millones.

En 1986 Sheen interpretó exitosamente a una sentimental y moralista joven estrella del deporte en la película “Lucas”, el primer filme de la actriz Wynona Ryder, lo que le valió los primeros aplauso de la crítica. Lo mejor, al parecer, estaba por venir y así fue. En ese mismo año Sheen fue convocado por el guionista y director Oliver Stone para interpretar al protagonista de la película bélica Pelotón (“Platton”), un duro drama autobiográfico basado en las propias experiencias de Stone como soldado en la guerra de Vietnam. En la cinta Sheen encarnaba a Chris Taylor, un joven e idealista recluta de buena familia que llegaba a Vietnam a enrolarse en la compañía Bravo, en la vigésimo quinta división de infantería, apostada en algún punto cercano de la frontera con Camboya. Taylor, a poco de llegar, sufría varios contratiempos por su inexperiencia y después de ser herido y pasar una temporada en el hospital, Taylor volvía a su unidad y trababa amistad con el veterano soldado de color King (Keith David), un sensato y realista recluta que no sólo le ayudaba a comprender la irracionalidad de la guerra, sino que le presentaba a su grupo de amigos, un grupo de solidarios soldados que pasaban su tiempo libre escuchando música y, sobre todo, fumando marihuana. Después de drogarse por primera vez (en una de las pocas escenas humorísticas de la película) Taylor finalmente se veía inmerso en una especie de guerra civil en su propio pelotón, entre el veterano y desalmado sargento Bob Barnes (interpretado magistralmente por Tom Berenger) y el idealista sargento Elias Grodin (encarnado por Willem Defoe).

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“Pelotón”, tal vez la mejor película en toda la carrera cinematográfica de Charlie Sheen, sería un suceso comercial y artístico, pues costó más de 6 millones de dólares y recaudó más de 131 millones. Fue nominada a 9 premios Oscar, de los cuales ganó 4, incluyendo mejor película y mejor director. Obtuvo, asimismo, un Globo de Oro y un premio Bafta, entre otros reconocimientos.

Convertido en uno de los actores más prometedores de Hollywood, Charlie Sheen seguiría en la cresta de la ola. Apareció en la portada de las revistas “Oz” y “People y fue convocado de nuevo por el mismo Oliver Stone para protagonizar su siguiente película, “Wall Street”. En esta cinta de 1987, Charlie interpretaba a Bud Fox, un joven y ambicioso broker o corredor de bolsa de una firma de Nueva York que buscaba ascender en el mundo de las finanzas. Valiéndose de su ciega perseverancia, terminaba trabajando para el inescrupuloso y carismático Gordon Gekko (interpretado por Michael Douglas), un poderoso magnate a quien admiraba por su instinto nato para los negocios, y quien lo incluía en un plan para fastidiar a un rival y para ganar millones de dólares a través de la compra de acciones de la aerolínea donde trabajaba el padre de Bud, el dirigente sindical Carl Fox (interpretado precisamente por Martin Sheen, el progenitor de Charlie en la vida real). Al final, Fox, perseguido por la justicia por manejar información privilegiada, debía debatirse entre seguir los dictados de su propia conciencia y ser leal a los suyos o privilegiar el dinero cuando Gekko decidía desintegrar la aerolínea para sacarle más dinero, amenazando con dejar a todos sus empleados y a su propio padre sin trabajo.

Wall Street

Oliver Stone y Charlie Sheen Wall Street

Wall Street Los Sheen

“Wall Street”, al igual que “Pelotón”, fue un éxito de taquilla y crítica, entregando además a uno de los villanos más memorables en la historia del cine, Gordon Gekko, quien con su impecable traje Armani y su cabello peinado escrupulosamente hacia atrás inmortalizaría su célebre frase: “La codicia es buena”. Michael Douglas ganaría un Oscar y un Globo de Oro como mejor actor dramático por esta fenomenal interpretación y el propio Charlie Sheen consolidaría su posición como uno de los actores jóvenes más requeridos de Hollywood.

La última cinta memorable de Charlie Sheen en los años 80’ sería “Young Guns” (conocida en nuestro país como “Jóvenes pistoleros”), un western de 1988 dirigido por Christopher Cain donde se narraban las aventuras de Billy The Kid durante la guerra del condado Lincoln que tuvo lugar en Nuevo México en 1877 y 1878, y donde compartió protagonismo con su hermano Emilio Estévez, Kiefer Sutherland, Lou Diamond Phillips , Dermot Mulroney y Casey Siemaszko.

Young Guns

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En esa cinta Sheen interpretaba a Richard “Dick” Brewer, uno de los integrantes de “Los reguladores”, un grupo de jóvenes vaqueros que encabezados por un jovencísimo Billy The Kid debían vengar la muerte de John Tunstall, su patrón, a manos de unos asesinos enviados por su rival, un corrupto terrateniente y ganadero llamado Lawrence Murphy (interpretado por Jack Palance). La película renovó el interés del gran público por el género del western y fue todo un éxito mundial, acarreando una secuela llamada precisamente “Young Guns II”.

En la siguiente década, Charlie Sheen mantendría cierto protagonismo con películas como “The Rookie”, donde trabajó junto a Clint Eastwood, la cinta de humor “Hot Shots” (que recaudaría más de 141 millones de dólares y tendría una exitosa secuela) y la película “¿Quieres ser John Malkovich?” (donde se interpretaba a sí mismo y desataba risas en una escena de la película por su interés por “las brujas lesbianas”) , aunque sería en el nuevo milenio cuando su carrera, afectada por sus continuos escándalos relacionados con mujeres de vida fácil y consumo de alcohol y drogas, obtendría un nuevo aire gracias a la serie “Spin City”, por la que ganaría un Globo de Oro, y algunas secuelas de la cinta “Scarie Movie”. Sin embargo, Sheen terminaría por consolidar su éxito definitivamente interpretando al sinvergüenza, mujeriego y simpático Charlie Harper en la serie “Two and a half men”, que lo convertiría en el actor mejor pagado de la televisión y le haría acreedor a 4 nominaciones a los premios Emmy como mejor actor de comedia.

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Hoy Charlie Sheen, el carismático joven que deslumbró a la crítica y el público en los años 80’ con “Pelotón” y “Wall Street”, ha asumido que los continuos excesos de su vida privada le terminaron por pasar la cuenta. Tras confesar que era portador del temido virus del Sida (VIH) desde hace cuatro años, sus admiradores en todo el mundo quedaron consternados con la noticia, aunque internamente solidarizaron con el drama personal de uno de los actores más queridos y talentosos de su generación.

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