La Mariposa de Fukushima, sorprendente mutación

Con el caso de la aparición de la llamada mariposa de Fukushima, se pudo demostrar cómo un desastre radioactivo de gran envergadura puede generar una serie de mutaciones genéticas.

Guía de: Medio Ambiente

Se que la noticia puede tener algunos días, pero nunca es tarde para poder reflexionar acerca de las mariposas encontradas en las cercanías de la planta atómica de Fukushima, en Japón.

Con el caso de la aparición de la llamada mariposa de Fukushima, se pudo demostrar cómo un desastre radioactivo de gran envergadura puede generar una serie de mutaciones genéticas en las distintas especies que se encontraron en las cercanías del lugar. En el caso específico de las mariposas que se encontraron en los alrededores de Fukushima, estas tenían claras evidencias de que la radioactividad altera a las especies, ya que estas mariposas registraron modificaciones en las longitudes de las patas y de las antenas, junto con otra serie de mutaciones que pudieron captarse de forma visual, como son los cambios en el tamaño de sus alas, las cuales crecieron exponencialmente.

Mariposas Fukushima

Foto: AFP

Esta noticia se dio a conocer hace unos días, cuando se publicó una nota en la BBC. En el portal de la emisora británica, se dieron divulgaron las declaraciones de un investigador, Joji Otaki, de la Universidad de Ryukyu, quien se manifestó bastante sorprendido por el cambio genético de las mariposas encontradas en Fukushima, ya que se pensaba hasta ahora que eran especies muy resistentes a la radiación, por lo que los resultados de la investigación fueron bastante sorprendentes para los investigadores japoneses.

Mutaciones en la especie

Cuando ocurrió el desastre radioactivo en Fukushima, como consecuencia del Tsunami de marzo de 2011, las mariposas estaban en un estado larval y pese a ello se registraron una serie de cambios o mutaciones en la especie. En las zonas más afectadas por las fugas de radioactividad, las mariposas presentaron alas mucho más pequeñas y ojos irregulares. Además de esto, las mariposas presentan antenas particularmente anormales lo que dificulta la tarea de buscar pareja, impidiendo la reproducción de la especie.

Las generaciones que le siguieron a la primera oleada de mariposas investigadas, encontraron que el número de mutaciones en los ejemplares del área de Fukushima era más del doble del de otros sitios. Los investigadores japoneses determinaron que el alto índice de mutaciones en las siguientes generaciones, se debió no sólo a que las mariposas ingirieron alimentos contaminados, sino al material genético recibido de la generación previa que no presentaba anormalidades morfológicas evidentes.

Como puede verse en el caso de la mariposa de Fukushima, una fuga radioactiva puede generar alteraciones en el medio ambiente. Es por ello que esto nos lleva a preguntarnos seriamente ¿La energía nuclear es realmente segura? Aparentemente no.

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