Inicio » Parejas »

Antinatalismo: Parejas que deciden no tener hijos porque “no es ético” para el planeta

No están en contra de quienes sí deciden tener hijos biológicos, pero ellos piensan que no es un buen momento para traer más humanos a la Tierra.

Guía de: Parejas

Para quienes no les gustó nada esta corriente, no se espante. No es que los antinatalistas empezarán a protestar en su cara, gritándole “¡mujer poco ética!”, mientras usted o su pareja están embarazadas. No es eso, es una posición y corriente filosófica fundamentada -entre otras cosas- en la situación en la que se encuentra el mundo hoy por hoy.

world-3268457_960_720

Tampoco es que estén en contra de formar una familia con hijos, ni que odien a los niños o resientan a los más pequeños de este mundo. Es en realidad, todo lo contrario; en un mundo con un alto nivel de pobreza, donde los recursos naturales cada día peligran más y no dan abasto para tanta persona, y donde además hay millones de niños huérfanos en el planeta, la idea de traer un hijo biológico es -a su parecer- poco ético.

Es por eso que se llama antinatalismo, y no antihijos o antiniños. El “natalismo”, promueve medidas para una mayor natalidad, un mayor número de personas que nacen en un espacio y tiempo determinado. Ellos, están en contra de esto, no de los bebés.

Para el antinatalismo, es una irresponsabilidad seguir poblando la Tierra, traer un hijo a un mundo donde el sufrimiento y dolor crece cada vez más. Por lo que, básicamente, las parejas antinatalistas que quieran tener hijos, tomarán el camino de la adopción.

En BBC mundo, conversaron con Audrey García, una chica de Barcelona de 39 años que es antinatalista de tomo y lomo. No tiene miedo en hablar y definirse como tal.

En la entrevista, aclaró varios puntos que quizás tú que ahora estás leyendo este artículo, te estas preguntando ¿qué tiene de malo tener hijos biológicos? ¿Es una decisión egoísta? ¿Qué pasa con la adopción? Y qué pasa con ella misma ¿Acaso lamenta que sus padres la hayan traído al mundo?

Para quienes la han tratado de egoísta o egocéntrica por el hecho de no querer ser madre -acusándola de preferir sus intereses y sus lujos antes que una crianza de un ser vivo humano- ella es tajante: “Alguien que no quiere tener hijos no es necesariamente antinatalista”.

Pero no ve, según dice, qué hay de egoísta en decidir dedicar su vida a otra cosa que no es tener hijos. Lo que en cambio sí considera egoísta es tomar de manera unilateral la decisión de traer alguien a este mundo.

Ella tomó la decisión cuando tenía unos 20 años, desde entonces piensa que no tiene nada de ético traer un hijo a un mundo “donde falta agua y comida para muchas personas, donde estamos destruyendo el medio ambiente, donde no paramos de consumir más y más recursos”.

Lo que se demoró en saber, era que efectivamente existía una corriente filosófica al respecto, y la frase que se le quedó grabada fue la de Sófocles en la obra Edipo en Colono: “Lo mejor es no haber nacido, pero si has nacido, lo mejor es volver hacia el lugar de donde se ha venido”.

Con los años, su posición solo fue tomando más fuerza hasta que finalmente tomó la decisión de no consumir anticonceptivos y optar por su esterilización: “Estaba totalmente segura de no querer tener hijos. ¿Por qué iba a seguir absorbiendo hormonas o fiándome de otros métodos anticonceptivos?”.

Además, en caso de querer tener hijos en un futuro, la opción viable para ella es la adopción. Como activista antinatalista, se busca -además- terminar con la explotación de recursos en el mundo, además de luchar contra la explotación animal. Por lo que ser vegano -no comer animales ni alimentos que provengan de alguno- es congruente, pero no una regla definitiva.

El sentido que tiene para Audrey ser vegana y antinatalista es porque dice que “si tuviera hijos(…) no puedo garantizar de ningún modo que ellos y los hijos de mis hijos vayan a ser veganos. Tener hijos significaría necesariamente el sufrimiento animal”.

Para ella y su pareja, es la mejor decisión que pudieron tomar y son felices así, a pesar de que tienen claro que su posición puede sorprender y chocar con muchas personas, pero relata que siempre que explican a su entorno el motivo, casi todos terminan entendiendo y aceptando.

“Obviamente hay personas que reaccionan de manera visceral, pero es porque nos han educado con la idea de que es normal tener hijos y que hay que tenerlos”, cuenta.

Una de las preguntas más extremas que le hacen, es si ella piensa en suicidarse, ya que según su posición ella no debería haber nacido porque su existencia es sufrimiento y gasto para el planeta en que vivimos.

“Es una pregunta frecuente por parte de personas que intentan entender la posición antinatalista. Creo que mucha gente ha pensado en un momento u otro el suicidio. Pero como le decía (…) -mi pensamiento es- ya que estoy en este mundo, intento ser útil”.

Más sobre Parejas

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X