Inicio » Parejas » Equipo

Sexo tántrico: Los secretos de una técnica milenaria y con alta demanda

El Tantra nos enseña a vivir conectados, en totalidad, sin dudas internas, en plenitud, nos libera de todo eso que no somos y nos conduce hacia lo esencial: El Amor.

El tantra nació en una sociedad matriarcal en el valle de Indo hace unos 5 mil años. Después, viajó hasta la región de Cachemira y otros muchos lugares de Asia, como India Central o Nepal, hasta alcanzar el Tibet, donde dio lugar al budismo tántrico.

El Tantra es un método que tiene como objetivo de hacernos experimentar el éxtasis, entendiéndolo como la ausencia de la mente, es decir, cuando somos capaces de sentir totalmente, cuando no hay pensamientos y todos los sentidos están abiertos, cuando soltamos las angustias, prejuicios y miedos y simplemente fluimos, llegamos al éxtasis.

Sexo  Tántrico

Foto: Internet

La sensación que esta experiencia genera es la de felicidad absoluta, conexión con el Todo, ya que busca elevar la conciencia, hacer desaparecer el ego, los juicios del pasado y del futuro, puesto que sólo existe ese momento, ese instante de plenitud. Es en ese momento, cuando puede fluir el amor que hay dentro de nosotros; cuando las máscaras caen y aparece nuestra verdadera identidad, nuestro verdadero Ser.

El Tantra nos enseña a vivir conectados, en totalidad, sin dudas internas, en plenitud, nos libera de todo eso que no somos y nos conduce hacia lo esencial: El Amor.

Debes tener en cuenta que el Tantra es experimentación, y que para comprenderlo e integrarlo, debes experimentarlo…se trata de que tu mente no se interponga en tu conexión con la plenitud…debes permanecer con conciencia en el aquí y el ahora, debes centrarte en la experiencia de tus sentidos y en tu conexión interior, en ese lenguaje irreproducible, pero mucho más honesto que cualquier otro.

Debes entregarte, rendirte y soltar cualquier miedo o prejuicio porque sólo así dejaras de ser quien crees ser y sólo existirá la experiencia…

Con el Tantra aprendes a salir de tu mente y entregarte a los sentidos. La percepción de lo cotidiano cambia, todo se vuelve más intenso y auténtico y en tu interior se abre una nueva percepción y apertura de lo que concibes como realidad.

Sexo Sagrado

Lo que muchos de nosotros como occidentales no consideramos es incluir el Tantra en la intimidad, esto se hace mediante el “Sexo Sagrado”, una práctica que aunque suene lejana y excéntrica, está al alcance de todos.

La clave es la paciencia, conciencia e interés en la propia evolución, quienes lo han experimentado aseguran que nunca más querrás volver a tener otro tipo de vivencias en la intimidad, y que todo lo que no sea una experiencia tántrica no nos llenará, pues la sensación que se experimenta con esta experiencia es realmente pletórica…

Aquí, recomendaciones referidas al sexo tántrico:

1. Olvídate de todo lo que sepas o hayas experimentado sexualmente hasta ahora.

2. Crea un espacio Sagrado: en el momento en que nos dedicamos a preparar el espacio y embellecerlo ya sea con flores o velas, estamos poniendo conciencia en la celebración de la unión con nuestra pareja, centramos nuestra intención en poner atención al encuentro y eso prepara el ambiente y nuestras sensaciones y emociones que sirven para nutrir el momento de la meditación/unión sexual.

3. Presencia presente, si queremos experimentar la plenitud del placer, es necesario aprender a estar en el momento presente, centrar nuestros sentidos y pensamientos en el aquí y el ahora. Esto es imprescindible para que el otro también confíe, se entregue y participe de la experiencia…saber que existe una entrega total a ese momento, libera temores y propicia la experiencia.

4. Movimiento espontáneo: en el sexo ordinario los movimientos suelen hacerse con la mente o con ansiedad, prediciendo o previendo cuál será el siguiente o lo que viene a continuación. Normalmente hay muchas expectativas y se suele iniciar el acto sexual con el fin de conseguir un orgasmo; en el sexo tántrico, es el cuerpo el que decide lo que le apetece, es la energía quien manda…por esa razón, es imprescindible respetar el movimiento que surja en el momento y que nos permitirá disfrutar de cada instante, sin otro objetivo que recrearnos en el sentir de nuestro interior, por lo tanto, es nuestra propia energía sexual la que decide el siguiente movimiento en comunión con la energía del otro.

5. Respiración: es absolutamente necesaria si se quiere amplificar el placer, porque ayuda a potenciar las sensaciones y es la encargada de hacer que nuestra energía sexual salga y se eleve hasta el corazón y de esta manera logremos la transformación. El acto sexual es una experiencia sublime. Esta acción-respirar con conciencia-proporciona una dosis extra de vitalidad y por medio de ella se crea un círculo energético con la pareja: la fusión de ambas energías crea un campo magnético único. Esto se logra inhalando y exhalando lentamente y con conciencia, prestando atención a como al inhalar te llenas de energía y al exhalar dejas fuera lo que ya no sirve para el momento…cualquier pensamiento distractor. Poco a poco sentirás en tu interior más y más espacio. No hay pausa entre inhalación y exhalación por lo tanto la respiración se vuelve circular, renovadora de células, activadora de conciencia y limpieza mental, como consecuencia la energía renovada se expandirá por tu cuerpo y fluirá.

6. Lentitud: los movimientos deben ser pausados para disfrutar de cada momento, se trata de sentir, de ser conscientes y no mecánicos. Es importante la entrega a la experiencia.

7. Relajación: en un cuerpo tenso la energía queda bloqueada y el placer se reduce notablemente. Cuanto más relajados estemos, mejor podrá circular la energía sexual que se genere en nuestro cuerpo, esto se traduce en sentir intensas olas de placer, lo que no puede ocurrir en un cuerpo tenso.

Más sobre Parejas

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X