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Zonas erógenas: Investigación descifra las áreas más sensibles de hombres y mujeres

Las mujeres son más sensibles a la estimulación y eso no es nuevo. Pero atención, el estudio reveló información importante sobre los hombres.

El mapa del placer según la neurociencia.

Todos sabemos que el sexo es uno de los factores más importantes dentro de una relación, porque si todo está bien, pero en la intimidad sentimos que no congeniamos con nuestra pareja: los movimientos son torpes; existe desgano o descoordinación en los ritmos…entonces nada está bien. Sin embargo, si no todo es perfecto, pero en la cama la comunicación es fenomenal, entonces todo está bien…¡todo es superable!

La intimidad no lo es todo, pero sin duda, forma parte de uno de los pilares fundamentales para construir una relación, sin química sexual, una relación está condenada a no durar en el tiempo.

Zonas Erógenas

Foto: Internet

Las zonas erógenas son esos sitios en nuestro cuerpo y en los del otro, con una mayor concentración de terminaciones nerviosas, a los que debemos prestar especial atención si somos buscadores del placer y queremos lograr una buena comunicación en la intimidad, son esas zonas muy sensibles al contacto erótico. Si bien las relaciones espontáneas son altamente placenteras, no podemos contar con que sean una constante y el sexo, como todo en una relación, es algo de lo que hay que ocuparse, para no caer en la monotonía y vivir plenamente. La exploración de estas “zonas” es un mapa del placer porque si te centras en ellas, podrás ir explorando y provocando una serie de sensaciones y descontrol que llevaran a ti y a tu pareja al clímax.

El rol del cerebro

El cerebro juega un papel fundamental en el erotismo pero, con imaginación o sin ella, las zonas erógenas son capaces de ejercer por sí solas, como estímulo sexual. Hombres y mujeres tenemos diferentes zonas reactivas a la estimulación. Usualmente, los hombres son  más intensos, frente a la mayor complejidad que supuestamente tendría el cuerpo femenino. Sin embargo, los resultados de la investigación Reports of intimate touch: Erogenous zones and somatosensory cortical organization (Informes de toque íntimo: zonas erógenas y organización cortical somatosensorial) publicados en la revista internacional de neurociencia Cortex, demuestran que existe “un notable nivel de correlación” entre hombres y mujeres, es decir, que mujeres y hombres comparten la gran mayoría de las zonas erógenas, aunque con diferente grado de intensidad.

Como era de suponer las mujeres somos más sensibles a la estimulación de las zonas erógenas, pero ¡¡¡ATENCIÖN!!! Hay algo que no habíamos considerado: compartimos hombres y mujeres la gran mayoría de estas.

Sin considerar las obvias zonas primarias, ubicadas como ya suponen, en el bajo vientre, nuestros cuerpos poseen muchas otras zonas que invitan al goce y la excitación:

Zonas erógenas femeninas: estableciendo el grado de sensualidad con una puntuación del cero al diez, y obviando el bajo vientre que cuenta con una puntuación de 8 a 9, seguidos de los labios (7,9), el cuello (7,5), los pechos (7,3), los pezones (7,3), la parte interna de los muslos (6,7), la nuca (6,2), las orejas (5) y, finalmente, el trasero (4,7).

Zonas erógenas masculinas: En primer lugar se encuentra la “zona obvia” con una puntuación de nueve sobre diez, seguido de los labios (7), la parte interna de los muslos (5,8), el cuello (5,6), los pezones (4,8), el perineo (4,8), la nuca (4,5) y las orejas (4,3).

Por lo tanto, las mujeres en comparación con los hombres cuentan con hasta seis zonas erógenas con una puntuación superior a siete, mientras que en los hombres se reducen a dos. Sin embargo, el perineo, donde se concentran más terminaciones nerviosas que en el resto de los genitales, es la única parte del cuerpo incluida en este singular top ten que los hombres puntuaron más alto que las mujeres.

A tener en cuenta

Las mujeres cuentan con diez zonas erógenas bastante más sensibles: la espalda, la nuca, las caderas, los hombros, el vientre y las muñecas, además de los labios y la parte interior de los muslos. Esto no significa que no existan casos de hombres más sensibles que la media y mujeres menos reactivas a los estímulos de la mayoría.

Otro dato interesante, es que más de un tercio de los participantes en la encuesta consideraron irrelevantes los pies como punto clave a la hora de sentirse provocados, desmitificando su poder de excitación.

Conclusión

Pese a los esfuerzos científicos por desvelar los puntos más “candentes” de nuestra anatomía y universalizar un estándar…la zona erógena más incitante sigue siendo nuestra mente y el poder que damos a quien nos acaricia. Es decir, nada está escrito…aquí ya tienes una idea pero, ¡ponte manos a la obra con tu propia investigación!

Nota: La investigación fue realizada conjuntamente por neurólogos de las universidades de Gales y Bangor, junto con psicólogos de la Universidad de Johannesburgo. Para obtener dichos resultados, los autores del estudio realizaron un sondeo entre más de 800 hombres y mujeres, de diferente nacionalidad, edad y orientación sexual (el 84% se declaró heterosexual). En total, los participantes valoraron el potencial erógeno de 41 partes del cuerpo.

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