¿Es Claudio Bravo el mejor arquero en la historia del fútbol chileno?

Sergio Livingstone, Roberto Rojas o Claudio Bravo. ¿Cuál es mejor?

Guía de: Selección Chilena

bravo

Hace tres años, tras la participación de la Roja en el Mundial de Brasil, en esta misma tribuna se preguntó quién era el mejor arquero de la historia de nuestro balompié. Específicamente, si era Sergio Livingstone, Roberto Rojas o Claudio Bravo -en esos momentos, recién transferido al Barcelona-.

Hoy esa pregunta parece que tiene una respuesta, podríamos decirlo, indiscutible. Porque con lo realizado en el tiempo reciente por el guardavallas del Manchester City, tal honor debiera ser para él. ¿Por qué? Las razones, a continuación.

En cancha. Tanto el Sapo Livingstone como el Cóndor Rojas y Bravo son los estandartes de la Selección Nacional en sus respectivos momentos. Si algo se le observaba al actual capitán era que no encarnaba aquello de arquero gana partidos, lo que sí sucedió con sus colegas -basta recordar las míticas faenas de Livingstone ante Argentina y Uruguay, en el Sudamericano de 1945; y las de Rojas ante Inglaterra en Santiago y Wembley, versus Perú en Lima por el Repechaje al Mundial de México y con Brasil en la Copa América 1987-.

Claudio Bravo también ha mostrado lo suyo desde sus comienzos en la Roja, como en aquel pleito con Colombia en Barranquilla por las Clasificatorias al Mundial de Alemania 2006. Sin embargo, pareciera que sólo se le comenzó a reconocer la mencionada condición de gana partidos en el duelo ante España por el Mundial de Brasil 2014. Eso lo ha extendido hasta hoy, como ese cabezazo que le sacó al argentino Sergio Agüero en la final de la Copa América Centenario -y que inspiró su bautizo como Capitán América por parte del relator Claudio Palma-. Lo de sus atajadas en las definiciones a penales sólo han aportado para hacer crecer su condición de inamovible en el pórtico nacional.

Estilo de juego. Los tres demostraron agilidad y reflejos para el puesto. Por algo fueron lo que fueron cuando defendieron a Chile. Los tres, también, han sido capitanes de la Roja. Pero la diferencia que inclina el tema a favor de Claudio Bravo es su juego a ras de piso, muy valorado en el fútbol de hoy. “Con los pies es increíble” señaló el lateral Jordi Alba, ex compañero suyo en el Barcelona. También, se le destaca su ascendiente sobre sus compañeros… tal como en su momento lo tuvieron el Sapito y el Cóndor.

Currículum internacional. Con apenas 23 años, Sergio Livingstone fue contratado por Racing de Avellaneda en 1943, en la época dorada del fútbol argentino. Luego de un trabajado período de adaptación, se consagró como titular y capitán del equipo, además de aparecer en un par de portadas de la revista El Gráfico. Lamentablemente, cuando se suponía que comenzaría su consagración definitiva retornó a Universidad Católica a principios de 1944.

Tras el subcampeonato en la Copa América 1987, Roberto Rojas fue contratado por el club brasileño Sao Paulo. Y cuando se rumoreaba que estaba en la mira de algunos equipos europeos, el escándalo de la bengala en el Maracaná fue el fin de su carrera -extenderse en este tema sólo sería redundar-.

Finalmente, Claudio Bravo también sólo tenía 23 años -y tres temporadas en el pórtico de Colo Colo- cuando inició su carrera internacional en la Real Sociedad de San Sebastián. Ocho temporadas estuvo en Anoeta, tras lo cual pasó al Barcelona. En ambos elencos se adjudicó el Trofeo Zamora, reservado para el arquero menos batido de la Liga Española. Y desde el año pasado está en el Manchester City, donde ha tenido que lidiar con las críticas de los hinchas ciudadanos y de la prensa especializada -¿qué pensarán ahora todos ellos sobre Bravo, tras el partido ante los portugueses?-.

Palmarés. Sergio Livingstone despuntó en una época en que la Selección Nacional se codeaba con los colosos del Atlántico que sacaban enorme ventaja con sus astros. Por eso, sus atajadas lo elevaron a calidad de “defensor de la patria” como lo definió el prestigioso redactor Joaquín Edwards Bello. En ese escenario, lo máximo que alcanzó con el representativo fue un tercer lugar en los Sudamericanos de 1941 y 1945, además de jugar en el Mundial de Brasil 1950.

Roberto Rojas fue el referente de la Roja en la década de los 80, liderando a la generación post Mundial de España. La Copa América, en 1987, estuvo a punto de levantarla; pero su faena en la final ante Uruguay no estuvo a la altura de la ocasión -el contacto vía satélite con su pequeño hijo, propiciado por Pedro Carcuro, cuando el equipo realizaba el calentamiento previo, lo sacó de su concentración-.

Claudio Bravo, en tanto, ya suma dos Mundiales (2010 y 2014), la Copa América (2015) y la Copa América Centenario (2016). Y el domingo puede aumentar su currículum con la Copa de las Confederaciones.

Con todos estos antecedentes, ¿coinciden en que Claudio Bravo es el mejor arquero en la historia del fútbol chileno?

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