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El día que Marcelo Ríos fue número 1 del mundo

Hace 14 años el mejor deportista chileno de la historia alcanzó la hazaña más importante en el tenis latinoamericano: se convirtió en el primer jugador en la región en ser No. 1 del mundo. Acá un recuerdo de ese día inolvidable.

Era un día soleado y con viento hace exactamente 14 años en Miami. El entonces denominado Lipton vivía una nueva final el 29 de marzo de 1998, en uno de los duelos más esperados del año. Se enfrentaban Marcelo Ríos y Andre Agassi, dos de los mayores talentos que ha visto el tenis y con mucho más que el título en juego.

Marcelo Ríos

Foto: El Mercurio

Ríos logró desbancar a Pete Sampras del número 1, privilegio que el estadounidense disfrutaba desde 1993.

El interés del partido era mucho mayor para el chileno y la razón era nada menos que la posibilidad de alcanzar el No. 1 del mundo, puesto que estaba en manos del legendario Pete Sampras desde 1993 y que podía soltarlo por primera vez.

¿Cómo llegó un chileno, un sudamericano, a tener esta posibilidad por la primera vez en la historia de Latinoamérica? Todo gracias a un inicio de año demoledor. Inspirado tras terminar 1997 por primera vez como Top 10, Marcelo Ríos abrió la temporada con el título en Auckland y luego tuvo una gran decepción en el Abierto de Australia, donde cayó ante el checo Petr Korda en la final.

Sin embargo, Marcelo Ríos no acusó el golpe y en febrero llegó a semifinales en Memphis, para luego comenzar los dos torneos más importantes de la gira en canchas duras, Indian Wells y Miami, parte de los denominados Super 9 en ese momento. En California se dio el gusto de tomarse revancha de Korda, entonces 2 del mundo, y ganó el título cediendo apenas un set en la final ante Greg Rusedski.

Así llegó Marcelo Ríos a Florida totalmente encendido y con una posibilidad de ser No. 1 que de principio parecía lejana  pero con el correr de los partidos tomó fuerza y luego ya fue una chance real cuando Sampras sorpresivamente cayó en tercera ronda, donde defendía semifinales.  Así Dreekman, Haas, Ivanisevic, Enqvist y Henman fueron víctimas del ‘Chino’ perdiendo sólo un set, hasta llegar a la ansiada final.

El Crandon Park con ambiente de Copa Davis

Al frente Marcelo Ríos tendría a un resucitado Andre Agassi, quien tras un horroroso año ’97 donde salió del Top 100 por problemas de lesiones y escándalos por acusaciones de dopaje, había escalado lentamente con nuevos bríos y estaba listo para ganar su primer gran torneo en este segundo aire frente a su gente.

Al mediodía del domingo 29 de marzo el estadio principal del Crandon Park estaba repleto con cerca de 13 mil personas, de las cuales alrededor de 2 mil eran chilenos, algunos que habían seguido la campaña completa durante las dos semanas y otros que gastaron una fortuna para conseguir un pasaje y entradas de última hora para no perder el acontecimiento histórico.

Marcelo Ríos

Foto: Héctor Aravena

Estas imágenes de Marcelo Ríos levantando la bandera chilena para celebrar ya son parte de la historia del deporte nacional.

El choque de estilos se hizo sentir. Marcelo Ríos y Andre Agassi no salieron a especular ni a anularse, ya que la confianza en sus condiciones era tal que buscaron hacer su juego, ambos de gran devolución, ritmo y precisión para ir por las líneas, pero el chileno estaba sencillamente intratable.

Aún cuando Agassi se recuperó de un quiebre en contra en el primer set, el ‘Chino’ consiguió un segundo rompimiento en el 12° game para sellar el parcial. El público chileno estaba extasiado y tenía el recinto convertido en un hervidero, con un verdadero ambiente de Copa Davis, donde incluso los americanos entraron en el juego tratando de levantar al ‘Kid de Las Vegas’.

Pero nada iba a poder detener el encuentro del zurdo con el destino. Con un quiebre en los dos sets restantes, Marcelo Ríos acabó de forma brillante, casi perfecta, el partido más importante de su vida y selló un triunfo 7-5, 6-3, 6-4 en una hora y 57 minutos, donde se anotó 12 aces, logró cuatro quiebres y un total de 48 tiros ganadores; su nombre ya estaba inscrito en la historia del tenis como el 14° tenista en alcanzar la cima del ranking.

Las imágenes luego están grabadas en la mente de todos los chilenos. Marcelo Ríos lanzó la raqueta a la tribuna y abrazó una bandera de su país, mientras en las tribunas sus compatriotas lloraban de emoción por ser testigos del momento más grande en la historia del deporte de Chile.

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