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Para agarrarse la cabeza: Federer se sincera sobre su futuro y no son buenas noticias

Los seguidores continúan preguntándose si volverán a verlo jugar y, según el propio jugador, el panorama luce cada vez más difícil.

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Federer habló sobre su futuro y preocupó aun más a sus seguidores / www.puntodebreak.com

Federer habló sobre su futuro y preocupó aun más a sus seguidores / www.puntodebreak.com

Desde hace un tiempo, lamentablemente, cada vez que se habla de Roger Federer es para actualizar cómo va su recuperación. Lo alarmante es que, hasta ahora, todo lo que se decía corría por cuenta de la prensa. Quien habló ahora fue el propio tenista.

Y en diálogo con medios de su país, fue sincero al asegurar que el panorama es oscuro. Las últimas imágenes del suizo fueron en la Laver Cup trasladándose en muletas. Por eso, hasta cierto punto, sus declaraciones no sorprenden demasiado.

La rodilla sigue siendo un gran problema para Federer, siendo operado nuevamente para tratar de encontrar una solución definitiva. Aunque esa solución puede implicar que “el último baile”, como comenzó a llamarse su regreso, pueda no ocurrir.

“No podré salir a correr hasta enero y no podré entrenar en pista hasta abril. Me sorprendería muchísimo que llegara a jugar en Wimbledon 2022″, admitió.

Más allá de esto, el ganador de 20 Grand Slams intenta transmitir que hará lo imposible para despedirse dentro de la cancha. Si podrá o no, siquiera el propio protagonista lo sabe. Al menos, más allá de la incertidumbre, Roger entregó un mensaje para darse ánimo pero que también pareció destinado a sus seguidores en todo el mundo.

“No me importa si regreso en 2022 o 2023, con 40 o 41 años. La pregunta que me hago es si podré torturarme todos los días para mi regreso. Mi corazón, hoy, me dice que sí. Aunque sé que el final está cerca, me gustaría intentar jugar un par de partidos importantes más de nuevo”, continuó con la esperanza que es la misma de sus fans.

Sobre su lesión, el suizo señaló que “las pruebas que me hice, tras Wimbledon, determinaron que el menisco interior de la rodilla estaba lesionado de nuevo. Me lo tuvieron que coser, lo que requería un período de inmovilización. Ahí, los doctores también me trataron el cartílago”. Lo que parecía una mejora, terminó en un retroceso.

“Quería esperar al primer gran chequeo para hacer públicas estas declaraciones. El chequeo ha ido bien. Será un largo proceso y la situación no es la misma que la de 2016. Necesito tener paciencia”, completó la actualización de su estado de salud.

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