Inicio » TV chilena » Equipo

Calidad de la TV: ¿Queremos o no más pachanga?

No es extraño el debate de la calidad de la televisión , pero ¿estamos enfocados para mejorarla o es sólo parte de un doble estándar feroz de la audiencia?

Luego del fenómeno de Mundos Opuestos se reactivó el debate de la calidad de la televisión en el país avivándose las voces de quienes claman por contenidos culturales o a lo menos intelectualmente interesantes para la audiencia en vez del festín de pachanga, escándalo y estupidez que solemos ver a diario.

Pero antes de entrar a debatir el tema es necesario atacar ciertos puntos que como sociedad no hemos sido capaces de abordar y que mejor que partir con una pregunta simple. Sea honesto al responderse a usted mismo ¿Existe mercado para lo que demandamos?

Calidad televisión

Imagen: Aetos

Vamos a dejar de lado las encuestas que dicen que el canal ARTV es el más visto por los chilenos y que el extinto espacio La Belleza del Pensar es nuestro espacio fetiche. ¿Cuánto ráting marcan los programas que tanto clamamos? Sí, es verdad, el horario de trasnoche puede que sea un poco tarde para muchos, pero los índices de audiencia indican todo lo contrario, hoy es un espacio tan valorado como el prime time, y aun así programas de índole cultural no pasaron el corte de audiencia de dicho horario. Ejemplos existen por montones.

Entonces vamos al meollo. ¿Tenemos una audiencia intelectualmente preparada para consumir (que no es lo mismo que clamar) otro tipo de televisión? Hay que entender acá que la industria televisiva no es un eufemismo. Estas son empresas que para subsistir deben vender publicidad y merchandising, y esto sólo se consigue generando contenido que sea consumido por la audiencia. Es decir, no es la TV la que impone los contenidos, sino que somos nosotros al final del día los que lo hacemos, y los resultados indican que la masa que consume televisión (es decir la amplia mayoría) impone contenidos como realities, programas de farándula y teleseries, por sobre cultura, ficción histórica (con la excepción de Los 80s), y debate.

La TV ya no es como en los 60s, su rol ya no es educar y si lo siguiera siendo lo más probable es que en Chile nadie se atrevería a invertir en televisión, ya que hablaríamos de una industria al borde de la quiebra (o ya financieramente colapsada).

¿Queremos televisión de calidad?

Primero debemos definir qué se entiende por esto. En mi caso, creo que es una parrilla programática balanceada que contenga todo lo necesario para satisfacer la demanda de la audiencia.

Segundo, hagamos un trazado de los pasos que hay que seguir para lograr esta anhelada quimera. Mejora sustancial del intelecto social que se logra con una mejora de los sistemas educacionales (deuda histórica de este país por cierto), leyes de fomento a la cultura que no sean sólo los aportes del CNTV (perfectamente los ingresos de franjas publicitarias de programas que cumplan con los estándares del Consejo Nacional de Televisión podrían pagar menos impuestos), ideas hay muchas, lo invito a dejar de alegar y hacer su aporte.

Tercero, comprometámonos con este nuevo proyecto televisivo, es decir, hágase parte y responsable de lo que exije. Más claro, no sea como ese vecino que llora televisión de calidad mientras ve Primer Plano (sagradamente todos los viernes al punto de no salir a la calle).

Lo más importante, para entrar en cualquier debate social hay que partir siempre desde la autocrítica ¿Cómo contribuyo yo a tener la realidad que vivimos? Y es acá donde me detengo. Esta vez más allá de criticar, los invito a reflexionar, luego si quieren nos sentamos a alegar del estado de la televisión chilena.

Más sobre TV chilena

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X