Inicio » TV chilena » Equipo

Un año después: Recuerdo y homenaje al “Guatón” Bruce

Este domingo se cumple un año del accidente de Juan Fernández que conmovió a todos los chilenos. Acá les dejo un recuerdo especial.

Fue el viernes 2 de septiembre del año pasado cuando todo Chile se conmovió por el accidente de Juan Fernández que le costó la vida a 21 personas de TVN, Desafío Levantemos Chile y del Ministerio de Cultura.

A todos nos tocó el accidente porque en él fallecieron personajes entrañables del abanico social como son Felipe Camiroaga y Felipe Cubillos, pero en mi caso tuvo un tinte especial. Uno de los pasajeros del avión Casa 212 de la Fuerza Aérea era Roberto Bruce, compañero de Universidad.

Hoy me salgo de mi tema habitual que es la Lucha Libre y desarrollo esta columna pensando en esa entrañable persona que era Roberto Bruce.

Roberto Bruce

Foto: El Mercurio

Hablar de la Generación de 1998 que entró a Periodismo en la Universidad Diego Portales es de una u otra forma hablar de Roberto Bruce.

Recuerdo venir entrando a la U luego de un fallido paso por la Escuela de Derecho, por esos años mis amigos me conocían como Chere (sobrenombre que todavía persiste), y fue en los primeros días cuando empezó a destacar la figura del Guatón (sobrenombre de cariño que lo identificó esos años), un hombrón con semblante de guardaespalda, pero con marcada bondad en su cara de niño.

La verdad es que no fui amigo del Guatón, nunca conocí su casa, menos su familia, no fui a su matrimonio, ni tuve el gusto de encontrarme con su señora, pero habiendo compartido durante esos años con él creo que fue para mí uno de esos conocidos a los que uno le toma un cariño entrañable.

Fue así como en el pasillo, los bancos de Ejercito 148 y Vergara 240, y las salas de clases fui conociendo historias de Bruce. De su boca salían historias de Calera de Tango, su Colegio Carampangue, y también palabras de amor sobre la Andrea, su polola del colegio que terminaría siendo su señora y madre de sus hijas.

El Guatón se destacó siempre. El cabrón del mechoneo, el Señor Corales de la generación, el tipo bonachón y buena onda que siempre fue transversal y querido por todos.

Es curioso, pero hoy repasando nadie cuestionó que lo de Roberto era la tele, él lo tenía claro, y creo que nunca dudamos que él llegaría lejos en esa industria.

El viernes 2 de septiembre del año pasado fue una fecha extraña. Un accidente de este tipo impacta fuerte a todo el mundo. Ahora, cuando está involucrada una persona que uno llegó a querer, se vuelve sensible, queda una suerte de vacío.

Ese domingo, una vez confirmada la partida del Guatón nos juntamos muchos compañeros a recordarlo en una Iglesia que queda a pocas cuadras de la Facultad.

Su “chaqueta de novillo”

Anécdotas varias como cuando los molestábamos por su “chaqueta de novillo”, cuando le dio por dejarse patillas a lo Elvis Presley (le duraron creo que dos días producto del bullying), cómo le sacaba la bujía a su camioneta para que no se la robaran cuando la estacionaba cerca de la U, o mi anécdota favorita, esa salida a terreno en Geografía Física (con el Profe Gustavo Bahamondes), cuando el Guatón almorzaba una baguete del porte de su antebrazo con una botella individual de Cerveza Cristal en la parte trasera del bus.

Ese era Roberto, transparente, celoso de su privacidad (dudo que haya abierto las puertas de su vida a muchos de nosotros), pero humano, cálido y, sobre todo, bueno. Siempre con una talla alegre a flor de labios, siempre con una sonrisa gigante en la cara.

La verdad es que siento que con la partida del Guatón el mundo dejó de ser un poco mejor. Perdió a alguien bueno en el mejor momento de su vida.

Hacía unos años que no sabía nada de él, salvo sus apariciones en pantalla, pero saben, me dolió verlo partir, ya que de una u otra forma se fue alguien que marcó mi paso por uno de los momentos más lindos de mi vida, como fue mi época universitaria.

Es curioso, sigo vinculado a la Universidad desde la sala de clases, y el Guatón sigue vivo, en profesores, auxiliares, guardias, secretarias y administrativos, y no fue porque su ida haya sido violenta, tampoco porque haya sido un gran alumno (era del montón).

El Guatón sigue vivo porque supo hacer lo más importante, dejar huella en todas las personas que conoció.

Es raro, hace años no sabía nada de él, no fue más que un entrañable conocido, pero lo extraño.

Más sobre TV chilena

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X