¿Cómo quedó huérfano el Chavo del 8? La triste historia del entrañable personaje

El tema se relaciona con su creador, el mexicano Roberto Gómez Bolaños.

Guía de: TV Mexicana

En gran parte una comedia es la satirización de las tragedias. El humor es algo curioso, es poner algo donde no va, la exageración, lo absurdo. Existen muchísimas formas de hacer reír, pero muchas veces, queda demasiado por leer entre líneas dentro de grandes obras cómicas, una de ellas el Chavo del 8.

chavo-g

Y es que, si se reflexiona, Roberto Gómez Bolaños interpretaba a un niño huérfano de ocho años que vivía en situación de pobreza dentro de un barril. Su vida era dura, le pegaban constantemente, tenía hambre, era discriminado y salvo honrosas excepciones, la mayoría de la vecindad hacía vista gorda de las necesidades del Chavo.

De hecho, los prejuicios hacia él eran constantes. Cuando comenzaron a haber robos en el sector, el primer acusado fue este niño pobre, llamado “ratero” sin intervención policial siquiera, solo por las suposiciones de los vecinos en una escena que genera impotencia hasta en el más duro de los espectadores. Tal era su necesidad que en un episodio, incluso, cuando se le da la posibilidad de pedir un deseo, la plegaria del inocente personaje de Chespirito fue un simple sandwich de jamón. En su carencia, ese era el mayor de los manjares.

La familia del Chavo

Una incógnita que rondó por años entre los fanáticos fue ¿Dónde está la familia del niño del barril? Bueno, tal como señaló Infobae, eventualmente esto se conoció gracias al libro póstumo del creador e intérprete del personaje, Roberto Gómez Bolaños, “El diario del Chavo del Ocho”. En esta obra se aclara la vida familiar del niño, que jamás llegó a conocer a su padre y apenas tenía vagos recuerdos de su madre, que lo tenía que dejar en la guardería para trabajar por largas jornadas.

chavo

La mujer tenía que cargar por sí misma con los gastos de la casa y cada noche pasaba a buscar al Chavo, pese a que con la confusión del cansancio en más de una oportunidad se llevó a otro niño en su lugar.

El libro relata que una noche simplemente no llegó a buscarlo, pasó el tiempo y jamás se volvió a saber de ella. El Chavo tuvo que quedarse en el orfanato.

Pero su mala fortuna no terminaría ahí. Tal como relatan en Infobae, el libro revela otro gran secreto para los fanáticos, el nombre del Chavo: Rodolfo Pietro Filiberto Raffaelo Guglielmi, el único legado que le quedaría de su familia, pues nunca nadie fue a visitarlo. Para más remate, en el orfanato los abusos eran permanentes, a tal punto que en una temprana edad, el niño amenazó a su cuidadora con irse si continuaban los malos tratos, y sin un dejo de humanidad, la mujer sencillamente la abrió la puerta al pequeño, que antes de tener dos dígitos en su edad, quedó en situación de calle.

Vagando entre una tormenta, llegó a la vecindad buscando refugio. Conoció a Don Ramón y la Chilindrina, quien le regaló unos zapatos. Una mujer mayor se enterneció al conocer al Chavo, ya que le recordaba a su nieto y lo adoptó. Ella era la que vivía en el departamento número 8, pero tristemente acabó falleciendo y el niño quedó nuevamente en la calle, teniendo que mudarse al barril.

Por otro lado, Infobae explica que el niño no dormía ahí, sino que los vecinos lo invitaban a alojarse en sus casas tras ver que había quedado huérfano otra vez.

Más sobre TV Mexicana

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios