Estados Unidos: ¿Qué territorios ha comprado a lo largo de su historia?

Durante el siglo XIX Estados Unidos compró los territorios de Luisiana, California, Texas, Florida y Alaska, formando el vasto país que es ahora.

Guía de: Archivos de la Historia

El controvertido presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por razones geopolíticas, ha manifestado en reiteradas ocasiones su intención de adquirir el territorio insular de Groenlandia para su país, llegando a plantear la posibilidad de comprársela al Reino de Dinamarca, al que actualmente pertenece.

Esta situación hizo recordar a muchos historiadores las anteriores adquisiciones territoriales que Estados Unidos realizó durante su historia. A saber:

1) La compra de Luisiana a Francia (1803): El vasto territorio de Luisiana fue descubierto por exploradores españoles en el siglo XVI y colonizado por expediciones francesas en el siglo XVII, quienes lo bautizaron con ese nombre en honor al Rey Sol, Luis XIV.

LouisianaPurchase-fr

A principios del siglo XIX, el presidente de los Estados Unidos Thomas Jefferson ambicionaba el valle del Misisipi y el estratégico puerto de Nueva Orleans, para ahogar el peligro de una intervención francesa en América. Napoleón Bonaparte, por su parte, enterado de este interés de los norteamericanos y en vista de la dificultad de los franceses de defender América tras perder Haití, ofreció vender todo el territorio de Luisiana, lo que le permitiría recaudar fondos para financiar sus guerras europeas.

De ese modo, los gobiernos estadounidense y francés llegaron a un acuerdo y en noviembre de 1803 Luisiana pasó a pertenecer a Estados Unidos, que pagó por ella US$15 millones de dólares de la época.

50005978_480

Firmado el 30 de abril de 1803 en París, este acuerdo duplicó el tamaño de los Estados Unidos, añadiendo más de dos millones de kilómetros cuadrados a la Unión, que a partir de ese momento fue dueña de un nuevo y vasto territorio que entonces comprendía toda la extensión comprendida entre los actuales estados de Luisiana al sur y Dakota del Norte y Montana al norte. La compra, además, permitió la expansión norteamericana hacia el oeste.

2) La compra de Florida a España (1819):

La historia de Florida, tal como su nombre indica, está marcada por una profunda influencia española, comenzando con la llegada del conquistador Juan Ponce de León en 1513, quien la bautizó así en honor a la Pascua Florida. Los exploradores españoles fundaron allí la ciudad de San Agustín en 1565, siendo el primer territorio de los actuales Estados Unidos colonizado por europeos.

hq720 (1)

El 22 de febrero de 1819, la corona de España, muy debilitada por la invasión napoleónica y el subsiguiente inicio de las guerras de independencia en la América española, firmó con el gobierno de Estados Unidos el Tratado de Adams-Onís, mediante el cual España vendió la región de Florida a cambio de cinco millones de dólares.

Sin embargo, España al final no vio un sólo dólar, ya que la millonaria cantidad se destinó a abonar reclamaciones estadounidenses contra España.

Este acuerdo no sólo significó la cesión de Florida por parte de España, sino también la renuncia a sus pretensiones sobre Oregón y Luisiana, a cambio del reconocimiento estadounidense de la soberanía española sobre Tejas (Texas). Sin embargo, España apenas pudo ejercer control sobre esa región, ya que tras la independencia de México en 1821 pasó a dominio de este país.

3) La compra de Texas, California, Nuevo México, Arizona, Nevada y Utah a México (1848):

En la década de 1840 Estados Unidos y el gobierno de México tuvieron serias disputas por el control de Texas, un territorio que si bien pertenecía en teoría a México, albergaba a cientos de colonos norteamericanos que habían fundado allí una república independiente, que en 1845 fue anexada por la Unión.

En 1846, el gobierno del presidente norteamericano James K. Polk, después de un violento enfrentamiento entre tropas estadounidenses y mexicanas en la frontera, logró que el Congreso de su país le declarara la guerra a México.

Battle-of-Buena-Vista-James-S-Baillie

La guerra se saldó con la victoria estadounidense y la firma en febrero de 1848 del tratado de Guadalupe-Hidalgo, por el que Estados Unidos, tras pagar 15 millones de dólares, se quedó con más de la mitad (55%) del territorio de México, que comprendía Texas, California, Nuevo México, Arizona, Nevada, Utah, y partes de Colorado, Wyoming, Kansas y Oklahoma, una extensa zona que había sido mal gobernada y descuidada desde tiempos de la Nueva España. Según los mexicanos, este tratado en realidad había sido “un acuerdo a punta de pistola”.

tratado-Guadalupe-Hidalgo

Pocos años después, en 1853, México y Estados Unidos acordaron la venta de una pequeña franja de territorio mexicano en el sur de los actuales estados de Arizona y Nuevo México, a cambio de 10 millones de dólares, para que los estadounidenses construyeran allí un ferrocarril transcontinental.

4) La compra de Alaska a Rusia (1867):

La Rusia zarista, dueña del enorme territorio de Alaska, consideraba a mediados del siglo XIX a esa remota zona como un territorio de escaso valor, que costaba mucho administrar y al que se veía como vulnerable a un potencial ataque de Gran Bretaña, su principal rival en la época.

493473602_1273058454821000_1653121887886284981_n

El visionario secretario de Estado del gobierno de los Estados Unidos William Seward tenía una opinión muy diferente. Creía que Alaska escondía muchas riquezas naturales y tenía un gran valor estratégico, ya que alejaría el peligro de una intervención británica en Norteamérica, permitiendo además a los Estados Unidos el acceso a las ricas zonas de pesca en el océano Pacífico.

Así, en 1867 los gobiernos de Estados Unidos y del zar Alejandro II acordaron la compra del lejano territorio ártico de Alaska a cambio de US$7,2 millones.

La visionaria compra no fue bien comprendida por algunos políticos y gran parte de la opinión pública norteamericana. Los diarios de la época, incluso, llegaron a bautizarla como “la estupidez de Seward”.

Pocas décadas después, el descubrimiento de oro y enormes yacimientos de petróleo, además de la importancia militar que adquirió durante la Guerra Fría, reivindicaron a Seward y su decisión de comprar Alaska, el actual estado más grande de los Estados Unidos, pues cubre un área de 1.717.854 kilómetros cuadrados, es decir, es casi tan grande como todos los estados del este de los Estados Unidos combinados.

Más sobre Archivos de la Historia