La increíble historia del hombre de 272 kilos que estafó a restaurantes para comer hasta reventar

En el año 2007, en Sanford, Florida, un hombre llamado George Jolicoeur se salvó de la cárcel gracias a su obesidad.

Guía de: Archivos de la Historia

En el año 2007, en Sanford, Florida, un hombre estadounidense de 272 kilos de peso llamado George Jolicoeur cometió una serie de fraudes en restaurantes para satisfacer su voraz apetito con un método que parecía infalible.

Entraba al restaurante, pedía grandes cantidades de comida, bebidas, batidos y platos abundantes, y devoraba casi todo. A continuación se quejaba de la calidad y se negaba a pagar la cuenta, exigiendo un reembolso.

615279035_1296375862526488_9131992305582178488_n

Durante meses Jolicoeur repitió el patrón hasta que fue sorprendido y detenido por la policía. En el intertanto enfermó, tuvo que ser hospitalizado y luego trasladado a un centro de enfermería especializada.

Sin embargo, dado que pesaba 272 kilos y se encontraba postrado en cama producto de sus problemas de salud debido a su obesidad, no pudo acudir a la audiencia judicial por sus propios medios.

La Justicia decidió entonces no encarcelarlo, dado que trasladarlo habría requerido transporte médico especializado, escolta y cuidados constantes, con un costo para el Estado de miles de dólares.

Al final la fiscalía le ofreció un trato: declararse culpable de cinco delitos menores de hurto, pagar 1.365 dólares en costas judiciales más una restitución no especificada y no ir a la cárcel ni cumplir libertad condicional. El abogado defensor, James D. Phillips Jr., aceptó el acuerdo y presentó la declaración de culpabilidad de inmediato.

Cuando la prensa de Florida le preguntó al fiscal porque no habían decidido encarcelar a George Jolicoeur, sólo comentó: “Él ya tiene su celda. Es su propia cama.”

Más sobre Archivos de la Historia

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios