“La tumba más peligrosa del mundo”: La preocupante historia enterrada en cementerio de EE.UU.
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- Héctor Fuentes
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En la sección 31 del Cementerio Nacional de Arlington, Estados Unidos, con medidas especiales de seguridad para evitar la profanación insegura de su tumba, descansa la sepultura de Richard Leroy McKinley, la que ha sido llamada la “tumba más peligrosa del mundo”.
¿La razón? El 3 de enero de 1961 McKinley, junto a otras dos personas, fue una víctima fatal del Incidente SL-1, un terrible accidente nuclear ocurrido durante una prueba del reactor experimental del Ejército estadounidense ubicada en Idaho Falls, Idaho. La radiación liberada fue tan extrema que su cuerpo, que presentaba heridas físicas y varios impactos de fragmentos de ensamblajes de combustible, se convirtió en una fuente mortal de contaminación radiactiva, motivo por el cual debió ser sellado para siempre.
Por ello, el infortunado militar (al igual que las otras dos víctimas fatales del incidente SL-1), fue sepultado en un enorme sarcófago metálico, de más de tres metros de largo y con paredes de 30 centímetros de espesor. Y dentro de este, otro sarcófago más pequeño… y luego otro y otro, como si se trataran de enormes cajas chinas diseñadas para contener algo mucho más peligroso que un cuerpo humano.
En el núcleo de todas esas capas, yace un sarcófago de plomo sellado con cemento, envuelto en capas de algodón, plástico y un sellado al vacío de nylon especial. A pesar de haber muerto en 1961, el cuerpo de Richard Leroy McKinley sigue sorprendentemente bien conservado, pero acercarse a él sería un suicidio, pues el cuerpo mataría inmediatamente toda forma de vida en pocos segundos.
Aunque la sepultura y la lápida de McKinley es muy similar a la de los demás militares enterrados en el cementerio, se encuentra custodiada por guardias de seguridad que tienen órdenes de disparar a cualquier persona que se acerque con una pala u otra herramienta para excavar y desenterrar el sarcófago del hombre que, 65 años después de su fallecimiento, continúa irradiando muerte.
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