Inicio » Argentina » Equipo

Argentinos aprovecharon el vuelco de un camión transportando cerdos para arremeter contra los animales

El resultado fue un caos desolador compuesto por las urgencias de los improvisados faeneros.

El vuelco de un camión jaula con 120 cerdos vivos destinados a un frigorífico mostró, una vez más, la barbarie en que están sumidos los argentinos.

La oportunidad de una mala maniobra

A la altura del kilómetro 340 de la ruta 2, en cercanía de la rotonda de acceso a la localidad de Coronel Vidal, provincia de Buenos Aires, un camión cargando cerdos vivos que se dirigía hacia un frigorífico volcó dejando escapar a la preciada carga. Casi de inmediato, a pedido del conductor del camión, se hicieron presentes efectivos de la policía con la finalidad de custodiar la valiosa carga y orientar el tránsito debido al accidente que obstaculizaba la ruta.

Al mismo tiempo que arribaban los oficiales de policía varios curiosos se acercaron al lugar. Al comprobar la clase y calidad de la carga siniestrada y que esta deambulaba aturdida a la vera de la ruta, se corrió la voz y arribaron en solo minutos decenas de personas. Algunos motivados por la curiosidad, pero otros, la gran mayoría, con la voluntad expresa de apoderarse de los animales. Para la tarea iban ya provistos de cuerdas y sendos cuchillos apropiados para faenar y desollar a los animales. Eso ocurrió.

1

Captura de pantalla.

No solo se apoderaron de los cerdos heridos o maltrechos. La multitud, estimada en 150 personas, arremetió contra todo animal a la vera de la ruta y los que aún estaban en la jaula. El resultado fue un caos desolador compuesto por las urgencias de los improvisados faeneros, gritos de los animales heridos, regueros de sangre y voces de los oficiales intentando detener la hecatombe. En respuesta a la autoridad, algunos osados incluso llegaron a blandir amenazantes sus cuchillos ella, alegando supuesta hambre, miseria, injusticia social y otros clichés de moda que intentan ocultar la decadencia moral de amplios sectores de la sociedad.

Debe señalarse que no era un grupo de famélicos indigentes. Si bien algunos se apersonaron montando en caballos, la mayoría manejaba automóviles y motos. El lugar se transformó en una gigantesca confusión donde decenas de autos, camionetas y hasta camiones que llegaban para cargar el producto de la ilegal y horrenda escena.

Algunos no pudieron disfrutar del botín

Unas pocas personas no pudieron esa tarde aprestar el fuego para asar lo ilegalmente obtenido. La policía logró aprehender a 20 adultos y un menor de edad, rescatando (de los 120 animales de la carga) solo 3 cerdos vivos, 18 degollados y reteniendo 7 vehículos portadores del robo. Lo paradójico es que dos de los detenidos fueron liberados horas después por pertenecer a las personas en riesgo de contraer Covid-19. Es posible que el centenar y medio de personas hayan compartido con algunos portadores sanos, o no, de coronavirus. Lo sabremos en las próximas dos semanas.

Las dolorosas imágenes de la decadencia, y también de menosprecio hacia la autoridad, fueron tomadas por ocasionales automovilistas que acertaron a pasar por el lugar.

Vaya para su casa

La legislación Penal en Argentina es laxa con los delincuentes. Es amplia la adhesión de jueces y fiscales a la doctrina jurídica que señala a la sociedad en su conjunto como culpable de los delitos que pueda cometer una persona. Aduce la doctrina que si alguien comete un delito, hay que primero analizar las causas de porque lo cometió, su entorno y ambiente. El análisis culmina, casi invariablemente, con la liberación del delincuente o en la aplicación de una pena leve y condicional.

Tal situación hace que prolifere el saqueo de cargas de vehículos accidentados, entre otro tipo de delitos contra las personas y propiedad. Todo es pasible de apropiación indebida ante un accidente; alimentos, bebidas, ropa y hasta elementos de construcción, electrónicos y otros, además de los efectos personales de los accidentados. Es habitual que, ante un siniestro vial o ferroviario, la gente se agolpe para intentar obtener algún beneficio. En general no hay detenidos, y si los hay suelen salir a la brevedad.

La investigación del vergonzoso suceso está a cargo del fiscal Gastón De Marco, quien inició una causa con múltiples imputados por el robo o la faena de los animales caratulada como robo agravado en despoblado y en banda por uso de arma blanca. Ya se presentaron algunos abogados pidiendo la inmediata liberación de los detenidos “por situación de necesidad” y por ser delitos excarcelables.

2

Captura de pantalla.

Más sobre Argentina