Autoridades de Salud preocupadas ante eventual colapso del sistema en Argentina por coronavirus

Los responsables de Salud gubernamentales y de la provincia de Buenos Aires, alertaron sobre la saturación del sistema de salud.

Guía de: Argentina

gollan-kreplak-06012020-964861

Daniel Gollán y Nicolás Kreplak, ministro y viceministro de Salud bonaerense.

El viceministro de Salud, Nicolás Kreplak, afirmó en entrevista radial que “…si no tomamos una definición que reduzca la cantidad de casos drásticamente, el sistema de Salud va a colapsar”. Tal declaración le sigue en horas a la del ministro de Salud provincial, Daniel Gollán, que advirtió: “…en caso de levantar las medidas (de cuarentena) en 15 días vamos a tener cadáveres apilándose en las calles”.

Declaraciones que atemorizan

Apenas 25 segundos le bastaron al viceministro, Nicolás Kreplak, para generar profunda inquietud sobre el real estado del sistema sanitario de la provincia de Buenos Aires: “Hoy estamos con muchísimos casos, cada día vemos como se achica el tiempo de duplicación y aumenta la cantidad de casos y como se va saturando el Sistema de Salud. Si no tomamos una definición que reduzca la cantidad de casos drásticamente, en semanas, el sistema de Salud va a colapsar y vamos a estar viviendo quizás no con la intensidad de otros países, pero no lo podemos predecir, lo que pasa en otros países del mundo que es el colapso del sistema de salud”, expresó en reportaje radial.

Hace tan solo cuatro días, el viceministro adelantaba: “…pienso que hay que retroceder de fase”, según detalló el canal de noticias sensacionalistas, Crónita TV:

La puja por imponer una visión sobre la cuarentena

Tales declaraciones se dan en el contexto de una dura puja entre el gobierno y sectores sociales medios que han visto desaparecer el producto de su esfuerzo de años al tener que cerrar el taller o negocio, o directamente perder su puesto de trabajo. Las marchas y protestas pacíficas se multiplican, y se hacen cada vez más numerosas, en las principales ciudades argentinas bajo la consigna: “Queremos trabajar”. Los manifestantes piden que se levanten las restricciones para volver a sus actividades proponiendo, al mismo tiempo, medidas de distancia física e higiene.

Tanto el gobierno nacional de Alberto Fernández, como los gobernadores de los principales distritos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y la Provincia de Buenos Aires, que un conjunto componen el AMBA (Área Metropolitana Buenos Aires con unos 15 millones de habitantes) les niegan esta posibilidad e insisten con mantener la cuarentena estricta. En otras provincias es dispar la situación, unas están volviendo lentamente a la normalidad y otras aún siguen con restricciones.

Recientes estimaciones de consultoras privadas sitúan el índice de pobreza en Argentina en torno del 50% para el fin del primer semestre. Pasando, en tres meses de cuarentena (marzo a mayo), del 33% al 50%, dando así magnitud a la debacle económica, laboral y social que se avizora. Por lo que las encontradas posiciones entre “los que piden trabajar”, y los partidarios de profundizar y extender la cuarentena, superan el problema técnico sanitario para situarse en visiones políticas y económicas antagónicas.

Razones a tener en cuenta

Los funcionarios estiman que el levantar las restricciones a la circulación intensifique las protestas por la situación económica. Los sectores medios, sumarán a los reclamos económicos consignas referidas a la pérdida del sistema republicano de gobierno (no funciona la Justicia y el Legislativo), afectándose la Constitución Nacional y varios incisos relativos a las libertades individuales.

Tres situaciones para la alarma

Debe ser también mencionado que en el AMBA, nunca se realizó la cantidad de testeos necesarios, incluso durante las cruciales primeras semanas de infectación, y que en las villas (poblaciones pobres) de la capital y el Gran Buenos Aires, en general no se respetaron las normas de distancia social y cuidados higiénicos.

1- Al comienzo de la pandemia no se contaba con reactivos suficientes y los que se compraron demoraron semanas en arribar.

2- El Sistema de Salud argentino nunca estuvo preparado con insumos, hospitales y personal capacitado para una emergencia.

3- La idiosincrasia de los habitantes de villas suele ser refractaria a toda indicación externa. En consecuencia, durante las fases iniciales de la cuarentena se captaron en ellas la realización de partidos de fútbol amateurs, múltiples ferias de compra venta con gran afluencia de público y reuniones de todo tipo, casi todos sin tapabocas ni higienización de manos y objetos, por no poder acceder al agua potable y elementos de higiene.

La falta de celo oficial al comienzo de la pandemia ha hecho que esas poblaciones estén altamente contaminadas. De allí el temor expresado por los máximos responsables de Salud provincial y capitalino.

En las villas se vive en situación de pobreza e indigencia desde hace 70 años. Cada vez crecen más en número y población. En la ciudad de Buenos Aires se contabilizan 38 asentamientos precarios con aproximadamente 240 mil personas. En la provincia de Buenos Aires viven 419 mil personas en 1.585 villas, que la excesiva timidez de funcionarios insiste en denominar “barrios populares”.

Ejemplo: Feria Villa Olimpo, Lomas de Zamora, domingo 10 de mayo 2020.

Más sobre Argentina

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios