Escabrosos detalles del millonario caso de corrupción que sacude a Argentina: Infidelidades y violencia

Dos perros y una mujer despechada se cuentan entre los factores de la filtración.

Guía de: Argentina

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Otros tiempos. En la foto la señora Hilda Horovitz y Oscar Centeno, conocido ahora como “el chofer de los cuadernos”. Foto Periodismoypunto.

Poderosos  ex funcionarios egoístas y despectivos para con sus subalternos, maltrato, violencia doméstica y una pelea por la tenencia de dos perros, enmarcan el principio de “la novela de los cuadernos” de la corrupción argentina.

El comienzo del fin

“Si Oscar Centeno le hubiese permitido a su ex pareja, Hilda Horovitz, quedarse con (los perros) Tyson y Buddy, la mujer de 53 años no se hubiese presentado en noviembre del 2017 a denunciar que el remisero de Roberto Baratta era su testaferro”, así comienza describiendo el periodista Luis Gasulla, el principio del fin para muchos empresarios y ex funcionarios kirchneristas.

Describe luego Gasulla que Horovitz, previo a realizar la denuncia, había soportado “infidelidades, violencia simbólica y física, desplantes de Centeno producto del alcohol y su obsesión por ese poder del que formaba parte y que lo excitaba como nada en el mundo. La codicia y el destrato lo condujo a un error fatal. Centeno le quitó a Horovitz sus dos grandes amores: Buddy y Tyson. El primero era un bello labrador y el segundo un cariñoso Beagle”. En entrevista televisiva, la mujer sostuvo: “Tu familia también sabía que vos me peleabas y me insultabas”, relató; y agregó: “Te quedaste con lo mejor, que son mis perros que amo. Me los sacaste”.

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Oscar Centeno en el festejo del cumpleaños de su perro Buddy. Se suma Tyson, el labrador marrón. Foto Clarín.

Desencuentros sentimentales y denuncias cruzadas

Hilda Horovitz vivió nueve años con Óscar Centeno, “el chofer de los cuadernos”. Debido a su labor en el ministerio, Óscar Centeno le consiguió un puesto en el Estado a Hilda, a través de su jefe Roberto Baratta. La ubicaron en las oficinas de Yacimientos Carboníferos de Río Turbio. Dicen que era frecuente que ella se fotografiara con otras empleadas tomando mate. También subía fotos a las redes sociales alabando a Néstor y Cristina, criticando al mismo tiempo a los votantes de Mauricio Macri, según  describe Federico Fahsbender en Infobae.

En algún momento de los últimos dos o tres años la relación se terminó. Denuncias cruzadas entre ambos llevaron a que la mujer se presentara ante la Justicia: “Me golpeaba, más si volvía enojado por haber trasladado tanta plata y recibir migajas”. Centeno la denunció por el delito de extorsión en noviembre de 2017, Horovitz le habría pedido dinero a cambio de callar lo que sabía. También en noviembre del año pasado, Horovitz denunció a Centeno ante el juez Claudio Bonadio asegurando que le había visto llevando bolsos con dinero y comprar propiedades.Todo indica que los idas y vueltas en la relación fueron desde el comienzo: “Cuando empecé la relación con él, tenía una relación con María, la secretaria de Roberto (Baratta). Salía conmigo y salía con ella. Me daba plata para que me fuera a un hotel cuando quería venir con ella al departamento”, contó Hilda.

En entrevista a la revista Noticias, Horovitz reveló que: “A veces se enojaba con Baratta porque le tiraba migajas”. Luego, afirma que se lo habría dicho también a Roberto (Baratta): “A veces viene enojado con usted, porque usted le tiraba migajas”.

 No hubo acuerdo

El periodista Jorge Lanata -que entrevistó a Horovitz- expresa que ella muestra los cuadernos porque no llega a ningún acuerdo económico con el tipo. En un momento le dan un departamento de 40 mil dólares fraguando un préstamo, que a ella no le alcanza, cortan la relación, y ella finalmente fue a declarar a Tribunales, que fue lo que pasó. Ella tenía miedo físico justificado. Contó que tenía una relación muy violenta con Centeno. Todos saben que era militar, pero había sido dado de baja por tirarle una granada a un superior, que no explotó por un problema en la espoleta. Según Hilda, se hace pasar por loco hasta que lo terminan dando de baja”.

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