Investigan sucesos paranormales en buque museo de la Armada

El grupo Dogma Argentina pasó una noche al interior del Aviso ARA Comandante General Irigoyen.

Guía de: Argentina

buque

Captura de pantalla.

 “La mentalista pudo percibir una tristeza muy fuerte de una persona que decidió volver al buque luego de muerta. Se notó cierto nerviosismo en las entidades que viven en el barco por nuestra presencia. Hubo golpes en cubierta cuando nos acercamos a algunos sectores que pareciera que no querían que visitemos. Y eso lo respetamos”, dijo Ariel López, líder del grupo Dogma Argentina, dedicados a la investigación paranormal.

Aviso ARA Comandante General Irigoyen

El buque está anclado en el puerto de San Pedro, sobre el río Paraná. Desde hace años funciona como buque museo de la Armada Nacional. Perteneció a Estados Unidos, participando en la segunda Guerra Mundial. Luego fue cedido a la Argentina en 1961 y bajo su bandera estuvo en la Guerra de Malvinas. Tuvo una acción destacada en el rescate de sobrevivientes del acorazado ARA General Belgrano. En 2009 salió de servicio para recalar en la costa de San Pedro, provincia de Buenos Aires.

Una investigación previa

De acuerdo al relato de Mariano Jasovich, de La Nación, un grupo de investigadores de lo paranormal de San Pedro, supo que el sereno en el buque solía escuchar ruidos por las noches. Solicitaron permiso para pasar una jornada a bordo a fin de corroborar los rumores. Notaron que en el área de enfermería había “una presencia de energía muy fuerte” y decidieron retirarse.

Enterados en el grupo Dogma, decidieron realizar junto a los investigadores locales un reconocimiento paranormal del buque. El cuidador les contó “que escuchaba pasos en las cubiertas y que cuando subía no veía a nadie. Luego oía como que alguien subía o bajaba las escalinatas. Así, nos fue marcando distintos sectores que fuimos recorriendo con nuestros equipos durante la noche”.

buque2

Captura de pantalla.

Una larga e inquietante noche a bordo

El grupo Dogma solicitó los permisos correspondientes y trasladó sus sensores y equipos al buque. Esa noche se pudo confirmar -según Juan Cabrera, uno de los participantes- la presencia de energías: “Tomamos temperatura, medimos radiación, campos electromagnéticos, fotos en forma automática, en ráfagas con espectros nocturnos. Videos, y grabación de sonido con distintos equipo, y también interactuamos porque en nuestro equipo tenemos dos miembros que son sensitivos y eso nos ayuda a trabajar con nuestro material, ya sea para la instalación de los equipos o para el uso manual cuando estamos en un lugar específico”.

De hecho, en uno de los videos con cámara infrarroja se percibe una presencia en el costado de la proa que se mueve unos segundos hasta que desaparece. “Me pasó que la cámara que detecta movimiento se corrió varias veces hacia un mismo lado, pese a que ahí no había nadie”, contó el investigador.

3

Captura de pantalla.

La parapsicóloga Daniela Jiménez, otra integrante del grupo, afirmó que “tuvo un contacto con una persona a la que denominó como de la jerarquía del barco. Quedamos todos muy conmocionados porque la presencia se notó en una zona que en tiempos de la Guerra de Malvinas funcionaba como el casino de oficiales del barco”.

Descender a la bodega

“Era un lugar muy frío. Allí fue donde pusieron a las víctimas del Crucero General Belgrano”, relató Ariel López, a La Nación. Afirma entonces que: “Intenté comunicarme con los espíritus de esa zona porque notaba la energía. Les pregunté si era bienvenido en ese espacio y me invitaron a retirarme con dos golpes sobre el casco del barco”.

Más sobre Argentina

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios